Corea del Sur: cuatro flores, cuatro colores, cuatro paisajes increíbles

Los tonos amarillo, rojo, blanco y rosa son los protagonistas de la primavera en el país asiático

Beatriz Pérez
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Foto: Noa / ISTOCK

La primavera en Corea del Sur trae consigo un espectáculo visual de flores y color. Con la llegada de temperaturas más templadas, las flores empiezan a brotar con tonalidades como el amarillo de las flores de la Aldea Sansuyu, el blanco de los ciruelos de Gwangyang, el rojo en el templo Hwaeomsa o el rosa de los cerezos del Río Seomjingang. Así, recorremos cuatros paisajes distintos a través de sus cuatro colores:

Amarillo en la aldea Sansuyu

El lugar donde más reluce la primavera en la provincia de Jeollanam-do no es otro que la aldea Sansuyu de Gurye, que alberga alrededor del 70% de las flores sansuyu de todo el país, lo que la convierte en un mar de tonos amarillos durante esta estación.

Flores sansuyu en la aldea Sansuyu | hibis / ISTOCK

En la parte superior de la aldea, al encontrarse elevada, permite disfrutar de unas vistas panorámicas de toda la zona. Y en la parte inferior, justo en la entrada, se encuentra el barrio Bangok, que se encuentra totalmente sembrado de árboles floridos, creando una increíble armonía entre los intensos colores primaverales y el agua clara del arroyo que fluye entre las rocas.

Blanco en la aldea Maehwa

La aldea Maehwa de Gwangyang es el mejor lugar para apreciar las blanquecinas flores de ciruelo, que son de las primeras en florecer en primavera. Así, esta región alberga las mayores colonias de ciruelo cheongmaesil, con lo que se ha creado toda una gastronomía tradicional en la zona alrededor de este fruto.

Ciruelos de la aldea Maehwa | Noa / ISTOCK

Por ejemplo, todos los años esta aldea alberga el Festival de las Flores de Ciruelo, que permite al público visitar exposiciones, preparar platos a base de ciruelas o aprender a teñir con tintes de esta fruta.

Rojo y blanco en el templo Hwaeomsa

Cada año, desde mediados de marzo, ya pueden verse en el templo Hwaeomsa las flores de ciruelo rojo hongmaehwa, una variedad que se distingue por sus tonalidades más rojizas y su perfume intenso. El árbol ubicado al lado del pabellón Gakhwangjeon, particularmente conocido por sus colores brillantes, ha sido designado como Patrimonio Natural en el país.

Ciruelos en el templo Hwaeomsa | artran / ISTOCK

Además, de los ciruelos, en el templo también se pueden encontrar las famosas flores del cerezo olbeotnamu, también declarado como Patrimonio Natural. Esta variedad tiene la particularidad de florecer un poco más temprano que los otros cerezos más comunes en la península. Concretamente, los del templo Hwaeomsa florecen en abril y destacan por vivir hasta una edad muy avanzada y alcanzar un gran tamaño.

Cerezos en el templo Hwaeomsa | artran / ISTOCK

Rosa en el río Seomjingang

Los 40 kilómetros del Sendero de los Cerezos del río Seomjingang, repleto de cerezos de flores rosas durante la primavera, se puede recorrer en coche, en bicicleta o simplemente caminando. Además, esta ruta se conecta con otros recorridos como el Sendero del Bosque del Río Seomjingang y el Sendero Ecológico de Sanación.

Cerezos del río Seomjingang | SupFather / ISTOCK