Constantino (81 años), alcalde del pueblo más pequeño de Castilla La Mancha: "Veía que íbamos a desaparecer. Me dedico a tener el pueblo limpio, pero aquí no hay nada ya"
Constantino, el único residente habitual de Torremochuela, mantiene vivo este municipio de Molina de Aragón tras haber superado a su vecina Illán de Vacas.

Castilla La-Mancha recoge una espectacular colección de pueblos con encanto que pocos conocen. / Istock
“Te mentalizas, sabes que a las ocho de la tarde cierra la puerta, y hasta las nueve de la mañana del día siguiente y sea lo que dios quiera”, explica Constantino, alcalde y único habitante del pueblo más pequeño de Castilla-La Mancha, en relación a cómo es vivir en un lugar donde sabes que no hay nadie.
“Lo que pasa es que aquí no hay nada ya. Aquí viene un chico una semana, se cansa y se va.”, comenta en conversación con noticias de Castilla-La Mancha. Su caso es único en Torremochuela, un pequeño pueblo de Molina de Aragón, Guadalajara, en el que, pese a contar con 6 habitantes censados solo uno reside de manera habitual.

Castilla-La Mancha es uno de los grandes desconocidos del interior de España. / Istock
“Me dedico a tener el pueblo como hay que tenerlo, limpio”, no hay mucho más que hacer cuando no hay nadie con quien hacerlo, y acompañado de la cercanía de su perrita Linda trata de hacer del pueblo un lugar al que volver, siempre jugando a contratiempo.

Adriana Fernández
Cómo se vive en un pueblo sin gente
Lo que fueron las escuelas hoy sirven de bar, teleclub y lugar de reunión, sirviendo de centro de ocio a los pocos visitantes que, en agosto, se animan a volver para celebrar las fiestas: “Hay una fiesta que se hace el segundo domingo del mes porque, digamos, es la fiesta de los veraneantes”. Pero el INE le da la razón, y este pueblo ha conseguido ganar a la que hasta hace poco era su competencia, la región vecina de Illán de Vacas, Toledo, que desde hace unos años ha conseguido ascender hasta los ocho vecinos.

Torremochuela, Castilla La-Mancha / Wikicommons / Xfects909
Pero Torremochuela no siempre ha sido lo que hoy demuestra. Durante los años 50, la región contaba con 218 habitantes, 155 en la década siguiente y a penas 56, aunque ya eran, en los 70. Sus orígenes se remontan al Señorío de Molina, en el siglo XII, con una torre de vigilancia estratégicamente situada sobre una loma en lo alto, encargada de vigilar la línea divisoria entre los reinos de Castilla, Aragón y los dominios musulmanes. Es prueba de ello su nombre, que referencia la torre y la describe “mochuela”, del arcaico “mocho” que quiere decirse recortado, pequeño o chato.

Entramado de casas en Castilla-La Mancha. / Istock
A unos kilómetros de lo que hoy es el casco urbano del pueblo se encuentran todavía los restos de esta torre defensiva del altomedieval y, si visitas el pueblo, es sin duda la parada perfecta para entender su contexto.
En el corazón del pueblo
De vuelta en el casco urbano, el edificio municipal, a su vez Ayuntamiento, local electoral y consultorio, se presta como el centro administrativo de Constantino. A su lado, la Iglesia Parroquial de la Purificación de Nuestra Señora lo acompaña en soledad como figura central, de construcción sobria en mampostería tradicional y punto álgido en la arquitectura del pueblo, por encima de la casería.

Iglesia de Torremochuela / Wikicommons / Xfects909
En este contexto, la arquitectura tradicional de la paramera molinesa dibuja casas de piedra gruesa, horno de pan, pilones y las antiguas escuelas rurales, así como un abrevadero y fuente de origen romano hecha para el ganado y con restos atribuibles a una antigua canalización o fuente romana.

Iglesia de pueblo con casas de piedra junto a la montaña, Castilla-La Mancha / Istock
Las inmediaciones no son para menos. El pueblo se encuentra dentro del Geoparque Mundial de la Unesco Molina-Alto Tajo, reconocido por sus formaciones kársticas, modelado fluvial e importancia geológica de importancia internacional. Está además integrado dentro de la Red Natura 2000 y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) asociadas a las Lagunas y Parameras del Señorío de Molina y a los Sabinares Rastreros de Alustante-Tordesilos.
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