Cómo comportarte en las fiestas de tu pueblo

La guía definitiva para superar, y no hacer un excesivo ridículo, en las fiestas de tu pueblo (o en las del pueblo de al lado)

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: rfranca / ISTOCK

Llevas meses preparando tus mejores galas, perfilando y planchado tu traje (o en su defecto, camiseta) especial de fiestas, y planificando lo que harás cada día. Cabalgata, día de los disfraces, pasacalles, barbacoas, comidas, cenas…

¡Ya tienes todo preparado! Y las fiestas de tu pueblo están más cerca que lejos de convertirse en una realidad. Sabes que el pasado año te pasaste con la bebida y que montaste uno de los grandes espectáculos que se recuerdan en el pueblo.

Pero no te preocupes porque este año va a ser muy diferente, porque te traemos la guía definitiva para saber qué hacer en cada situación, en cada momento y salir indemne de una de las mayores celebraciones del año.

Atracciones de feria

No es imprescindible en todas las fiestas de pueblo, pero sí es altamente recomendable. ¿A quién no le gusta un poco de adrenalina? Encima tienes para elegir, desde las tazas a los pulpos, pasando por las más arriesgadas que te ponen boca abajo.

Alicia Fdez / ISTOCK

Pero ojo… la feria deja de ser rentable a partir del quinto cubata. No será la primera vez, ni la última, que una feria empieza a convertirse a altas horas de la madrugada en un verdadero ‘horror vacui’.

Pero si por algo destaca una feria llena de atracciones, sin duda, por ser el lugar en el que podemos escuchar temazos que jamás podremos escuchar en ninguna orquesta de pueblo: Canelita, remixes de reggaeton imposibles, Don Omar suelen ser unos clásicos infalibles. Si a eso le sumas la unión de melodías de todas las atracciones tienes como resultado una auténtica fantasía para tus oídos.

Disfraces

No caigas en el tópico. El traje de abeja, de mecánico, de señora mayor o de bolsa de basura está demasiado visto. Es hora de ponerle un poco de imaginación y optar por trajes más contemporáneos. Eso sí… si quieres ser un clásico nosotros no somos nadie para decirte que no lo hagas.

DisobeyArt / ISTOCK

Recomendación extra: si vais a hacer un pasacalle disfrazados es imprescindible ir con una cerveza en la mano, uno de los grandes clásicos.

Orquesta

No hay fiesta de pueblo que se precie sin una buena orquesta. Eso sí… ojo porque el nombre de la orquesta (o en su defecto DJ), va a marcar y mucho el devenir de los acontecimientos de esa noche. Y es que hay diferencia entre la orquesta Maravillas, Alegría o  la Abundancia. Pero la hay más si en tu pueblo han decidido traer a DJ Pakito o a DJ Toleta. La cosa cambia, y la noche también.

suman bhaumik / ISTOCK

Probablemente con los DJ tendrás más contenta a la gente joven del pueblo, pero en ningún caso se quiere que los mayores se rebelen por falta de pasodobles. Nosotros te recomendamos que, haya quien haya ese día amenizando la velada, te adaptes a todo y lo disfrutes.

Los pueblos de al lado

¿Rencor o aceptación? Son las dos opciones por las que puedes optar en las fiestas de tu pueblo. Por supuesto, en las fechas de celebración en tu pueblo va a estar clarísimo que las vuestras son las mejores de toda la zona, pero también podéis reconocer que vosotros también vais a las de los pueblos de al lado… y lo sabéis.

Es por eso mismo que hay que comprender que tu pueblo se llene y este repleto de gente en plena celebración de las fiestas. ¿Qué sería de nuestras fiestas sin un poco de variedad?

Principios de organización de las pistas de baile

No hay un protocolo marcado y puede sufrir alteraciones, pero lo cierto es que si nos fijamos hay algunos patrones comunes en casi todas las fiestas de pueblo.

Primera fila: reservado especial para personas mayores y niños. Zona de especial interés para bailar un pasodoble y, a altas horas de la madrugada, para suplicar tu tema al DJ.

Después: Después de la primera fila se abre un universo repleto de todo tipo de personas. Pero lo más habitual es encontrarse con la gente que va con unos cubatas de más y la gente joven.

Al fondo, en la barra: Lugar imprescindible para aquellos que les gusta la fiesta, pero les da vergüenza bailar aunque lleven 5 cubatas encima. Es el sitio del famoso “paso cubata” y suele estar repleto de personas de una cierta edad.

Bailar la conga: No hay fiesta de pueblo, ni pista de baile que se precie en la que no se baile una merecidísima conga. Es un acto espontáneo, surgido de la nada, pero altamente contagioso entre la gente. ¡Imprescindible!

Suena tu tema

Sabemos que es tu momento, te has pasado meses esperando que llegasen las fiestas de tu pueblo para tener a tiro de piedra a esa chica o a ese chico al que siempre has querido hablarle y no te has atrevido. Aunque también está la vertiente de que, llegados a un punto de la noche, te atrevas a decirle a un amigo o amiga eso que sientes desde hace tiempo.

Delmaine Donson / ISTOCK

Pero de repente… ¡TEMAZO! Han puesto Paquito el Chocolatero o La Mayonesa. En ese momento te olvidas de la persona con la que estas hablando. Ahora solo estás tu y la pista de baile, lo demás da igual. Cuando quieras volver a hablar con esa persona estará cautivada por el espíritu del “movimiento sexy”.

El rey o reina de la fiesta

Sabemos que eres el rey, o la reina, de la fiesta. Y medio pueblo también lo sabe. ¿Por qué? Porque ya has hecho el baile del cubata, posteriormente te has soltado y has empezado a perrear con todo el pueblo (incluidos los que no te caen bien) e, incluso, te has subido al escenario en un ataque de fervor máximo a la fiesta.

Sí, eres el alma de la fiesta. Pero procura no hacer cosas de las que te puedas arrepentir por la mañana… de todas formas a estas alturas de la noche medio pueblo ya sabe que te has bebido hasta el agua de los floreros. ¡Y muy bien que haces!

Te encuentras a un familiar

Llevas bebiendo desde las 12 de la mañana y ya son las 4 de la madrugada. Y tu madre, que también es muy fiestera, de repente aparece por el otro lado de la calle. En este caso tenemos tres escenarios posibles.

1. Huir: uno de los escenarios más comunes si no queremos que nos vea algún familiar altamente perjudicado es huir, cuanto más lejos mejor y hacernos los suecos: “¿Anoche nos vimos? No, no… para nada”

2. Disimular: Te ha pillado demasiado de imprevisto y no has tenido tiempo para poder huir. Es el momento de disimular que llevas bebiendo todo el día como sea. Eso sí… si has llegado al punto del balbuceo, ya no hay vuelta atrás.

3. Analizar la situación: Una de las mejores situaciones es en la que nos damos cuenta de que nuestro familiar va igual de perjudicado que nosotros, o más. En ese momento puedes optar por tener una de las conversaciones más sinceras entre vosotros… o hacer como que no habéis visto nada ninguno de los dos. ¡Todo es válido!