¿Sabes cómo se construyó la Torre Eiffel? Esta película descubre sus secretos

Una nueva película, 'Eiffel', ahonda en la construcción del archiconocido símbolo parisino. Descubre por qué tardó solo 22 meses en construirse y otros secretos de la que fuera la torre más alta del mundo durante 42 años. Como promete la película, ¡nunca volverás a ver la Torre Eiffel de la misma forma!

María Escribano
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Foto: Antonin Menichetti

Visitar la Torre Eiffel puede considerarse hoy un pequeño milagro. De hecho, podría no existir actualmente, ya que fue concebida solo para 20 años como una puerta de entrada monumental de la Exposición Universal de 1889 que tuvo lugar en la capital francesa.

Escena del filme 'Eiffel'.  | Antonin Menichetti

Durante 42 años fue el edificio más alto del mundo, y aunque hoy no está ni entre los 100 primeros, no se puede decir que eso sea un problema para su éxito. La Torre Eiffel es el monumento de pago más visitado del mundo y no podría haber llegado a este punto de no ser por el empeño del ingeniero Gustave Eiffel y de los 300 operarios que lograron ponerla en pie en tan solo dos años, dos meses y cinco días, sin duda una cifra de construcción récord. Y eso, sin tener que lamentar ninguna muerte laboral.

Romain Duris interpretando a Gustave Eiffel en la cinta 'Eiffel'.  | Antonin Menichetti

El proceso de nacimiento y construcción de la torre es parte del argumento de Eiffel, la nueva película de Martin Bourboulon que llega el 12 de noviembre a los cines. Inspirada libremente en hechos reales, la cinta entrelaza dos de los sueños imposibles de Gustave Eiffel: el de un amor de juventud y el de la construcción de la famosa torre para la Exposición Universal de 1889. Con el primero se muestra que las convenciones sociales a veces pueden más que el deseo individual. Con el segundo, todo lo contrario. Y es que el ingeniero consiguió, pese a multitud de dificultades, levantar su torre de 1.000 pies, una cifra redonda a la que no llegaba ningún edificio en 1889.

Cartel de 'Eiffel'.  | eOne

¿QUIÉN LA DISEÑÓ REALMENTE?

Eiffel, que ya era un ingeniero de fama y que acababa de diseñar la estructura interna de la Estatua de la Libertad neoyorquina, ganó con su estudio el concurso de construir una torre que había sido ideada por dos de los ingenieros de su empresa, Émile Nouguier y Maurice Koechlin. Eiffel, sin embargo, retocó algo el diseño, haciendo de la torre un proyecto personal y negándose a que fuera desmontada a los 20 años.

Fotograma de la película 'Eiffel'. | Pathé

En su fábrica de Levallois-Perret, cerca de París, se prefabricaron cada una de las 18.000 piezas de la torre, incluidos los remaches introducidos por Eiffel para sustituir a los pernos que unían las piezas. Con esos remaches permanentes, Gustave se aseguraba de que la torre no sería desmontada y con la prefabricación de las piezas ahorró tiempo en su construcción.

Detalle de una de las patas de la Torre Eiffel.  | Alysta / ISTOCK

Más complicada fue la construcción de los cimientos en el lateral de la torre que daba al Sena. La humedad del terreno en esa zona hacía peligroso el trabajo, pero el equipo de Eiffel también tenía la solución: utilizaron unos cajones de aire comprimido que permitían a los obreros trabajar bajo el nivel del agua. Las patas, que se empezaron a montar el 1 de julio de 1887, acabaron reposando sobre cimientos de hormigón, instalados unos metros bajo el nivel del suelo sobre una cama de grava compacta. La orientación de las patas y los pilares se hizo en función de los puntos cardinales.

Fotograma de 'Eiffel'. | Pathé

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EL MOMENTO MÁS CRÍTICO

Visitantes en la torre.  | Natalia SO / ISTOCK

También sabía Eiffel que en cuanto montaran la primera planta, serían capaces de subir unos 20 metros al mes. Para ello, utilizaron andamios de madera y pequeñas grúas a vapor fijadas a la misma torre. La unión de las grandes vigas del primer nivel, quizá el momento más crítico de la construcción, se completó el 7 de diciembre de 1887. La primera planta se terminó totalmente el 1 de abril de 1888.

Caricatura de Gustave Eiffel y su torre.  | Keith Lance / ISTOCK

Casi un año después, el 31 de marzo de 1889, se terminó la obra y también acabaron las críticas. Estas habían empezado casi a la vez que el inicio de la construcción, cuando un grupo de artistas, entre los que figuraban nombres tan populares como los de Guy de Maupassant, Alejandro Dumas hijo o Charles Garnier, firmaron una protesta en el periódico Le Temps en la que atacaban la torre. No les cuadraba la supuesta fealdad de este esqueleto de hierro pudelado entre tanta belleza parisina. Sin embargo, durante la exposición de 1889, la torre recibió dos millones de visitantes, todos ellos interesados en ver las vistas de todo París desde el monumento más alto del mundo en aquel momento. Hoy son unos siete millones de personas las que buscan esa experiencia de vértigo cada año.

Ilustración de la Exposición Universal de 1889, con la Torre Eiffel.  | clu / ISTOCK

ALGO MÁS QUE UNA TORRE

Además, Eiffel supo garantizar las visitas a la torre gracias a que esta no era un simple mirador, sino también un espacio de ocio en el que había tiendas y restaurantes. De hecho, en aquel primer momento contaba con cuatro, todos en la primera planta: uno de estilo ruso; otro, angloamericano; uno francés y otro flamenco. Hoy no queda rastro de ellos, ya que fueron demolidos para la Exposición Internacional de 1937, cuando se reformó totalmente la primera planta de la torre.

Imagen que demuestra las enormes dimensiones de la torre.  | Gitanzali Wagh / ISTOCK

En ese momento, fueron sustituidos por dos locales que, a principios de los 80, se convirtieron en La Belle France y Le Parisien, unificados en 1996 en el café-restaurante Altitude 95. En 2008 este pasó a llamarse 58 Tour Eiffel, y actualmente está de obras a esperas de reabrirse en 2022 de la mano del televisivo chef de dos estrellas Michelin Thierry Marx.

Comedor con vistas a Trocadéro. | Marie-Line Sina

Una estrella más que Marx tiene Frédéric Anton, el chef que lleva la propuesta gastronómica de otro de los actuales restaurantes de la Torre, el Jules Verne, en el segundo piso. Y no es la última oferta presente en el monumento: a 276 metros se encuentra el Champagne Bar, un lugar desde el que disfrutar de una copa burbujeante no apta para gente con vértigo.

Comedor con vistas a Trocadéro. | Marie-Line Sina

LA CIENCIA LA SALVÓ

Nombres de científicos sobre el friso de la torre.  | sequential5 / ISTOCK

Gustave también ideó otro uso continuado para su construcción: que sirviera como lugar para la experimentación, la ciencia y la meteorología. Desde la Torre Eiffel se han hecho experimentos sobre la resistencia del aire, se han mandado telegramas usando ondas eléctricas, se ha utilizado de observación meteorológica y ha funcionado como antena gigante para transmisiones de radio. Esta última función es la que la salvó realmente de la destrucción, ya que hoy la zona más alta de la torre sirve de acomodo para 120 antenas de retransmisión, entre televisión y radio, antenas que encima han hecho crecer a la torre en altura a lo largo de los años hasta llegar a los 324 metros actuales.

Detalle de antenas en la torre.  | Franck Legros / ISTOCK

Eiffel dejó la huella de la ciencia en la torre inscribiendo en ella los nombres de 72 eruditos, entre los que había físicos, matemáticos, naturalistas. Nombres que han llegado al día de hoy también un poco de casualidad, ya que a principios de siglo, una campaña de pintura acabó con ellos, pero volvieron a inscribirse en los años 1986 y 1987.

ENTRE PINTURAS

En la película Eiffel vemos cómo la torre no se presentó con el anodino color gris del hierro en su inauguración, sino que fue pintada, algo que se sigue haciendo hoy cada siete años. ¿El motivo? Lo tenía claro Eiffel: protegerla de la oxidación; cuanto más se pintara, más duraría. Por eso el proceso sigue repitiéndose cada ciclo de siete años hasta la actualidad, cuando ya ha alcanzado el número de 19 repasos.

Trabajando en la torre.  | 1001slide / ISTOCK

Pero no siempre ha lucido el mismo color. En los años 50 del siglo pasado fue pintada de un color marrón-rojizo (conocido como marrón Torre Eiffel, degradado en tres tonos, del más oscuro abajo al más claro arriba), mientras que en el momento de su inauguración era ocre-amarillento. Actualmente, la torre se encuentra en proceso de pintura y se prevé que para 2022 luzca un color más dorado, al parecer, el deseado por Eiffel. Unos 50 pintores, especialistas en trabajos de carpintería metálica en altura y en postes, se encargan de ello.

Fotografía de la torre con gran angular.  | egon69 / ISTOCK

Y ADEMÁS

Quienes quieran conocer con más detalle la historia de amor entre Gustave Eiffel y Adrienne Bourgès, argumento principal de la película Eiffel, pueden leer La vraie vie de Gustave Eiffel, libro de Christine Kerdellant sobre el lado más personal del ingeniero francés. Sin desvelar muchos detalles, así podrán saber por qué la Torre Eiffel tiene esa forma.

Adrienne Bourgès (Emma Mackey) y Gustave Eiffel (Romain Duris) en una escena de 'Eiffel'. | Pathé

Y en formato audiovisual, tienen su encanto las primeras grabaciones que se hicieron desde la torre y que corrieron a cargo de los padres del cine, los Lumière. Estos filmaron la subida del ascensor por el monumento en 1897 en la cinta Panorama pendant l’ascension de la Tour Eiffel. Hoy, dos de los ascensores originales de la torre siguen funcionando.

Torre Eiffel sobre París.  | MundusImages / ISTOCK