Comidas para gustos atrevidos

En México, China, Vietnam o Kenia se pueden degustar platos elaborados con nutritivos insectos, aromáticas flores y animales como la tortuga, el elefante, la cobra o el murciélago.

Laura Ordóñez

La entomofagia se ha convertido en una de las opciones culinarias más demandadas por los turistas. En el mundo existen 1.681 especies de insectos comestibles, unos pequeños animales que llevan 350 millones de años sobre el planeta. Los insectos tienen un potencial reproductivo enorme, son limpios, sabrosos y muy nutritivos (30 gramos de insectos equivalen a un bistec de 300 gramos).

En la carta de los restaurantes de México, país donde se consume una tercera parte de los insectos comestibles del mundo, es frecuente ver platos elaborados con piojos, chinches, gusanos, hormigas, abejas, termitas, escarabajos, chapulines, moscas, libélulas, jumiles (especie de grillos) o escamoles (huevos de hormiga roja, conocidos como el caviar mexicano ). En los últimos años estos platos se han convertido en una exquisitez no apta para bolsillos modestos ya que la materia prima ha encarecido sus precios (un kilo de escamoles o de gusanos de maguey alcanza los 60 €).

Fortino Rojas lleva 44 años ofreciendo cocina prehispánica en el restaurante Chon (Regina, 160. Col Centro. México DF. ? 554 208 73), donde la especialidad son los gusanos de maguey, aunque también ofrecen platos como el armadillo en salsa de mango o los chapulines con guacamole. En otro afamado restaurante de la capital mexicana, Los Danzantes (Plaza Jardín Centenario, 12. Col. Villa Coyoacán. ? 555 412 13), también se pueden degustar originales y sabrosas propuestas como los es camoles a la mantequilla de epazote y chile verde por 15 €.

En destinos como Japón, Camboya, China, Indonesia o Argelia los insectos también representan un elemento esencial de su gastronomía. Ahora bien, quien desee deleitarse con estos minúsculos manjares en España puede dirigirse a Fruits del Bosc de Petrás (Mercado de la Boquería. Barcelona. ?93 302 52 73). Los propietarios de esta singular tienda, en la que se puede adquirir un caramelo de escorpión o una piruleta de hormigas por 5 €, aseguran que a medio plazo los comercializarán vivos, tal y como se hace hoy en los mercados asiáticos.

Delicias masai
" Yo tenía una granja en África a los pies de las colinas de Ngong... ". En el restaurante Carnivore (Langata Rd. Nairobi, Kenia. ? 254 206 05 93 37) uno parece escuchar la voz de la escritora danesa Karen Blixen, a la que encarnó Meryl Streep en la taquillera película Memorias de África . Las sillas forradas con piel de cebra, la presentación de los platos sobre tradicionales espadas masai y el uniforme de sus camareros, ataviados con delantales de rayas y sombreros de paja, con- fieren un ambiente que retrotrae a los afortunados clientes a principios del siglo XX.

El restaurante Carnivore, que puede albergar a 450 comensales, ha atendido desde su apertura a más de dos millones de personas que han podido degustar al aire libre platos impregnados de exotismo como el cocodrilo, el lagarto, el elefante, el avestruz o la cebra a precios muy asequibles (20 €). Este restaurante cuenta, además, con un hermano en Johannesburgo (Suráfrica).

Otro destino en el que se puede disfrutar de exóticos guisos es Vietnam, especialmente en los restaurantes de Saigón y de los pueblos del Delta del Mekong. En Tri KY (478 Nguyen Lem Distr. 3. Ho Chi Minh. ? 844 22 99) se ofrecen económicos platos a base de carne de murciélago, pitón, cobra, rata de agua o tortuga.

Egipto, Gambia, China y Australia constituyen otras paradas imprescindibles para degustar unos sabrosos platos de animales muy peculiares. En el restaurante egipcio Al Mashrabeya (4 Sharia Ahmad Nasim. Giza. ?748 28 01) la especialidad es la paloma asada, y en Estoril (12 Sharia Talaat Harb. El Cairo. ? 574 31 02) los testículos de cordero hacen las delicias de sus comensales por 4 €.

En el restaurante The Sailor Beach (Playa de Kotu. ? 44 60 52), regentado por Lorenzo, un canario que se casó con una sueca y decidió establecerse en Gambia, sirven una fantástica barracuda recién capturada. El consumo de este pez está prohibido en países como Estados Unidos debido a que la mayoría de las barracudas de gran tamaño acumulan elevadas cantidades de una toxina que causa un envenenamiento conocido como ciguatera. Desde que se ha descubierto este riesgo, los pescadores sólo atrapan barracudas pequeñas que pueden comerse sin ningún tipo de peligro. En China la carne de serpien te se ha convertido en un preciado manjar que alcanza altísimos precios en restaurantes como Asian-Pacific (92-2 Nanhyan Lu. Guilin. ? 282 81 78), donde se cobra al peso, o Snake (43 Lianglan Lu. Cantón. ? 818 838 11).

El mejor solomillo de canguro lo encontramos en Australia, donde los aborígenes que ocuparon el país antes de la colonización inglesa ya practicaban esta costumbre culinaria. En Red Ochre Grill (43 Shields Street. Cairns. ? 405 101 00) ofrecen este sorprendente plato aderezado con unas flores de rosella por 21 €. Algunos países se han enfrentado a duras críticas por parte de grupos ecologistas debido al consumo de algunos animales, como los tiburones o los perros. Según las cifras de WWF/Adena, cada año se pescan 100 millones de ejemplares de tiburón para engrosar la oferta de los restaurantes de Taipei y Hong Kong, donde un plato de sopa de este animal puede alcanzar los 117 €.

Escamas de oro
En Guangzhou (2 Wenchang Nan Lu. Guangzhou. ? 813 809 85), el mayor restaurante de Cantón, se sirven aproximadamente unas 10.000 cenas diarias, muchas de las cuales se componen de una sopa de aleta de tiburón y orejas marinas salpicadas de escamas de oro de 24 quilates, uno de sus platos estrella.

Durante la celebración de la Copa Mundial de Fútbol en 2002, que Corea del Sur organizó conjuntamente con Japón, algunos activistas de derechos humanos internacionales, como la actriz francesa Brigitte Bardot, lanzaron duras críticas contra el gobierno surcoreano por no prohibir el consumo de perro. Se trata de una costumbre milenaria que se practica en cerca de 6.000 restaurantes especializados en comida canina de todo el país.

Uno de los platos más típicos con carne de perro es el poshintang (un kilo y medio cuesta 23 €), que literalmente significa " sopa nutritiva de refuerzo ", y el soo yuck , carne de perro en trozos con salsa picante. La creencia popular remarca las propiedades curativas de esta carne y sus efectos beneficiosos para la virilidad masculina.

Los mejores restaurantes caninos se encuentran en Corea del Sur, donde cerca de dos millones de perros se crían cada año para su consumo humano, aunque este animal también se come en Corea del Norte (donde la carne de perro se conoce como dangogi ), China, Vietnam y otros países del sureste asiático.

En el subsuelo de la Torre de Seúl se halla el restaurante Pulhyanggi (San 1-3 Yongsan 2 (i) ga-dong, Yongsan-gu), que ofrece un menú completo de comida coreana por 25,5 €.

En Corea, al igual que en China, Japón y Vietnam, la comida se toma con palillos. Junto con Tailandia, donde sólo se utilizan los cubiertos occidentales para comer sopas y fideos desde que en el siglo XIX el rey Rama V los introdujera, forman los llamados países chopstick . Hace años la familia imperial de China, país en el que se inventaron los palillos hace unos 5.000 años, utilizaba chopstick de plata para detectar veneno en sus comidas; si existía algún rastro, los palillos se ennegrecían. Estos palillos, que suelen ser de madera, bambú, metal, hueso, marfil e incluso de plástico, siempre se sujetan con la mano derecha, incluso si la persona es zurda.

Si el consumo de cerdo también estuviese mal visto ante la opinión pública internacional, España no sería el único país que sufriría sus consecuencias y es que el dicho español que reza que " del cerdo se come hasta los andares " cobra todo su sentido en un país de cultura tan diferente a la nuestra como Estonia. En el país báltico la sangre de este animal constituye la base principal de uno de sus platos más típicos, el verevorst (salchicha cocida embutida en tripa ahumada), y con parte de los restos del cerdo y sus huesos se prepara el sült , una sabrosa gelatina que se condimenta con rábano. En la capital estona se pueden degustar estos platos en Munga Kelder (Vene, 12. Tallín. ?44 46 14) y Olematu Rüütel (Kiriku poik, 4ª. Tallín. ?631 38 27).

Aceite de cannabis
Los que quieran experimentar nuevas sensaciones y sumergirse en un ambiente divertido y mágico, como consecuencia de los efectos de la propia comida, pueden darse una vuelta por los coffeeshops de Amsterdam. En Mellow Yellow (Vijzelgracht, 33), uno de los primeros establecimientos de estas características de la capital holandesa, fundado en 1970, se sirven bombones de chocolate y marihuana, así como tartas y hamburguesas de hachís (7,50 €). En la misma calle se encuentra Little (Vijzelgracht, 47), donde muchos de los platos se cocinan con aceite de cannabis.

En su forma no psicoactiva, el cáñamo puede incorporarse a la dieta habitual porque la enriquece con fibra, proteínas vegetales, aminoácidos esenciales y con ácidos grasos omega-3 y omega.

En algunos Estados del noroeste de la India la cocina imaginativa también adquiere una gran importancia. Algunos restaurantes indios sirven una bebida llamada bhang lassis , una especie de yogur con agua helada salpicada de bhang (deri vado de la marihuana). Esta bebida, que se vende a 50 céntimos de €, suele aparecer en la carta de los restaurantes bajo el nombre de special lassis .

En la localidad india de Jaisalmer, conocida como la ciudad dorada por el color miel de sus murallas a la luz del crepúsculo, se encuentra una de las pocas tiendas autorizadas por el Gobierno indio para vender bhang , Bhang Shop, un establecimiento en el que también se venden galletas de esta sustancia previo encargo.