Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La ciudad de Sevilla donde nació Roberto Leal (46 años) y a donde siempre vuelve: tiene uno de los castillos mejor conservados de Andalucía, una mezcla de cinco culturas y el “Tren del Pan”

El periodista y presentador se ha mostrado siempre muy orgulloso de pertenecer a esta localidad tan llena de magia.

La ciudad a la que Roberto Leal está orgulloso de pertenecer

La ciudad a la que Roberto Leal está orgulloso de pertenecer / Istock

El encanto y primor con el que cuenta la provincia de Sevilla no recae tan solo en su capital; son casi incontables los pueblos y localidades que la rodean cuya belleza prácticamente iguala la de la ciudad del Real Alcázar. Municipios de casas de fachada blanca, donde la auténtica esencia sevillana se respira en todos los rincones y el patrimonio de la región parece inabarcable.

La pequeña ciudad sevillana llena de historia y magia

La pequeña ciudad sevillana llena de historia y magia / Istock / Felipe Rodriguez

Roberto Leal, conocido presentador de televisión, nació en una de estas magníficas localidades. Un municipio muy cerca de la ciudad de Sevilla, al que Leal se siente muy orgulloso de pertenecer. Este orgullo es recíproco; además de ser nombrado Hijo Predilecto de la Provincia en 2022, el actual presentador del concurso Pasapalabra cuenta desde 2019 con una calle con su nombre en la localidad que lo vio nacer.

Ni Málaga, ni Cádiz: la mejor ciudad de Andalucía para una escapada está llena de casas palaciegas y es el lugar que vio nacer a Rafael Alberti

Adriana Fernández

Tener presentes los orígenes

Siempre que le preguntan, Roberto Leal se muestra orgulloso de anunciar que pertenece a Alcalá de Guadaíra. Tal es así que, en su discurso de agradecimiento tras ser nombrado Hijo Predilecto de la Provincia, Leal citó al escritor Miguel Delibes, cuando éste escribió que “Ser de pueblo es algo muy importante. Cuando en España no importe el pueblo del que eres, casi todo se habrá acabado”. A esto, Roberto Leal añadía su reflexión, “[Delibes] llevaba razón, ser de pueblo es un privilegio, no todo el mundo tiene esa suerte”.

Bien cierta es esta afirmación que hacía Leal, y todavía más suerte tiene uno si su lugar de origen es Alcalá de Guadaíra. Con una población de unos 77 mil habitantes, es una de las localidades con más encanto de toda la provincia, además de tener un patrimonio histórico de lo más rico. A lo largo de los siglos son muchas las civilizaciones que han ido pasando y habitando la zona -desde fenicios, íberos y romanos hasta musulmanes y cristianos-, algo que se puede observar a simple vista con tan solo recorrer sus calles.

El imponente castillo de Alcalá de Guadaíra

El imponente castillo de Alcalá de Guadaíra / Istock / Antonio Ciero Reina

Vestigios mágicos

El elemento por el que es verdaderamente conocido Alcalá de Guadaíra es su imponente castillo. Construido a finales del siglo XII por el califato almohade, se cree que las dos torres ochavadas que posee fueron construidas a mediados del siglo XIII, además, en el recinto del castillo se hallan también una serie de restos arqueológicos de la época romana, datados de los siglos I al III d.C.

Haciendo compañía al castillo, construido en lo alto de un cerro en el límite de la localidad, en Alcalá de Guadaíra se encuentran muchos otros monumentos de gran importancia. Destaca por encima del resto el Santuario de Nuestra Señora del Águila, dedicado a la patrona de la ciudad y un claro exponente del mudéjar sevillano de los siglos XIII y XIV.

Vista de la ciudad de Alcalá de Guadaíra

Vista de la ciudad de Alcalá de Guadaíra / Zarateman

Un cacho de pan

Alcalá de Guadaíra es también muy conocido por su estrecha relación con la industria panadera, tal es así que siempre ha sido llamado Alcalá de los Panaderos. Esto se debe a que, durante varios siglos, la localidad surtía a Sevilla de miles de kilos de pan, llevado en mulos y posteriormente en tren. Éste era conocido como el “Tren de los Panaderos”, una línea ferroviaria que recorría el trayecto entre Sevilla y Carmona, pasando por Alcalá, y la cual estuvo en funcionamiento hasta 1975.