La ciudad más pequeña del mundo está al lado de España y tiene monumentos en miniatura de otros destinos
Este plan pensado para toda la familia es un imprescindible en tu visita a Coímbra.

Mucha gente dice que no se puede viajar con niños, que es muy difícil o que te impide disfrutar todo lo que quieres; seguro que has oído la frase "primero quiero viajar y después tener hijos". Pues bien, yo creo que no es así, y que los niños pueden aportar experiencias inolvidables en los viajes. Cassiano Blanco pensaba lo mismo, este arquitecto modernista diseñó en Coímbra, Portugal, un lugar en el que viajar en familia; eso sí, a tamaño de niño.

En 1940 se inauguró "Portugal dos Pequenitos", el primer parque temático del país, donde el ocio y el aprendizaje son los elementos principales. Nada más entrar por la puerta te sumerges en un espacio repleto de reproducciones de los monumentos más emblemáticos de la historia portuguesa, todo en miniatura. Un área diseñada para que las familias se diviertan recorriendo Portugal y que los más pequeños de la casa exploren con facilidad las diferentes ciudades; porque el turismo si puede ser para toda la familia.
Un parque... con la ciudad más pequeña del mundo
El parque se divide en varias zonas temáticas. Por un lado, hay una representación de la propia ciudad en la que se encuentra: Coímbra. En otra se encuentran replicados los monumentos más famosos de Portugal, haciendo especial hincapié en Lisboa: la Torre de Belém, el Monasterio de los Jerónimos (ambos de la capital), la torre de los Clérigos de Oporto o el Palacio Nacional de Sintra. No nos olvidamos de los territorios insulares, Azores y Madeira también cuentan con un espacio aquí. Y no solo se centra en país, otros de habla portuguesa también tienen su hueco, como Brasil.
Pero indudablemente la parte favorita de los niños es la representación de las casas regionales, donde pueden subir, bajar, entrar y asomarse a los balcones como si de su casa se tratase. También hay un faro, una iglesia, un castillo e incluso unas minas, un auténtico pueblo en miniatura que no escatima en detalles y totalmente realista.

Además de diversión, en Portugal dos Pequenitos los niños aprenderán sobre la historia y cultura portuguesa de forma dinámica y entretenida. Está pensado para que, mientras se divierten explorando los bonitos rincones del parque, se enriquezcan sobre la diversidad cultural y las diferentes regiones del país. Por eso se organizan actividades y talleres educativos, desde narraciones de cuentos tradicionales hasta juegos interactivos.

Viajar con niños no solo es posible, sino que hace la experiencia única y las familias tienen la oportunidad de compartir un tiempo juntos que siempre recordarán. Portugal dos Pequenitos es un ejemplo perfecto de que es posible combinar la diversión, el aprendizaje y el turismo en un entorno pensado para todos.
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