Cinco nocheviejas atípicas para planear el año que viene

Esta vez toca quedarse en casa, pero nos resarciremos con planes a lo grande

 

Noelia Ferreiro
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Foto: Alessandro Biascioli / ISTOCK

Sí, este fin de 2020 no se presenta (como tampoco lo ha hecho el resto del año) precisamente apasionante. Toca quedarse en casa y reducir los contactos y mantener las distancias. Toca tomar todas las precauciones posibles para evitar los contagios. Pero todo esto pasará y llegarán otras Nocheviejas en las que hacer realidad lo que siempre habíamos soñado. Aquí van algunas ideas para ir planeando (a lo grande), la fiesta del año que viene:

En Disneyland París

Ryan Wendler

Un sueño especialmente para los niños, pero (reconozcámoslo) también para los mayores. Porque ¿qué mejor manera de comenzar un nuevo año que haciéndolo con una explosión de luz, color y fantasía. Esto es lo que acontece en la factoría de sueños de Disney (cuando la ocasión lo permita). Disneyland París ofrece (además de sus espectáculos habituales y sus desfiles cargados de magia) cenas opcionales para dar la bienvenida al año. La cuenta atrás, la música y los fuegos artificiales a nadie dejarán indiferente. Y la compañía de Mickey, Donald y Pluto (por citar sólo a los más clásicos) prometerán una noche de lo más divertida.

En un iglú

Puede que lo que uno prefiera es pasar una noche diferente en la intimidad de un iglú sin más ruido que el que hace el hielo al quebrarse poco a poco. ¿Una idea alocada? Sí, pero para eso están las ideas. Y que conste que no hace falta ir al Polo Norte para disfrutar de semejante experiencia. En la estación de esquí de Grandvalira, en Andorra, a 2.300 metros de altura, descansa un hotel-iglú que (normalmente) abre sus puertas en fin de año. Y pese a que la habitaciones se encuentran, claro, a 0º C, no todo es tan desagradable. También hay jacuzzi y, por si aprieta el hambre, un restaurante con vino caliente y fondue. Si se tiene la suerte de estar acompañado, seguro que nunca se habrá estado tan juntitos.

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En Maldivas

Puestos a pedir, que sea el paraíso. Puestos a soñar, que sea Maldivas el escenario en el que comenzar el año, sobre todo con tan estáticos precedentes. Playas de arena nacarada bordeadas de cocoteros, arrecifes de coral, aguas turquesas, peces de colores brillantes... y una temperatura agradable que no baja de los 25 grados. Este archipiélago tropical perdido en el océano Índico, al sur de la India y Sri Lanka, es un auténtico edén. Y si no lo crees espera a contemplar el último atardecer con el cielo encendido en tonos sangrientos. Si a ello se suma el exotismo tropical de sus lujosos hoteles, la felicidad está servida en bandeja de plata.

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En una especie de comuna hippy

Bueno, no es exactamente eso, pero sí se le parece. Hablamos de Christiania, la comunidad alternativa de la ciudad de Copenhague, fundada en 1971 como experimento social. Un lugar donde, a buen seguro, pasarás una Nochevieja distinta con la peculiar población que la habita. Para ello no sólo existe un particular mercado en Den grå hal, con productos fabricados por los vecinos, sino también múltiples conciertos en la calle que animan la fiesta de fin de año. Y entre los asistentes, muchos ciudadanos, gente sin hogar y una gran cuota de turistas.

En una casa de campo

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Dejémonos de grandes alharacas. Hay quien buscará lo más simple. Tiremos, pues, de sencillez y rindámonos al placer de las pequeñas cosas. En este sentido, basta una simple cabaña en pleno bosque o la casa destartalada del abuelo. Encendamos, eso sí, la chimenea y entreguémonos a una cena copiosa con sobremesa infinita. Y esa vez sí, con la familia al completo o con todos los amigos posibles. Con mucho champán y sin televisión. Toda la noche entre risas y batallitas múltiples.