Cinco monumentos a la paz en su día internacional

Desde una figura alegórica al tan representativo muro, pasando por una rompedora instalación vanguardista. Todo vale para celebrar tal efeméride

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: querbeet / ISTOCK

Porque es necesario construir un mundo mejor, el 21 de septiembre el planeta entero celebra el Día Internacional de la Paz. Una efeméride que supone mucho más que la ocasión de conmemorar los actos e ideales que contribuyen a la convivencia solidaria entre los pueblos. Instaurada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año de 1981, su objetivo es influenciar a todas las naciones del mundo para el correcto desarrollo de políticas y directrices en aras a la erradicación de la violencia. Una máxima que no siempre se ha seguido al pie de la letra a lo largo del curso de la historia. Por eso, porque muchas veces hemos olvidado algo tan básico y vital, presentamos cinco de los miles de monumentos que ponen rostro a la paz en el día de su celebración universal:

El Ángel de la Paz (Munich)

Patrick Frost / ISTOCK

Se divisa a distancia, ya sea a lo largo del cauce del río Isar o bien desde algunos puntos del centro histórico de Munich. Por algo tiene 125 metros de altura y se eleva 38 metros sobre una escalinata. Hablamos del Friedensengel o Ángel de la Paz, una escultura de bronce recubierto de oro que representa, sobre una espigada columna corintia, una figura alegórica de Atenea, la diosa de la sabiduría y de la paz, sosteniendo en sus manos a Nike, la diosa de la victoria. Un monumento que fue construido en 1896-1899 para celebrar el 25º aniversario del Tratado de Versalles que puso fin a la guerra franco-prusiana de 1871.

Campana japonesa de la Paz (Sede de la ONU, Nueva York)

Luke Abrahams / ISTOCK

Pesa 116 kilos, tiene una altura de un metro y 60 centímetros de diámetro. Pero lo más curioso de todo es que está realizada con las monedas que donaron los delegados de las sesenta naciones que asistieron a una de las conferencias de las Naciones Unidas, celebrada en París en 1951. Y también que fue un regalo oficial del pueblo japonés a la ONU cuando el país nipón aún no había sido oficialmente admitido en la organización. Así es la campana japonesa de la paz, un símbolo de la convivencia (lleva inscrita la frase “Larga vida a la absoluta paz mundial”) emplazado en la ciudad de Nueva York, entre la 42nd Street y First Avenue, enmarcada por una estructura de madera de ciprés con forma de santuario sintoísta. El 21 de septiembre la escucharemos sonar.

El Muro por la Paz (París)

eye35.pix / ALAMY

La palabra paz escrita cientos de veces, en más de 49 idiomas, desperdigada a lo largo y ancho de la construcción. Y por si fuera poco, treinta monitores conectados a internet desde los que se proyectan los mensajes de paz enviados por los internautas de todo el mundo. De fondo, para añadir carga simbólica, se perfila perfecta la silueta de la Torre Eiffel. Todo esto conforma Le Mur pour la Paix, el monumento consagrado a la causa pacífica que se exhibe, imponente, en el parisino parque Champ de Mars. Una obra de la artista Clara Halter y el arquitecto Jean-Michel Wilmotte, que cuentan que está inspirado en el muro de las lamentaciones de Jerusalén o tal vez en el muro de Berlín.

El Obelisco Roto (Houston)

july7th / ISTOCK

Esta pieza, que se concibió como homenaje a Martin Luther King tras su asesinato en 1968, tiene la carga pacífica de quien fuera el más elocuente proclamador de la igualdad entre los hombres, autor del inolvidable discurso Yo tengo un sueño. Porque la escultura, obra del pintor expresionista Banett Newman, exhibe una forma mutilada que simboliza el abrupto fin de la vida del mítico defensor de los derechos de los afroamericanos. Está situada en la ciudad de Houston sobre un estanque a los pies de la Capilla Rothko, reflejando en la aguas su silueta quebrada.

La Torre Imagina La Paz (Isla de Videi, Reykiavik)

DundStock / ISTOCK

Solo Yoko Ono podía idear este singular monumento en homenaje a John Lennon, su marido tristemente asesinado. Peace Tower (Friðarsúlan en islandés) es una columna de luz que emana de un zócalo de piedra blanca, cuya base contiene la frase “Imagina la paz”, en 24 idiomas, en recuerdo a la canción más universal del ex Beatle. Haces de luz generados con energía geotérmica y con los que se piden deseos hacia el cielo condensando de esta manera las esperanzas de la humanidad. Emplazada en la bahía de Reykiavik, sobre la pequeña isla de Viðey, esta instalación rompedora se ha convertido, desde su inauguración en 2007, en una de las piezas más representativas de Islandia.