Cinco grandes espacios urbanos recuperados por la naturaleza

Desde el igh Line Elevated Park en Nueva York hasta Las Quebradas en Medellín, pasando por el Jardín de los Adarves en Granda

Redacción VIAJAR
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Foto: espiegle / ISTOCK

Cuando pensamos en un jardín urbano, seguramente vengan a nuestra mente grandes parques, como el Central Park o El Retiro, proyectos paisajísticos que se encuentran perfectamente integrados en el entorno urbano. Pero el rápido proceso de urbanización está limitando la posibilidad de diseñar nuevos espacios verdes dentro de las grandes ciudades. Además, el avanzado desarrollo tecnológico, el cambiante estilo de vida de la población y la obsolescencia de materiales o tecnologías han provocado que muchas de las construcciones urbanas existentes se hayan vuelto inservibles, condenándolas al olvido.

Hoy, es posible dar una segunda vida a estos espacios, transformando el entorno urbano hacia un modelo que apueste por la renaturalización y la sostenibilidad. Así, con el objetivo de construir jardines como “obras de arte vivas” nació el estudio de paisajismo de Fernando Pozuelo, y desde él han seleccionado cinco de los jardines urbanos más espectaculares que nacieron bajo la premisa de reconvertir un espacio olvidado en un espacio verde.

1. El High Line Elevated Park (Nueva York)

Comenzamos este tour por el High Line Elevated Park, obra del reconocido paisajista Piet Outdolf. Se trata de un jardín elevado que se ubica sobre las vías de tren de una antigua línea de ferrocarril en Nueva York, y según explica Fernando Pozuelo es “uno de los proyectos que marcó el punto de referencia a esta tendencia”.

High Line Elevated Park | francois-roux / ISTOCK

A través de los más de dos kilómetros de extensión de este parque, “se observa un perfecto juego de colores y texturas, característicos de su autor, entre las que destacan una gran variedad de especies de vivaces, gramíneas, arbustos o pequeños árboles como el Zumaque Rhus”, cuenta Pozuelo. Además, el proyecto se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, y es una visita obligada para aquellos que viajen a la Gran Manzana.

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2. El Parque Bishan-Ang Mo Kio (Singapur)

El caso de Singapur es “un claro ejemplo de la apuesta por convertirse en una ciudad sostenible y mimetizada con el medio ambiente, y en el parque Bishan-Ang Mo Kio se puede observar a la perfección”, detalla el paisajista.

Bishan Ang Mo Kio | Ridzuan Sinain / ISTOCK

La rápida urbanización de los años 60 llevó a la ciudad a construir numerosos drenajes y canales de hormigón donde no había espacio para la naturaleza, lo que redujo el espacio verde del parque. Pero tal y como cuenta Pozulo, gracias a una iniciativa llevada a cabo en 2006, “se produjo una completa renovación del espacio, restaurando el ciclo natural del agua, que ahora fluye libremente como un sistema de arroyos naturales y alrededor de los cuales se ha estructurado el parque”. Además, este proyecto ha supuesto una recuperación de la flora y la fauna locales.

3. El Jardín de los Adarves (Granada)

Pensar que esta tendencia es algo nuevo es un error, y un buen ejemplo de ello es el Jardín de los Adarves, en Granada”, comenta Fernando Pozuelo. Este espacio se concibió en pleno siglo XVI, con una clara función defensiva, para proteger la Alhambra. Con la amenaza lejos de esta ciudad, se abandonó el uso de esta construcción, y se decidió convertir en lo que es ahora.

Jardín de los Adarves | superchilum / ISTOCK

Además, el paisajista destaca que el diseño de estos jardines, que fueron promovidos por el Marqués de Mondéjar en el siglo XVII, “ha llegado casi intacto a la actualidad a pesar de las obras realizadas por Carlos V y Felipe II”. Las especies vegetales más características son los setos de boj, diferentes clases de palmeras y un gran magnolio.

4. El Taiyuan Botanical Garden (Taiyuán)

Este proyecto, llevado a cabo por el estudio austriaco Delugan Meissl Associated Architects, se encuentra ubicado sobre una antigua mina de carbón que ahora se ha convertido en un jardín botánico gracias a esta transformación. Se trata así de “otro claro ejemplo del poder transformador de la naturaleza”.

Además de sus colinas, lagos, pasarelas y cascadas, Pozuelo destaca la construcción de tres invernaderos abovedados que se encuentran cohesionados en este entorno. Gracias a que se alcanzan las condiciones climáticas necesarias, en estos invernaderos se han cultivado diversas plantas de diferentes puntos del planeta.

5. Las Quebradas (Medellín)

Según Fernando Pozuelo, al hablar de jardines espectaculares, no solo nos referimos a bellos espacios, sino también a “grandes intervenciones con un gran propósito renovador”. Este es el caso de la zona de las Quebradas, en la segunda ciudad más poblada de Colombia, un claro ejemplo de los beneficios directos de un buen plan de regeneración urbana.

“Lo que con la dejadez y los años lo había convertido en basureros y decadencia, fueron transformados en jardines públicos, sustituyendo la basura y los escombros por árboles y naturaleza, convirtiéndolo en grandes espacios ajardinados en los que desarrollar la vida social”, cuanta el paisajista. Se apostó por la plantación de arbustos de verbena, tangos, curazaos, linos enanos, limones, agaves, durantas, iris africano y carey, además de la instalación de elempozentos de deporte y juego, potenciando las actividades comunitarias y la interacción entre sus vecinos.