La cervecería más al norte del mundo se encuentra en este pueblo de cuento en el Círculo Polar Ártico

Viajamos hasta el archipiélago Svalbard para descubrir algo insólito. Y no, no hablamos del fenómeno del sol de medianoche, sino de cerveza elaborada con agua de un glaciar.

La cervecería más al norte del mundo, Svalbard Bryggeri, elabora su cerveza con agua de glaciar.
La cervecería más al norte del mundo, Svalbard Bryggeri, elabora su cerveza con agua de glaciar. / Istock / Maris Maskalans

Entre los paralelos 74° y 81° N y los meridianos 10° a 35° este se encuentra el archipiélago Svalbard, un conjunto de islas que forman parte de Noruega. Tan solo tres de ellas estas habitadas, siendo Spitsbergen la que cuenta con mayor población. Y en esta isla de nombre impronunciable debemos dirigirnos a Longyearbyen, que cuenta con poco más de 2.000 habitantes.

Bienvenidos al archipiélago Svalbard.

Bienvenidos al archipiélago Svalbard.

/ Istock / dagsjo

Antes de descubrir la fábrica de cerveza más al norte del mundo vamos a conocer un poco más de cerca Longyearbyen. En sus calles, cubiertas de nieve gran parte del año, podemos descubrir un hospital, escuela, instituto y hasta incluso una universidad. También cuentan con un centro deportivo con piscina (climatizada, of course), biblioteca, un centro cultural, varios hoteles, un cine e, incluso, varios museos.

Parece un sitio bucólico, pero las condiciones de vida allí son duras. Desde el 27 de octubre hasta mediados de febrero, la noche polar lo invade todo y sus ciudadanos viven sumidos en la más absoluta oscuridad. Y, luego, desde finales de abril hasta agosto, sucede todo lo contrario. El sol de medianoche hace acto de presencia y resulta difícil adivinar la hora del día.

Longyearbyen es un sitio de cuento, pero las condiciones de vida son duras.

Longyearbyen es un sitio de cuento, pero las condiciones de vida son duras.

/ Istock / Leamus

Si hablamos de temperaturas, hay que decir que no son un buen reclamo para los frioleros. En verano, la media es de 6 grados, mientras que en invierno los termómetros bajan hasta – 15 grados. Y aunque parezcan extremas, hay que tener en cuenta que, en esta zona del planeta, el calentamiento global se deja notar más que en ningún otro sitio.

Hasta hace pocos años, en Longyearbyen solo se podía encontrar aquavit (un aguardiente elaborado a base de patata), coñac y prosecco de Svalbard, pero era de importación. Las leyes noruegas son bastante estrictas con respecto al consumo de alcohol y este solo se puede comprar de forma racionada. Hasta 2015, cuando se dio el visto bueno por parte del parlamento y la cervecería Svalbard Bryggeri, arrancó con la producción de cerveza.

Cervecería en Longyearbyen.

Cervecería en Longyearbyen.

/ Istock / Dave Primov

Lo que comenzó siendo un negocio local fue ganando fama. Los viajeros que llegaban a bordo de grandes cruceros querían probar esta cerveza y llevársela como recuerdo. De ahí que se empezara a vender en los supermercados. Y, posteriormente, se comenzó a exportar a las licorerías de la Noruega continental.

Lo que vino en 2017 fue una auténtica sorpresa: la aerolínea Norwegian quiso empezar a servir esta cerveza en sus vuelos y, lo que era una pequeña fábrica, se acabó convirtiendo en un negocio de grandes dimensiones que actualmente elabora alrededor de 250.000 litros al año.

¿Te imaginas una cerveza elaborada con agua de un glaciar? En Svalbard la tienes.

¿Te imaginas una cerveza elaborada con agua de un glaciar? En Svalbard la tienes.

/ Istock / technotr

Aparte de ser la cervecería y fábrica cervecera más al norte del mundo, Svalbard Bryggeri elabora una cerveza muy especial. Su mezcla se caracteriza porque el 16 por ciento del agua utilizada para su elaboración proviene de hielo descongelado del glaciar Bogerbreen de 2.000 años de antigüedad.

A pesar de haberse convertido en un importante reclamo turístico, gracias a sus cervezas artesanales tipo stout, pilsner, pale ale, IPA y weissbier, Svalbard Bryggeri sigue teniendo un marcado carácter local y es habitual ver a los ciudadanos disfrutando de una cerveza bien fresquita en la cervecería más al norte del mundo

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