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Celia vive sola en una aldea de Lugo sin una casas a menos de un kilómetro: "Nunca estoy sola, o así lo siento”

Del ruido urbano a la aldea abandonada: historias de resistencia frente al olvido rural.

A Fonsagrada combina el valor de su entorno natural con el reto demográfico de la España rural

A Fonsagrada combina el valor de su entorno natural con el reto demográfico de la España rural / Istock / arCam

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La temida “España vaciada” ya es una realidad, un problema que va ganando cada vez más terreno y afectando a cada vez más personas. Pueblos llenos de vida, se convierten en calles despobladas donde recursos básicos como una tienda de alimentación o escuelas donde impartir una enseñanza se convierten en verdaderos lujos que desaparecen poco a poco con el tiempo. Acostumbrados al ruido de las ciudades y a la masificación de gente pensamos que esta realidad es algo muy alejado, pero lo que no sabemos es que cada vez es más común conocer este tipo de casos donde aldeas se encuentran habitadas por un único habitante.

El pueblo donde mejor se come de Galicia es todavía un desconocido: marisco, hórreos frente al mar y un litoral salpicado de leyendas

Adriana Fernández

Hoy son muchas las historias como la de Celia, quien vive sola en una aldea de Lugo, concretamente en A Fonsagrada, donde no hay ninguna casa a menos de un kilómetro de distancia. A pesar de ser su única habitante, Celia lo tiene muy claro: “Nunca estoy sola, o así lo siento”, ya que a menudo pasan muchos vecinos de la zona a charlar, y si no, “cojo el coche y voy a tomar el café a la villa”, explica ella.

Casas de piedra en las montañas de A Fonsagrada, Lugo, Galicia

Casas de piedra en las montañas de A Fonsagrada, Lugo, Galicia / Istock / arCam

El día a día en un pueblo deshabitado

"Me levanto sobre las 8:00, desayuno, paseo, cuido de las gallinas, de los gallos, de Luna y de los gatitos, y después pasó el tiempo en la huerta, que no es pequeña", así empieza el día normal de Celia, para ella, la huerta, donde recolecta todo tipo de productos como tomates, pimientos, calabazas y berzas; y sus animales, son sus principales fuentes de suministros y gran parte del día emplea mucho tiempo en cuidarlos.

Casas de piedra en las montañas de A Fonsagrada, Lugo, Galicia

Casas de piedra en las montañas de A Fonsagrada, Lugo, Galicia / Istock / arCam

Aunque para la mayoría, sin internet ni personas, el ocio debe ser de lo más aburrido, para Celia no es así, siempre ha disfrutado mucho de la soledad, desde siempre le han fascinado los pasatiempos y leer revistas o ver películas, aunque pasear junto al río Lamas, es uno de sus planes favoritos.

Antigua casa de piedra

Antigua casa de piedra / Istock / Antonio Lopez Velasco

Las historias se repiten: A Fonsagrada no es la única

Si miramos más allá, nos daremos cuenta de que esta situación es mucho más común de lo que parece como es el ejemplo de Tomàs de 64 años y el único habitante de un pueblo de Lleida, Solanell, "Es fácil vivir aquí con un subsidio de 480 euros, no hay donde gastarlo".

Antigua casa de piedra

Antigua casa de piedra / Istock / Antonio Francisco Alvarez Gimenez

Benigna, una mujer de 92 años, también es una víctima de la despoblación, una aldea abandonada de Asturias en la que ella es la única habitante, “Yo creo que el pueblo no debe de perderse. Porque además nunca sabes lo que vas a necesitar” u otros casos donde se escapan del bullicio de la ciudad para revivir el pueblo que vio crecer a su padre como es el ejemplo de Kike Collada, un hombre de 28 años, que se hizo alcalde para intentar salvar el pueblo de su familia paterna: “Te das cuenta de que solo podrás disfrutar de este lugar si sigue habiendo gente”.

Antigua casa de piedra en pueblo deshabitado

Antigua casa de piedra en pueblo deshabitado / Istock / Antonio Lopez Velasco

Paradas imprescindibles que merecen la pena

A Fonsagrada, es una localidad de Lugo que combina su gran patrimonio jacobeo con sus fantásticos paisajes de montaña de la comarca de Burón. Forma parte de la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón, declarada por la Unesco para proteger sus valles, bosques autóctonos y cuencas fluviales. Dentro del pueblo encontrarás joyas de gran importancia patrimonial como la Seimeira de Vilagocende, una de las cascadas más altas de Galicia, con una caída libre de unos 50 metros rodeada de carballeiras y que se accede a través de una sencilla ruta senderista.

Cascada de Semieira de Vilagocende

Cascada de Semieira de Vilagocende / Istock / Mercedes Rancaño Otero

La Iglesia de Santa María da Asunción, es el templo devocional más importante de la comarca y un punto de paso obligatorio para los peregrinos. Y si lo que quieres es empaparte de su cultura, el Museo Comarcal da Fonsagrada es una colección etnográfica que muestra los utensilios tradicionales, artes de labranza, herrería y la historia de la comarca de Burón.