Esta es la otra cara de la playa de Las Canteras: lo que ocurre cuando te sumerges en el mar de noche
Más de 150 especies habitan en los fondos de la playa capitalina.

Todo lo que esconde la maravillosa Playa de las Canteras. / Istock / ulrich missbach
La mayoría la conoce por su paseo marítimo, sus terrazas, su bandera azul o sus increíbles puestas de sol. Pero pocos imaginan lo que ocurre bajo la superficie cuando la ciudad se apaga.

Juan Coma
La playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, no solo es uno de los litorales urbanos más valorados del mundo, también es un oasis submarino repleto de vida. Un laboratorio natural al alcance de cualquiera que se atreva a mirar un poco más allá de la orilla.
A 200 metros de la costa, una barra natural de origen volcánico actúa como barrera contra las mareas y como cuna de biodiversidad. Es este arrecife rocoso, conocido sencillamente como “La Barra”, el que protege y da cobijo a una comunidad marina tan diversa como fascinante: desde cardúmenes de peces tropicales hasta especies en peligro de extinción que aquí han encontrado refugio.
La playa que late como un arrecife
Con sus 2.250 metros de longitud, la playa de Las Canteras es más que una postal bonita. Es uno de los puntos calientes de biodiversidad marina en Canarias, gracias a la variedad de hábitats que reúne fondos arenosos, praderas submarinas, charcos intermareales y estructuras rocosas.

La Playa de las Canteras al atardecer. / Istock / Magui-rfajardo
Según los estudios de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, hasta ocho especies de elasmobranquios rayas y tiburones han sido avistadas en estas aguas. Algunas, como el angelote (Squatina squatina) o la raya mariposa (Gymnura altavela), están catalogadas como especies en peligro de extinción.
Quien explora estas aguas con linterna en mano descubre un mundo completamente distinto. Es lo que hace el creador de contenidos conocido como Charquito Canario, que comparte sus expediciones nocturnas en redes sociales.
“Nada más meternos en el agua y encender las linternas, empiezan a aparecer las bicudas, que se quedan cerca de nosotros aprovechando la luz para cazar”, explica en uno de sus vídeos virales.
Aventuras submarinas al caer el sol
Las imágenes que comparte muestran pulpos emboscados entre algas, chocos camuflados en la arena, morenas negras asomando desde grietas y hasta carmelitas con su inconfundible piel moteada como de leopardo. “Me sumergí para grabar una vieja que dormía, pero no estaba sola: justo al lado, una morena vigilaba desde la roca”, narra el creador entre susurros y asombro.
Luego, el momento más esperado es el avistamiento del obispo, ese pez escurridizo y majestuoso que por fin se cruzó frente al objetivo. “Fue un momento inolvidable, lo habíamos buscado tanto y apareció por casualidad”, confiesa.
La importancia de la barra
Gran parte de esta riqueza biológica se debe a la protección que brinda La Barra y a la escasa pesca de arrastre en la zona. La plataforma continental de Gran Canaria es estrecha, lo que impide técnicas destructivas y permite que estos ecosistemas sigan funcionando.
Los sebadales esas praderas marinas de Cymodocea nodosa no solo son el hogar de muchas especies, sino también grandes filtros naturales que oxigenan el agua y combaten la erosión. En los años 70 cubrían extensiones inmensas entre la barra y la playa, y hoy siguen siendo fundamentales para la salud del ecosistema.
Entre los peces más comunes se encuentran las fulas negras y blancas, el pejeverde, los sargos, las salemas y las viejas. Pero también hay visitantes esporádicos como abades, medregales, chuchos y meros, que hacen de Las Canteras un lugar de avistamiento único para quienes bucean o hacen snorkel.
Y en los charcos que se forman al bajar la marea, los más curiosos pueden encontrar erizos, cangrejos, ofiuras, anémonas, estrellas de mar e incluso pequeños pulpos escondidos bajo las piedras.
La Playa de Las Canteras no es solo un lugar para tomar el sol o nadar. Es un ecosistema vibrante que late bajo las olas. Gracias a su conservación y al respeto creciente por su biodiversidad, este rincón urbano demuestra que naturaleza y ciudad pueden convivir. Solo hay que bajar la mirada y atreverse a descubrirlo.
- La ciudad europea más segura para hacer tu primer viaje sola: con uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, un canal lleno de casas de colores y una filosofía única
- La ciudad favorita de los mayores de 50 años para hacer un viaje es el paraíso de las ostras: arquitectura neoclásica, un barrio Patrimonio de la Humanidad y ambiente sofisticado
- La ciudad más bonita de España celebra en primavera un Patrimonio Inmaterial de la Unesco: tiene un bosque de columnas, una joya califal, y es accesible desde cualquier punto de España
- El paseo marítimo favorito de la aristocracia española es una joya de la Belle Époque: en una ciudad balneario, entre palacios Art Decó y jardines que miran al mar, dicen que es “el más bello del mundo”
- El viaje en tren más bonito del mundo cuesta menos de 40 euros: tiene vagones de la Belle Époque, vistas al mayor lago de agua dulce de Europa Occidental y un horario especial
- La región donde veranea la clase media de España: con las mejores playas vírgenes del país y chiringuitos donde comer una buena paella frente a puestas de sol infinitas
- La ciudad preferida por la clase media para viajar en 2026 es la joya del Cantábrico: está enclavada entre el mar y la montaña, y su palacio fue la antigua residencia vacacional de Alfonso XIII
- La isla con la mayor densidad de yacimientos arqueológicos del mundo está en España: reconocida por la UNESCO, tiene 32 espacios representativos, un enigma de 13 toneladas y su propia “Pompeya”