Estás participando en la búsqueda de dos de las especies emblemáticas de Costa Rica –el quetzal resplandeciente y la rana de ojos rojos– que nos llevará por todo el país. Si logramos localizar a los ejemplares, entraremos en el sorteo de un vuelo de ida y vuelta a Costa Rica para dos personas. ¡Nuestra misión acaba de comenzar!

Avanzamos por un sendero entre arena y bosques. El sonido de las olas del Caribe acompaña el camino. Sobre los árboles juegan monos capuchinos saltando de rama en rama. El bosque termina en la arena, y la arena termina en aguas de intensos tonos turquesa.

Los monos son el principal habitante de estos bosques

Los monos son el principal habitante de estos bosques / Unsplash / Julian Schneckenburger

El Parque Nacional Cahuita protege, por un lado, la selva, y por otro, uno de los arrecifes coralinos más impresionantes de la costa caribeña. Los manglares son parte de este ecosistema único; hábitat de iguanas, cangrejos, mapaches y pizotes. De su protección se encarga Luciana, una joven voluntaria que nos cuenta que ha visto una rana de ojos rojos cerca de la playa.

Después del paseo, nos sumergimos entre peces tropicales y corales. En el agua descubrimos que las aves están usando nuevos puntos para alimentarse.

La idílica playa del parque nacional

La idílica playa del parque nacional / Istock / Maciej Laska

–¿Y si los quetzales y las ranas están solo buscando el equilibrio en la naturaleza? –pregunta retóricamente Luciana cuando volvemos a la playa. Entonces nos sugiere seguir nuestra expedición en estos dos lugares:

Avanzar al Valle de Turrialba, donde podremos hablar con agricultores y buscar más pistas entre expertos locales.

Ir al Volcán Turrialba para comparar el cambio radical de climatología y ecosistemas.