Cabaña para confinamientos en el Parque Natural de Collserola: así, cualquiera se aísla

La idea parte de los alumnos de arquitectura del campus Valldaura Labs. Es ecológica, sostenible, está a unos minutos de Barcelona y solo se han empleado en su fabricación materiales naturales de proximidad

María Escribano
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Foto: Adrià Goula Photo

Se llama The Voxel y se trata de un prototipo de edificio ecológico propuesto para un posible confinamiento. Ha sido construido por los alumnos e investigadores del máster en Edificios Ecológicos Avanzados y Biociudades del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña a través del campus Valldaura Labs (clase de 2020, bajo la dirección de Daniel Ibáñez y Vicente Guallart) y para ello solo han empleado materiales naturales de kilómetro 0, de cercanía.

The Voxel (IAAC, Valldaura Labs).  | Adrià Goula Photo

Eligieron una ubicación natural, el parque natural de Collserola a las afueras de Barcelona, como el lugar perfecto para su cabina de confinamiento con capacidad para una sola persona. Y de hecho, el proyecto se realizó enteramente bajo condiciones de cuarentena durante cinco meses, entre abril y agosto de 2020. ¿El objetivo? Dar una respuesta arquitectónica a un periodo de crisis.

Interior de la construcción (IAAC, Valldaura Labs).  | Adrià Goula Photo

The Voxel está construida con madera contralaminada estructural (llamado a ser uno de los sistemas de construcción del futuro) de 16 metros cuadrados hecha de pino carrasco. 40 pinos que se cortaron, secaron, procesaron y prensaron en la misma zona; es decir, toda la madera utilizada en el proyecto fue extraída en un radio de menos de un kilómetro desde el lugar de construcción, lo que implica que no hubo que emplear vehículos contaminantes para su traslado.

Madera empleada para su construcción. | IAAC/Valldaura Labs

Y, por supuesto, los árboles que cortaron forman parte del plan de gestión sostenible del bosque aprobado en Collserola y que permite obtener un cierto volumen forestal cada año con el fin de facilitar y fomentar el crecimiento de árboles más pequeños (ya que son estos los que absorben más CO2 durante su crecimiento). Además, gracias a un transparente plan de trazabilidad se puede saber de qué árbol procede cada lámina de cada panel.

Interior de The Voxel.  | Adrià Goula Photo

En esa reducción de huellas de carbono se optó también por unir los paneles de madera sin metal. Una vez unidos con juntas de solapamiento y tacos de madera, se cubrió la estructura con una capa de aislamiento de corcho y se utilizaron paneles de protección contra la lluvia hechos con material de desecho creado durante el propio proceso de producción. Es decir, se utilizó el borde orgánico de la tabla de pino en bruto, que normalmente suele desperdiciarse. Sobre ellos se aplicó la técnica japonesa Shou Sugi Ban, que consiste en carbonizar ligeramente la superficie de la madera, lo que hace que se vuelva impermeable y proteja al edificio de la lluvia.

Axonométrica del proyecto.  | MAEBB/IAAC/Valldaura Labs

Tampoco se emplearon tornillos ni pegamento para instalar en el tejado de The Voxel una serie de jardineras con plantas locales que canalizan el agua de lluvia hacia un tanque, agua que se recicla junto a las aguas grises para un nuevo uso. Además, las aguas negras se tratan con un sistema de biogás autónomo que genera un combustible que se puede utilizar para cocinar o calentar, por ejemplo. La vivienda también cuenta con ducha exterior.

Jardineras y placas solares en el tejado.  | IAAC/Valldaura Labs

 Junto a dichas jardineras, tres paneles solares que garantizan la iluminación y la energía necesaria para una sola persona.

Los creadores de The Voxel.  | IAAC/Valldaura Labs
Ubicación de la cabaña.  | Adrià Goula Photo