La broma que aterroriza a los pasajeros que aterrizan en Sídney

Un australiano con un extraño sentido del humor ha escrito un enorme cartel cerca del aeropuerto de Sídney que reza "Welcome to Perth"

Luis Meyer
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Foto: Hispanolistic / ISTOCK

Imagina el sobresalto si tomas un vuelo a Bilbao y, cuando te aproximas al aeropuerto de Sondika, ves por la ventanilla un enorme letrero que reza: “Bienvenidos a Sevilla”. 

Algo así es lo que están sintiendo estos días quienes aterrizan en Sídney, solo que el susto es más bestia aún: a Brad Heasman, un tipo con un extraño sentido del humor, se le ocurrió la idea de escribir en la azotea de una nave industrial abandonada próxima al aeropuerto, en letras blancas de varios metros de longitud y grosor, “Welcome to Perth” (bienvenido a Perth).  Un viajero publicó en un chat de Reddit la foto y escribió “casi tengo un ataque de pánico”. Esto, claro, se ha hecho viral, y Heasman se ha hecho inesperadamente famoso. El susto que se llevan los pasajeros es mayúsculo si tenemos en cuenta que Perth es una ciudad del extremo occidental de la isla, a casi 4.000 kilómetros y cinco horas de vuelo, y hay que recorrer 2.000 kilómetros para encontrarse con la primera zona habitada. 

Fuente: Reddit

En declaraciones al programa Sunrise del Canal 7, Heasman dijo que esperaba que el letrero “hiciera sonreír a la gente en pleno vuelo”. Y reconoció que la broma, que le costó 4.500 dólares australianos (unos 2.800 euros) en pintura especial para señalizar autopistas, también le da a él momentos de regocijo. “Siempre hay aviones sobrevolando por aquí, así que siempre me rio un poco cada vez que veo uno”. Quienes cogen un vuelo nocturno tampoco se libran. Heasman añadió durante la entrevista: "Lo hice con una pintura de carretera reflectante especial, por lo que se refleja muy bien durante la noche".

Heasman dijo que la idea surgió de un concepto similar en Michigan, donde un fotógrafo, Mark Gubin, pintó un letrero de "Bienvenido a Cleveland" en la azotea para confundir a los pasajeros del avión y hacerles pensar que habían llegado a la ciudad equivocada. Esperemos que la dichosa bromita no se popularice en todo el mundo…