BMW Serie 3 Cabrio

Los amantes del aire libre y los jóvenes y no tan jóvenes con cierto poder adquisitivo pueden disfrutar de lo lindo con este descapotable tan lleno de belleza como de los últimos adelantamientos en materia de seguridad y de comodidad.

Motor ZETA

Una marca del prestigio y del refinamiento de BMW no se iba a quedar atrás en cuanto a la última tendencia de diseñar descapotables con techo duro, un tipo de automóvil que cuando va cerrado se parece más a un coupé que a otro tipo de carrocería. Así que puede hacer las funciones de un coche abierto muy bonito y de uno cerrado no menos vistoso. Lo cierto es que si comparamos este modelo con el coupé de la misma casa, podemos apreciar con nitidez una parte trasera menos compacta en la versión cabrio.
Una de las virtudes del nuevo BMW es que a velocidades que no superen los 120 kilómetros por hora no es necesario utilizar ningún gorro o pañuelo para sujetar el pelo, porque apenas llegan las turbulencias del viento. En este sentido, los diseñadores han realizado un trabajo muy preciso y fino.
Por otra parte, la capota, dividida en tres partes, se cierra o se abre en 22 segundos con sólo accionar el botón. Además, por dentro no se aprecia ningún enganche, como sucede en modelos de otras marcas.
Otro detalle práctico que monta este cabrio es que puede llevar una especie de trampilla que comunica el habitáculo con el maletero. De esta manera se pueden introducir objetos largos, como, por ejempo, unos esquís. También se puede abatir el respaldo de los asientos traseros para poder ampliar el espacio de carga en el caso de que sólo viajen dos personas. Lo seguro es que si viajan cuatro adultos, los de atrás irán incómodos y el equipaje deberá ser bastante corto porque con la capota bajada el maletero tiene una capacidad de 210 litros. Con el techo plegado llega a los 350, lo que no está nada mal.
Como el sistema iDrive de la primera generación había recibido ciertas críticas por su complejidad de uso, el flamante cabrio ya monta el de la última hornada, más fácil y preciso de utilizar. También hay que señalar que el BMW sigue en su interior la línea de la casa, con acabados excelentes a la vista y al tacto y con un manejo suave y preciso de la palanca de cambios. Con la capota puesta apenas se oyen ruidos, a no ser que pisemos el acelerador con fuerza en un adelantamiento.
En fin, un cabrio para soñar y para disfrutarlo en cualquier época del año, porque si el tiempo viene fresco, se conecta el sistema de climatización y uno puede viajar muy cómodo.