Los barrios más bonitos del mundo

Paseamos por la belleza de los barrios más bonitos y auténticos del planeta 

Álvaro Martínez Fernández
 | 
Foto: Photoservice / ISTOCK

Recorremos en busca de barrios que nos inspiran por su belleza, su gente o por ser el epicentro de la vida de las ciudades más bellas de todo el planeta.

1. La Boca, Buenos Aires

Tango, pasión futbolera y gastronomía popular, así podemos definir el lugar donde pervive el alma marinera de la ciudad de Buenos Aires. Un barrio señalado como el rincón donde muchos historiadores coinciden que nació la ciudad de Buenos Aires.

Colorido edificio La Boca-barrio de Buenos Aires, Argentina
Colorido edificio La Boca-barrio de Buenos Aires, Argentina | SamyStClair / ISTOCK

Pero, sin duda, es un barrio de colores vivos en fachadas de piedra y chapa acanalada, que tienen su origen en el sobrante de pintura que se empleaba en los astilleros. Con ello, se instaló un auténtico museo al aire libro, alegre y multicromático.

2. Habana Vieja, Cuba

Es, sin duda, otro de los barrios con mayor belleza de todo el planeta. Y es que la Habana Vieja es uno de los centros culturales más ricos del mundo, con una arquitectura bellamente conservada que varía en estilo y época.

Una de las coloridas calles del barrio Habana Vieja, de Cuba | Eloi_Omella / ISTOCK

Además, debido a su reducido tamaño, es perfecto para pasearlo en el transcurso de un solo día empapándose de todas las maravillas eclécticas del Caribe.

3. Norrebro, Copenhague

Ubicado en el lado norte de los lagos de Copenhague, este distrito es una deslumbrante combinación de monumentos históricos, arquitectura ultramoderna y lugares para comer y beber.

Superkilen Park en Nørrebro | maxi-stock / ISTOCK

Pero Norrebro es también un vecindario diverso, rebosante de monumentos históricos y un verdadero sinfín de cafeterías, panaderías y bares de vinos centrados en los productos locales. Y eso, sin olvidar la belleza moderna de sus calles.

4. Dalt Vila, Ibiza

En esta lista no podía faltar uno de los barrios más carismáticos y bonitos de Ibiza: Dalt Vila, con sus famosas murallas renacentistas. Y es que este barrio que corona la ciudad posee uno de los monumentos más apabullantes de la isla: sus siete baluartes unidos por lienzos de muralla, formando un perímetro de 1.800 metros.

Un paseo por las murallas de Dalt Vila | Juergen Sack / ISTOCK

5. Noord, Ámsterdam

Cuando los constructores navales se mudaron de Amsterdam Noord a finales del siglo XX, los ocupantes ilegales y los artistas se mudaron a este lugar, creando un toque bohemio que persiste hasta nuestros días.

Paisaje con canal en el pueblo de Ransdorp, que es una parte del distrito de Ámsterdam-Noord
Paisaje con canal en el pueblo de Ransdorp, que es una parte del distrito de Ámsterdam-Noord | Milos Ruzicka / ISTOCK

Un barrio ahora convertido en un lugar repleto de increíbles cafeterías y restaurantes, así como un remanso de paz para los que buscan escapar del ajetreo del centro de la ciudad en un lugar muy bello y con muchísimo encanto.

6. Albaicín, Granada

Si tuviéramos que quedarnos con un barrio que nos enamora por completo… ese sería, sin duda, el Albaicín de Granada. Un precioso barrio de calles estrechas en las que admirar algunas de las puestas de sol más privilegiadas de todo el planeta.

Vistas al atardecer del centro histórico del Albaicín | StephenBridger / ISTOCK

Este barrio, que fue hogar de íberos, griegos, romanos, visigodos y musulmanes es perfecto para ser paseado, por la belleza de sus laberínticas calles estrechas y callejones sin salida y para llegar a uno de los miradores más bellos de granada en un barrio Patrimonio de la Humanidad.

7. Alfama, Lisboa

Si visitas Lisboa hay un barrio que no debes perderte por nada del mundo: Alfama, el más antiguo y fotogénico de la ciudad por su gran colección de grafitis y fachadas de color pastel. Su estructura laberíntica, herencia de la traza de los árabes, hace que perferse en sus calles sea encantadoramente fácil.

El barrio de Alfama, en Lisboa
El barrio de Alfama, en Lisboa | SeanPavonePhoto / ISTOCK

En este distrito se encuentran la catedral de Lisboa, más conocida como “la Sé”; el mirador de Santa Lucía, desde el que observar unas espectaculares vistas; y el Castillo de San Jorge, perfecto para visitar con los más pequeños de la familia.

8. Barrio Francés, Nueva Orleans

Sin duda uno de los barrios más bellos de todo el planeta, conocido como Barrio Francés aunque, a pesar del nombre, predomine la arquitectura colonial española. Claro ejemplo del legado español son las recurrentes placas de cerámica de Talavera de la Reina, que dan nombre a sus principales calles.

Una de las fachadas más icónicas del Barrio Francés de Nueva Orleans
Una de las fachadas más icónicas del Barrio Francés de Nueva Orleans | Photoservice / ISTOCK

Pero este barrio es mucho más: son sus bellísimas galerías de arte y sus numerosas tiendas, el encanto de sus habitantes y sus preciosas terrazas en las que predomina un exuberante verde.

9. Gion, Kioto

Conocido por ser el hogar de las evocadoras Geishas, este barrio es un lugar donde parece que se ha detenido el tiempo para siempre por la belleza tradicional que aún puede encontrarse entre sus calles.

tawatchaiprakobkit / ISTOCK

No solo destaca la belleza de sus calles, sino por ser uno de los pocos lugares donde aún se pueden observar a las enigmáticas geishas, unas mujeres entrenadas para tener unas impresionantes dotes de conversación, bailes y cantos. Pero, sin duda, el mayor encanto de este barrio es que se mantiene intacto, es como fue en su tiempo, y eso es algo irremplazable.

10. Medina, Marrakech

Hay pocos lugares en el planeta tan caóticos y a la par tan bellos como la Media de Marrakech. Un barrio con sus enmarañadas callejuelas, con su famoso zoco y con sus cientos y cientos de vendedores.

Alfombras hechas a mano en una de las calles de la Medina de Marrakech
Alfombras hechas a mano en una de las calles de la Medina de Marrakech | Starcevic / ISTOCK

Un lugar que es el corazón donde transcurre la vida de la ciudad, un barrio protegido históricamente por sus gruesas murallas y definido como un caótico laberinto de estrechas calles para que el enemigo se perdiera en el caso de un ataque.