¿Tienes calor? Prueba los baños fríos de Suecia

Las casas de baños fríos, llamadas kallbadhus, están al sur del país y te ofrecen un chapuzón a 18 graditos.

María Escribano
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Foto: Anna Hållams/imagebank.sweden.se

En estos momentos asfixiantes de la canícula te vamos a proponer un plan fresquito. Y para ello, nada mejor que trasladarnos al sur de Suecia. Desde el siglo XIX es tradición en el país escandinavo acudir a una kallbadhus, que podríamos traducir como un balneario o casa de aguas frías.

Sus kallbadhus más famosas están situados en orillas de ríos y lagos, sobre todo en la costa suroeste, pero también en mar abierto. La temperatura del agua en esa zona en agosto suele estar alrededor de los 18 grados centígrados. 

Os presentamos dos de ellas, pero podéis consultar más en www.visitskane.com/outdoors-adventure/open-air-baths-skane

KALLBADHUS DE VARBERG

 

Hay una zona para hombres y otra para mujeres.  | Anna Hållams/imagebank.sweden.se

De estilo oriental, abrió sus puertas en 1903 en la ciudad de Varberg, a una hora al sur de Gotemburgo. Está dividido en dos secciones: una para hombres y otra para mujeres y se pide a sus clientes que no acudan con traje de baño, se les invita a bañarse sin ropa. Una vez que te has dado un baño en sus frías aguas, puedes entrar en calor en sus múltiples saunas, que tienen grandes ventanales para poder disfrutar de las vistas. Varberg es un popular destino para surfistas, por cierto, y en la zona hay varios hoteles que ofrecen sus propios servicios de spa. 

Spa en el Varbergs Kusthotell. | Anna Hållams/imagebank.sweden.se

El precio de la entrada en el Kallbadhuset Varberg, que incluye acceso a un baño frío, a la sauna, las duchas y los vestuarios, cuesta 75 coronas suecas, unos 7,27 euros. Los abonos anuales, que incluyen 12 baños, ascienden a algo más de 70 euros. 

RIBERSBORGS KALLBADHUS

 

Baño al aire libre en Malmö. | Werner Nystrand/Folio/imagebank.sweden.se

Situada en la ciudad de Malmö, esta casa de baños es conocida con los apodos de Kallis y Ribban. Abrió sus puertas en 1898, pero en 1902 una fuerte tormenta la dejó medio destruida. Sin embargo, se puso en pie de nuevo y ha llegado hasta nuestros días. Además de los baños de agua fría, ofrece otros servicios, como masajes o baños en bañeras de madera. 

La entrada cuesta unos 7 euros.  | Karolina Friberg/imagebank.sweden.se

En la página web de la Ribersborgs Kallbadhus, cuya entrada cuesta algo menos de 7 euros (70 coronas suecas), informan de los beneficios de este tipo de baños:

Produce endorfinas en el cuerpo, que tienen un efecto analgésico general, que generalmente dura de dos a cuatro horas. Esto significa que las inmersiones en frío tienen un efecto positivo en varias dolencias. Además, las endorfinas actúan como antidepresivos.