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Axel dejó Mallorca para vivir en un pueblo asturiano con solo 14 vecinos: “Pago 150 euros por mes de alquiler, que con los precios de España es una locura”

El proyecto de Axel busca convertir un palacio de un pequeño pueblo asturiano en un centro de intercambio de vivencias personales para ayudar a quienes atraviesan procesos de duelo.

El entorno rural de Asturias está lleno de pueblos con encanto listos para recibir vecinos.

El entorno rural de Asturias está lleno de pueblos con encanto listos para recibir vecinos. / Istock

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“Tomé la decisión de construir un lugar donde la gente pueda reconectar consigo mismo”, explica Axel, de origen argentino, a las puertas de su casa. Frente a un palacio escondido en un pequeño pueblo de Asturias, explica cómo dejó su vida en Mallorca de la noche a la mañana para lanzarse a vivir en este reducto rural de apenas 14 habitantes.

“Cargué literal todo en el coche. Estaba en Mallorca, crucé a la península y viajé casi 12 horas desde Valencia hasta acá. Un domingo llegué a la tarde, y el lunes siguiente conseguí esta casa”, indica en conversación con el canal de YouTube @hilux_aventura, especializado en entrevistas a vecinos del medio rural.

El pueblo de Mogrovejo es uno de los muchos destinos escondidos entre las montañas asturianas.

Asturias está llena de pueblos escondidos entre las montañas. / Istock

Nada es casualidad y, sin embargo, en su caso nada parecía estar premeditado. La llamada la hizo un antiguo contacto sin saber que este ya estaba en el pueblo: “yo ya estaba acá en Asturias cuando me llamó, que fue al día siguiente. Vine, vi la casa y así fue. Pago 150 euros por mes de alquiler, que yo sé que con los precios de España es una locura"; además, la decisión de viajar la había tomado hacía apenas unas horas, siguiendo un impulso aparentemente injustificado. Hoy, esta casa propone el proyecto de ofrecer un espacio libre donde crear y compartir vivencias, formando un vínculo humano.

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Sara Fernández García

De perseguir un sueño a vivir en un palacio

"El proyecto nació hace muchos años ya y más de 2 años atrás estaba en Mallorca. Tuve un sueño con Asturias, que fue lo que realmente me trajo aquí”, asegura.

“Yo no conocía este lugar, no conocía el entorno. Llegué y alquilé una casita que está acá a 500 m en una aldea. Me enamoré de la vida de la aldea, del entorno natural, de poder trabajar de manera remota también y tener mis gallinas y un huerto. Y empecé a desarrollar este proyecto que dos años después está cobrando vida hoy, que es el palacio, donde buscamos generar un lugar para ayudar a los demás”.

Caminos rurales en el interior de Asturias

Caminos rurales en el interior de Asturias / Istock

Su vida no ha sido sencilla, conviviendo con la depresión y la perdida de dos de sus familiares más cercanos, su madre y su hermano mayor, pero esta es precisamente la razón por la que hoy ha convertido ese duelo en un propósito de vida, hoy convertido en palacio, con la idea de crear “un lugar donde emerjan ideas, relaciones, donde sucedan cosas”, y añade: "Que la gente pueda venir, sentarse, grabar un pódcast, contar su historia, compartir esa historia con los demás... en definitiva, tratar de que sea una cadena en la cual podamos seguir ayudando gente".

Volver a vivir al pueblo

Como Axel, son muchas las personas que en los últimos años están decidiendo dar el paso a la vida rural, en busca de una rutina tranquila, mayor calidad de vida y precios más económicos lejos de las grandes ciudades. En todos los casos el resultado parece positivo y, sin embargo, en todos ellos el camino ha sido arduo, un trabajo que, en cualquier caso, siempre ha valido la pena.

Entorno natural de Asturias

Entorno natural de Asturias / Istock

Claro ejemplo es Andrea, que remodeló la antigua fábrica de su familia en Castellón para convertirla en el hogar que hoy le ha dado una nueva vida. Trabaja el campo, cuida sus animales y da clases de interpretación, y traduce todo ello en su perfil de redes donde enseña cómo el pueblo ofrece tanto como la ciudad.

Otro caso es el de Sarka, de origen checo y con un cariño especial por la botánica y los remedios naturales. En su caso este cariño por la naturaleza la sigue desde pequeña y tomar la decisión de volver a sus raíces fue solo cuestión de tiempo. Hoy vive en un pueblo de Cuenca y es emprendedora de su propio negocio ecológico con productos naturales y para ella nunca hubo duda: “Quería dedicarme a lo que me gustaba desde siempre”.

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