
La playa de Tortuguero es hogar de tortugas marinas / Istock / Kenneth Canning
Avistando ojos rojos en el Parque Nacional de Tortuguero, en Costa Rica
Emprendemos una expedición secreta por Costa Rica para seguir el rastro de dos de las especies más fascinantes del planeta. Aquellos que completen el recorrido y las encuentren entrarán en el sorteo de un viaje a Costa Rica. ¡Adelante, aventureros!
Estás participando en la búsqueda de dos de las especies emblemáticas de Costa Rica –el quetzal resplandeciente y la rana de ojos rojos– que nos llevará por todo el país. Si logramos localizar a los ejemplares, entraremos en el sorteo de un vuelo de ida y vuelta a Costa Rica para dos personas. ¡Nuestra misión acaba de comenzar!
En Tortuguero no hay carreteras. Una red de canales laberínticos conduce al corazón del parque y a su encantador pueblo, dedicado anteriormente a la caza de tortugas marinas y, en la actualidad, a protegerlas.

La playa salvaje de Tortuguero, en Costa Rica / Istock / Arthus Foto
Una pequeña lancha avanza despacio siguiendo las ramificaciones de los canales rodeados de manglares, palmeras y altos árboles en los que se distinguen monos aulladores y pájaros tropicales. También escuchamos el croar de las ranas.
–Las ranas están muy activas este año –cuenta el barquero.
Una vez que llegamos al pueblo de Tortuguero, damos un paseo por la calle principal y nos acercamos a su inmensa playa, haciendo tiempo hasta que llega la noche. Cuando todo oscurece, agarramos nuestras linternas y nos internamos en la profundidad de la selva. De repente, cientos de ranas de ojos rojos nos sorprenden.
En el Centro de Visitantes para la Conservación de la Tortuga Marina encontramos a varios investigadores de la Estación Biológica de Tortuguero que nos explican que están estudiando los anfibios y sus comportamientos con las lluvias.

Los canales de Tortuguero / Istock / Karlos Miguel Forero
–Todos los ecosistemas están conectados –afirma uno de ellos–. Cuando algo cambia, los animales reaccionan incluso a cientos de kilómetros.
De eso estamos convencidos, pero, ¿qué es lo que ha cambiado? Nuestro viaje continúa y tenemos que tomar una nueva decisión.