Atención viajeros, llega la inteligencia artificial

Esta nueva herramienta de avanzada tecnología se convierte en imprescindible para la industria turística.

Noelia Ferreiro
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Foto: wonry

Que avanzamos hacia una era digital es algo que no coge por sorpresa. El frenético ritmo de crecimiento y la sobresaturación de información no pasan desapercibidos para nadie. Esta nueva realidad está modificando profundamente la sociedad, y en este contexto, todo sector de negocios ha de replantearse su gestión para afrontar con éxito el futuro.

El del turismo, por supuesto, también. Y en este sentido, las nuevas tecnologías son las que llevarán la batuta. Aunque en este desconocido escenario nadie conoce el secreto, nadie sabe cuál es la fórmula mágica para triunfar, los expertos coinciden en señalar que, sólo a través de estas nuevas tecnologías, la industria de los viajes se verá en condiciones de atraer a nuevos clientes.

Esto implica seguir el ritmo a la transformación digital, es decir, apostar por sistemas de Inteligencia Artificial para mantenerse a la cabeza de la carrera. Según un estudio de Accenture titulado ‘How AI boots industry profits and innovation’ (Cómo la Inteligencia Artificial impulsa los beneficios y la innovación en la industria) esta nueva herramienta podría doblar las tasas de crecimiento económico para el año 2035.

Pero, ¿qué quiere decir todo esto? ¿cómo afecta realmente al panorama turístico? Pues en primer lugar, acostumbrándonos a una nueva relación entre las personas y las máquinas. Puede que suene desorbitado, pero hay quien augura que, a partir de ahora, va a ser imposible plantear unas vacaciones sin recurrir a los chatbox o robots de respuesta. Si ya Siri o Alexa son como viejos amigos, las compañías hoteleras y de transporte también se sumarán a esta tendencia que les permitirá conseguir la personalización, un factor que (al parecer) resulta crucial en los tiempos que corren para influir en la decisión del potencial viajero.

Nuevas aplicaciones (apps) y las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter…) juegan ahora un rol principal hasta el punto de vivir una revolución. Porque el smartphone, no lo olvidemos, se consolida como el instrumento clave para todo lo que concierne a la organización de los viajes: desde las ya consolidadas reservas hasta conocer el destino antes de tiempo gracias a vídeos 360º, recibir las tarjetas de embarque por Whatsapp o encontrar la maleta por GPS, pasando por facilidades en los hoteles tales como abrir la puerta de la habitación con el propio aparato o controlar desde el mismo la luz y la temperatura.

Innovación que se extiende también a los destinos y a los monumentos. Las aplicaciones que localizan restaurantes, que informan sobre la meteorología, que indican cuáles el medio de transporte público adecuado al punto en que uno se encuentra, que identifican una obra de arte sólo con una foto o que dan información y gráficos adicionales a una atracción turística, son ya una realidad dominante. Si a ello sumamos procedimientos como la realidad aumentada o el machine learning (aprendizaje automático) el futuro está servido.

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