Día Mundial de la Tierra: así se verían estas ciudades invadidas por la polución

Así podría cambiar como vemos el mundo si no para de aumentar la contaminación.

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: HouseFresh

Si podemos recordar un buen momento del fatídico 2020 es, sin duda, que se redujo considerablemente la contaminación del aire en todas las ciudades del mundo. Y la vista de estos destinos brillaban con una intensidad no vista durante décadas.

Los ecologistas dijeron con entusiasmo que se trataba de una llamada de atención a todo el planeta. Ese debía ser el camino a seguir. Pero a pesar de décadas de campañas y cambios de políticas, la contaminación del aire sigue empeorando para más de la mitad de la población mundial.

Puede que no notes el cambio, pero para intentar concienciar sobre la importancia de cuidar la calidad del aire que respiramos vamos a mostrarte, gracias a HouseFresh, como se verían 10 lugares famosos si aumentase el nivel de contaminación del aire.

Rockefeller Center, Nueva York

Es, sin duda, uno de los grandes símbolos de esta ciudad, un emblemático art deco de la sofisticación estadounidense. Ya en la década de 1960, el efecto nocivo de la contaminación del aire en sus edificios era una preocupación.

Hoy, el Departamento de Protección Ambiental sugiere que el 6% de las muertes en la ciudad de Nueva York están relacionadas con la contaminación del aire.

The Shard, Londres

El imponente y majestuoso Tower Bridge fue construido para facilitar el comercio urbano a fines de siglo XIX, solo unos años antes de que un médico londinense, Harold Des Veaux, inventara la palabra “smog” (humo + niebla).

Pero la contaminación del aire de Londres por la quema de carbón es anterior al puente victoriano en al menos seis siglos. En 2021, el alcalde de la ciudad dio a conocer un plan de 10 puntos para reducir la contaminación del aire, señalando que “hay un pico significativo en la concentraciones durante el horarios escolar matutino”.

Cristo Redentor, Río de Janeiro

Se necesitaron nueve años para construir el Cristo de hormigón, símbolo del horizonte de Río de Janeiro. Pero desde entonces ese horizonte se ha visto contaminado por los humos del principal complejo siderúrgico de Brasil, así como por muchos otros lugares industriales.

Y es que la ciudad no logró reducir la contaminación del aire “dentro de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud”, como se prometió antes de los Juegos Olímpìcos de 2016.

Victoria Peak, Hong Kong

Un lugar de visita obligada cuando se está en Hong Kong, ya que ofrece vistas con muchos contrastes: desde las colinas hasta el paisaje urbano. Pero también es una extraña bocanada de aire fresco.

Desafortunadamente el aire de la ciudad no es tan fresco, y las horas anuales de visibilidad reducida en la ciudad se han cuadriplicado en las dos últimas décadas.

Centre Island, Toronto

Es una de las áreas urbanas libres de automóviles más grandes de todo el planeta. Como un verdadero oasis de Ontario, las islas de Toronto son el lugar donde se puede disfrutar de numerosas actividades al aire libre.

Desafortunadamente, el aire de los incendios forestales cercanos lleva a la región al segundo lugar en el desafío del “peor aire del mundo”.

Macquarie’s Point, Australia

Elizabeth, la mujer del gobernador Macquarie, hizo cincelar un lugar en la península que, a día de hoy, todavía lleva su nombre desde 1810. El lugar permanece hoy en día, pero la vista ha cambiado. Primero con las icónicas “conchas” expresionistas de la Ópera de Sidney, y luego con el inicio de los niveles de contaminación que no paran de acaparar los titulares locales.

Tal es así que los niveles de contaminación del aire de Sidney supera 11 veces el límite peligroso, oscureciendo la Ópera y el Puente Harbour.

Montparnasse Tower, París

Además de la belleza y el romance de la Torre Eiffel, la revolución industrial introdujo una inmensa contaminación en el aire de París, que ahora es la segunda ciudad más contaminada de Francia. Tanto que un caso judicial de 2019 concluyó que el estado no estaba tomando medidas suficientes para proteger a los parisinos de la mala calidad del aire.

Un estudio reciente, en cambio, sugiere que se tardará 20 años para que las medidas lleven la calidad del aire parisino por debajo del valor del límite europeo. Unos esfuerzos que incluyen la peatonalización de las calles del centro de la ciudad, la adición de carriles para bicicletas y la prohibición de automóviles fabricados antes de 1977.

Basílica de San Pedro, Roma

Esta iglesia de estilo renacentista, de 400 años de antigüedad, es un cono para los peregrinos del catolicismo, la historia y la arquitectura por igual. Pero no ha sido hasta unas recientes renovaciones de las instalaciones cuando se han revelado costras negras, manchas blancas de erosión y otras decoloraciones debido a la contaminación del aire.

Roma no es una ciudad industrial, pero las carreteras abarrotadas y la alta proporción de vehículos diesel están terminando por arruinar sus históricas vistas.

Kerry Park, Seattle

Es uno de los lugares más populares para los fotógrafos, que buscan una foto de Elliot Bay, Space Needle e, incluso, Mount Rainir cuando el cielo está despejado. Pero la contaminación de los vehículos motorizados, la quema al aire libre y el humo de la leña es ahora una plaga común en la tranquilidad de Seattle.

Tokyo Skytree, Japón

Es una de las torres más altas del mundo, y se usa para transmisiones de televisión… pero también para monitorizar la calidad del aire local. Y es que Tokio ha monitorizado la calidad del aire desde 1927 y ha intentado actuar para compensar la contaminación industrial y vehicular desde la Segunda Guerra Mundial a través de la planificación urbana, el control del tráfico e incluso la cancelación de un complejo petroquímico.

Sin embargo, hoy los niveles de PM2.5 de Tokio siguen estando dos puntos por encima de la cifra de referencia de la OMS, lo que supone un grave problema para una de las ciudades más icónicas de Asia.