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Ángeles García, viajera habitual del Imserso, dicta sentencia sobre los hoteles: "Viajar barato no significa que todo valga"

Si el hotel falla, se reclama por escrito y por orden. Los 244,04 euros de ocho días en la costa no rebajan lo que has contratado.

Todo lo que puedes reclamar si el hotel del imserso no cubre lo que esperabas.

Todo lo que puedes reclamar si el hotel del imserso no cubre lo que esperabas. / Istock

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Son 244,04 euros. Eso cuestan ocho días en la costa peninsular con el Imserso, transporte incluido y fuera de temporada alta. Hago la división y salen 30,51 euros al día por persona. En ese dinero tienen que entrar una cama, tres comidas, el viaje, un seguro y algún servicio más. La cuenta es mía; el precio, no. Es el oficial para la temporada 2026-27. Y, por mucho que lo mire, sigue pareciéndome difícil de encajar.

Precios competitivos, sí. Que todo esté perfecto en el hotel, también.

Precios competitivos, sí. Que todo esté perfecto en el hotel, también. / Istock / M STUDIO IMAGES

Cómo consiguen las empresas que esos números salgan es otra historia. Seguramente con bastante dificultad, pero al viajero eso le sirve de poco cuando llega al hotel y la habitación está sucia, falta un servicio o nadie responde ante un problema. Ahí está la cuestión de fondo: pagar poco no significa aceptar cualquier cosa.

Ángeles García lo resumía bastante bien en un grupo de Facebook dedicado a los viajes del Imserso. Contaba que había viajado muchas veces con el programa y que hasta entonces nunca había tenido una mala experiencia. Su conclusión era sencilla: “Viajar barato no significa que todo valga”. Puede parecer una obviedad, pero no lo es tanto cuando empiezan las discusiones sobre qué se puede exigir por el precio que se paga.

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Sara Fernández García

Si falla la habitación: qué hacer el mismo día

Si una habitación está mal, lo primero es decirlo en el hotel y hacerlo ese mismo día. Recepción, dirección o quien corresponda. Con la reserva a mano, explicando qué ocurre y sin convertir el primer problema en una batalla. Muchas veces se soluciona ahí. Si no sucede, toca pedir la hoja de reclamaciones y, si es posible, rellenarla antes de abandonar el establecimiento. Consumer Eroski recordaba en una actualización de febrero de 2025 que los hoteles están obligados a disponer de ellas.

Te contamos qué debes hacer si quieres poner una reclamación.

Te contamos qué debes hacer si quieres poner una reclamación. / Istock / EDWIN TAN

Yo añadiría algo muy básico: hacer fotos. Si la habitación está sucia, si hay algo roto o si el servicio que se está prestando no coincide con lo contratado, conviene dejar constancia. Mejor aún si queda registrada la fecha y la hora. No porque sea un requisito del Imserso, sino porque una reclamación acompañada de pruebas pesa bastante más que una explicación hecha varios días después.

La queja también puede presentarse ante el Imserso a través de su sede electrónica. Para hacerlo hace falta identificación electrónica mediante Cl@ve PIN o Cl@ve Permanente. Por eso conviene dejarlo resuelto antes del viaje.

El propio Imserso advierte de que estas quejas no son recursos administrativos, no interrumpen plazos y tampoco impiden acudir a otras vías. Para atención a la ciudadanía figuran el teléfono +34 912 667 713 y el correo buzon@imserso.es. Turismo Social y Mundicolor, las empresas gestoras a las que remite la página de comercialización del programa, cuentan además con sus propios canales de reclamación.

¿Qué pasa si la habitación de hotel no cumple con un estándar de calidad?

¿Qué pasa si la habitación de hotel no cumple con un estándar de calidad? / Istock / Ugurhan BETIN

No creo que haya que viajar buscando motivos para protestar. Tampoco creo que el precio bajo obligue a callarse. Si algo incluido en el servicio no se presta, se dice. Y si nadie lo resuelve, se deja por escrito. Más complicado que eso no debería ser.

Qué has contratado por unos 30 euros al día

Lo cierto es que por esos aproximadamente 30 euros diarios se contratan bastantes cosas. La tarifa oficial del Imserso para 2026-27 fija en 244,04 euros el viaje de ocho días a la costa peninsular con transporte entre noviembre y abril. Son 30,51 euros diarios. Diez días cuestan 309,22 euros, unos 30,92 al día.

De ahí sale esa cifra redonda de “unos 30 euros”, aunque conviene no convertirla en una norma general: se refiere a costa peninsular, con transporte y fuera de temporada alta. Sin transporte, el viaje de ocho días se queda en unos 28,08 euros diarios.

Los viajes del Imserso son, un año más, un éxito.

Los viajes del Imserso son, un año más, un éxito. / Istock

Por ese dinero se incluye, según el propio Imserso, alojamiento en habitación doble compartida, pensión completa (o media pensión en las capitales de provincia), transporte cuando la modalidad lo contempla y seguro colectivo. En los destinos de costa también se ofrece asistencia sanitaria complementaria y animación sociocultural. Los hoteles deben tener al menos tres estrellas y están obligados a ofrecer actividades de ocio y tiempo libre.

Es mucho para ese precio, y precisamente por eso el sistema lleva años generando tensiones. Un informe de la consultora Tirant eGob para el Imserso hablaba de una “crisis de calidad severa” relacionada con el bajo precio que perciben las empresas, según publicó Preferente el 9 de febrero de 2025. Dos meses después, el Imserso anunció la contratación de una empresa para reforzar el seguimiento de los contratos y endurecer las sanciones. Hosbec, por su parte, cifraba en 2024 en unos 25 o 26 euros por persona y día lo que reciben los hoteles.

Las cuentas parecen apretadas. Eso se entiende. Lo que no se desprende de ahí es que el usuario tenga que renunciar a lo contratado. Una cosa es aceptar que un viaje de este tipo no ofrece los lujos de un hotel de 200 euros por noche y otra muy distinta asumir que cualquier deficiencia entra en el precio.

Los viajes del Imserso son una oportunidad estupenda para descubrir España a buen precio.

Los viajes del Imserso son una oportunidad estupenda para descubrir España a buen precio. / Istock

Lo que no está en el precio

También conviene fijarse en los suplementos, porque los 244,04 euros no siempre son el precio final. Una habitación individual cuesta 22 euros más por noche en la costa peninsular y Baleares, 24 en Canarias y 26 en las escapadas. A partir del segundo viaje de la temporada se aplica un suplemento de 100 euros. Los menús especiales de Navidad y Fin de Año cuestan otros 20 euros por persona y por cada comida o cena. No son cargos escondidos, porque aparecen en la tarifa oficial, pero suman. Y a veces bastante.

Las fechas también cambian la factura. El mismo viaje de ocho días a la costa peninsular pasa de 244,04 euros entre noviembre y abril a 344,04 euros en octubre, mayo y junio. Son 100 euros más. Es decir, de 30,51 euros al día a 43,01. En Canarias el calendario funciona de otra forma: la temporada alta se concentra entre diciembre y febrero, y ocho días con transporte pasan de 378,75 a 478,75 euros. Si se puede elegir fecha, merece la pena mirar primero el calendario y después el hotel.

Naturaleza, cultura, patrimonio... los viajes del Imserso tienen todo tipo de categorías.

Naturaleza, cultura, patrimonio... los viajes del Imserso tienen todo tipo de categorías. / Istock

Las plazas para esta temporada comenzaron a venderse el 14 de septiembre de 2026, de forma escalonada por comunidades autónomas hasta el día 18. Desde el 19 de septiembre se abren las plazas libres de cualquier provincia y la comercialización continúa durante toda la temporada. Los primeros viajes salen el 1 de octubre. Existe además una tarifa plana de 50 euros para pensionistas cuya prestación sea igual o inferior a la pensión no contributiva. Esta temporada se han reservado 7.447 plazas para esa modalidad. En 2025-26, su primer año de funcionamiento, la utilizaron 5.221 personas.

El Imserso, en cifras

El programa mueve cifras enormes. Esta temporada reparte 879.213 plazas: 440.284 en la costa peninsular, 228.142 en la costa insular y 210.787 en turismo de escapada, donde entran circuitos culturales, viajes de naturaleza, capitales de provincia, Ceuta y Melilla. Hay además 4.602.255 personas acreditadas para viajar con el Imserso.

Con esos números es fácil acabar hablando de contratos, adjudicaciones, precios por habitación y costes por viajero. Pero detrás de cada plaza hay una persona que ha pagado por algo concreto. Puede haber pagado 30 euros al día o 40. Puede ser un precio extraordinariamente bajo. Eso no cambia lo esencial: entender que el programa funciona con márgenes muy ajustados es razonable. Pensar que por eso hay que aceptar cualquier cosa, no.

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