Agatha Christie, viajera intrépida

Agatha Christie disfrutaba escribiendo libros en el desierto, donde encontró el ambiente idóneo para algunas de sus mejores novelas detectivescas: Asesinato en el Orient Express, Muerte en el Nilo, Intriga en Bagdad, Asesinato en Mesopotamia... La conocida como "reina del crimen" encontró en estos escenarios la intriga necesaria para elaborar algunas de sus obras más importantes, además de pasar los años "más felices e intensos" de su vida, entre 1928 y 1958, mientras ayudaba a su marido Max a descifrar los enigmas de la historia en yacimientos arqueológicos de Irak y Siria. Experiencia que relató en su obra "Ven y dime cómo vives".