¿Adiós a sacar los líquidos en el equipaje de mano?

El aeropuerto de Heathrow prueba unos nuevos escáneres 3D que podrían terminar con las  restricciones sobre el transporte de líquidos. 

VIAJAR
 | 
Foto: Peshkova / ISTOCK

A la hora de coger un vuelo, muchos de los quebraderos de cabeza de los pasajeros vienen dados por lo que se puede o no incluir en el equipaje que se subirá a bordo del avión. Uno de los momentos más desagradables tiene lugar cuando el personal de seguridad del aeropuerto señala la maleta y solicita que se abra. En ese instante, lo más probable, es que el operario retire del equipaje las cremas, perfumes, lociones y todo tipo de líquidos que vayan en botes que superiores a los 100 ml.

Pero esta situación tan poco agradable podría tener los días contados. El aeropuerto de Heathrow de Londres pondrá a prueba unos nuevos escáneres de rayos X que evitarían que los pasajeros tengan que sacar de su equipaje los productos en formato líquido

Este novedoso escáner realiza figuraciones en 3D, de tal manera que proporciona al personal de seguridad imágenes nítidas y desde todos los ángulos los objetos que llevan los pasajeros dentro de sus maletas. Este tipo de escáner, basado en una tecnología llamada tomografía computarizada (TC), se utiliza de manera habitual en los hospitales para hacer pruebas a los pacientes y, a partir de ahora, también podría proporcionar una imagen detallada del interior de las maletas en los controles de seguridad de los aeropuertos. 

La tecnología al servicio de la seguridad en el aire

krisblackphotography / ISTOCK

En agosto de 2006 comenzó a aplicarse la normativa que regula de manera estricta el transporte de líquidos, e implica que todos los pasajeros que quieran transportarlos deban guardarlos en recipientes de un máximo de 100 ml de capacidad y que los muestren de manera separada del resto de objetos de su equipaje, en bolsas de plástico transparentes y de cierre hermético. 

Pero estas medidas de seguridad podrían llegar a su fin en un futuro inmediato, ya que los escáneres pueden detectar hasta material explosivo oculto, según ha informado el Departamento de Transporte de Reino Unido. “Si las pruebas resultan efectivas, esto podría implicar que en un futuro los pasajeros no tengan que volver a sacar sus objetos de su equipaje para su revisión”, aseguran desde el Departamento de Transporte, aunque a pesar de esto “las normas de seguridad seguirán siendo las mismas; los pasajeros tendrán que sacar sus objetos durante el chequeo si el personal se lo solicita de manera explícita.”

Así, los escáneres TC se pondrán a prueba durante un periodo de 6 a 12 meses, junto con tecnología automática de detección de explosivos.

De este modo, Reino Unido se suma a una nueva etapa de seguridad aérea, en la que la tecnología se convierte en una herramienta indispensable. Otros escáneres similares ya se han probado en los aeropuertos John F. Kennedy de Nueva York y Schiphol en Ámsterdam