Las 7 maravillas del mundo que no llegamos a conocer: todos sus fascinantes secretos

Un recorrido por las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, unas cuantas joyas que sorprendieron al mundo y de las que solo queda una en pie.

Unas cuantas Maravillas del Mundo Antiguo que no podremos conocer.
Unas cuantas Maravillas del Mundo Antiguo que no podremos conocer. / WALL-E 3

A lo largo de los siglos, las Siete Maravillas del Mundo Antiguo han despertado la fascinación de viajeros e historiadores, que las consideraban los monumentos más grandiosos jamás construidos. Estas majestuosas estructuras fueron descritas por autores como Filón de Bizancio, Heródoto y Antípatro de Sidón, quienes intentaron recopilar lo más impresionante que la humanidad había logrado en la Antigüedad. Sin embargo, de todas ellas, solo una sigue en pie: la Gran Pirámide de Guiza. Acompáñanos en este viaje a través de las maravillas perdidas y los misterios que aún las rodean.

El origen de la lista de las Siete Maravillas

La idea de una lista de maravillas surge en el siglo III a.C., cuando Filón de Bizancio elaboró un catálogo de las obras más sorprendentes de su tiempo. Su obra, titulada “Las Siete Maravillas”, se convirtió en la guía turística por excelencia del mundo helénico. Aunque la lista de Filón variaba dependiendo del autor, las siete maravillas más conocidas hoy incluyen:

  1. La Gran Pirámide de Guiza, Egipto
  2. Los Jardines Colgantes de Babilonia
  3. La Estatua de Zeus en Olimpia
  4. El Templo de Artemisa en Éfeso
  5. El Mausoleo de Halicarnaso
  6. El Coloso de Rodas
  7. El Faro de Alejandría

Aunque no hay una lista "oficial", las que acabamos de mencionar son las más reconocidas por su espectacularidad e impacto histórico y también cabe recordar que tan solo una sigue en pie en la actualidad. Pero, ¿qué hizo que cada una de ellas fuese tan especial?

Gran Pirámide de Guiza: el coloso inmortal

Construida entre 2589 y 2566 a.C. durante el reinado del faraón Khufu (o Keops), la Gran Pirámide de Guiza fue la estructura más alta del mundo durante 4.000 años. Este majestuoso monumento, de 146 metros de altura, sigue siendo el único que ha sobrevivido al paso del tiempo. ¿Sabías que fue recubierta de caliza blanca, lo que la hacía brillar a kilómetros de distancia?

Es la única de las maravillas del mundo antiguo que sigue en pie en la actualidad.

Es la única de las maravillas del mundo antiguo que sigue en pie en la actualidad.

/ Istock / karimhesham

Los Jardines Colgantes de Babilonia: ¿Realidad o mito?

Uno de los grandes misterios de la antigüedad. Los Jardines Colgantes fueron supuestamente construidos por Nabucodonosor II para su esposa, la reina Amitis de Media, entre los años 605 y 562 a.C. La leyenda cuenta que los jardines eran una obra de ingeniería impresionante, con terrazas llenas de vegetación exótica. Sin embargo, Heródoto nunca los menciona, lo que ha llevado a muchos historiadores a dudar de su existencia. ¿Fueron un mito o un prodigio real que desapareció con el tiempo?

Interpretación de cómo podrían ser los Jardines de Babilonia.

Interpretación de cómo podrían ser los Jardines de Babilonia.

/ WALL-E 3

Estatua de Zeus en Olimpia: la majestuosa obra de Fidias

La Estatua de Zeus en Olimpia, creada por Fidias, era una de las más colosales del mundo antiguo, con 12 metros de altura. Realizada en marfil y oro, esta figura del dios del Olimpo dominaba el templo que albergaba los primeros Juegos Olímpicos. La estatua fue destruida tras ser trasladada a Constantinopla, pero las descripciones de la época hablan de una obra tan imponente que parecía viva.

Interpretación de cómo pudo ser la Estatua de Zeus en Olimpia.

Interpretación de cómo pudo ser la Estatua de Zeus en Olimpia.

/ WALL-E 3

El Templo de Artemisa en Éfeso: el santuario que resurgió de sus cenizas

El imponente Templo de Artemisa fue uno de los mayores logros de la arquitectura de la antigua Grecia. Construido en honor a la diosa Artemisa, su magnitud y riqueza lo hacían resplandecer en Éfeso. Sin embargo, el incendio provocado por Heróstrato destruyó el templo en el 356 a.C. Posteriormente, fue reconstruido, pero volvió a ser arrasado, esta vez por los godos y, más tarde, por fervientes cristianos. Hoy, apenas quedan algunos restos de esta maravilla que alguna vez maravilló a todos.

Interpretación de como podría ser el Templo de Artemisa en Éfeso.

Interpretación de como podría ser el Templo de Artemisa en Éfeso.

/ WALL-E 3

Mausoleo de Halicarnaso: el origen de la palabra mausoleo

Este sepulcro monumental, erigido en honor al rey Mausolo por su viuda Artemisia, dio origen a la palabra "mausoleo". Construido en el siglo IV a.C., su esplendor estaba adornado con esculturas finamente talladas que inmortalizaron la grandeza del monarca. Destruido por terremotos y saqueadores, sus restos fueron reutilizados para la construcción del castillo de Bodrum, donde aún se pueden ver.

Así pudo ser el Mausoleo de Halicarnaso.

Así pudo ser el Mausoleo de Halicarnaso.

/ WALL-E 3

Coloso de Rodas: el guardián del puerto

El Coloso de Rodas fue una estatua gigante del dios Helios, construida tras la exitosa defensa de la ciudad de Rodas contra el asedio de Demetrio. Con una altura de más de 33 metros, esta maravilla impresionaba a todo aquel que llegaba al puerto de la ciudad. Sin embargo, un terremoto lo derrumbó en solo 56 años. Sus restos permanecieron en el suelo durante siglos, atrayendo la curiosidad de los visitantes.

Coloso de Rhodes, después

Así se vería el Coloso de Rodas.

/ Neomam Studio

El Faro de Alejandría: la luz del mundo antiguo

Erigido en la isla de Faros, el Faro de Alejandría iluminaba la entrada al puerto de esta gran ciudad egipcia. Con sus 134 metros de altura, fue una de las estructuras más altas jamás construidas, orientando a los marineros con su luz visible a 56 kilómetros. Aunque desapareció tras varios terremotos, el legado de este monumento sigue vivo como símbolo de la ingeniería antigua.

La inmortalidad de las Maravillas

Aunque solo la Gran Pirámide ha sobrevivido al paso del tiempo, las otras seis Maravillas continúan capturando la imaginación de la humanidad. Sus leyendas, sus misterios y sus historias de esplendor perdido nos recuerdan la increíble capacidad creativa de las civilizaciones antiguas. Si alguna vez te has preguntado cómo eran estos monumentos y qué los hizo tan especiales, solo hace falta imaginar cómo debió ser verlas en todo su esplendor, antes de que el tiempo y la naturaleza acabaran con ellas.

Síguele la pista

  • Lo último