4 de julio en Boston, por Mariano López

En Boston nacieron el Día de Acción de Gracias y las ideas que condujeron a la Independencia.

Mariano López

Son muchos los que sostienen que Boston es la ciudad más europea de Estados Unidos. Como muchas capitales del Viejo Continente, Boston ordena su centro monumental en torno a una plaza principal y sus avenidas adyacentes, donde se encuentran los edificios históricos y los más notables centros comerciales. Pero el rasgo de esta urbe que más la acerca a Europa es su carácter andante, peatonal: está hecha para pasear. En verano, Boston rebosa de gente en la calle que camina, va de compras, hace deporte, toma el sol en los parques junto al río Charles o disfruta de un vaso de vino en una terraza al aire libre. Sus ordenados barrios de casas señoriales recuerdan a los de Amsterdam o Londres, y sus mercados callejeros, las plazas junto a las iglesias, las soleadas terrazas y los cuidados jardines evocan el relajado y distinguido ambiente de Santander o Deauville. Con todo, no hay ciudad más estadounidense que ésta. Boston es el puerto de los pioneros, la cuna de la independencia, la casa familiar de Hawthorne, el hogar de los Kennedy, el púlpito de Malcolm X y la cancha de Larry Bird. Aquí nacieron el Día de Acción de Gracias y las ideas y los hechos que condujeron a la Independencia y a la abolición de la esclavitud. Cada 4 de julio, los estadounidenses tienen que mirar a Boston, que conserva el primer parque público, la primera biblioteca gratuita, el primer conservatorio, siete mil edificios históricos, el barco más antiguo y la freedom trail: una ruta de cuatro kilómetros, marcada por una línea roja sobre el asfalto, que reúne algunos de los más antiguos museos, iglesias y edificios públicos del país. Además, están Harvard y el MIT. Harvard nació en 1636. Quizá sea la universidad privada más prestigiosa del mundo y, con seguridad, la que maneja el presupuesto más alto. Tiene dos mil profesores y nueve facultades, por las que han pasado siete presidentes del país y la mayor parte de sus elites política y financiera. El mes pasado se graduó Bill Gates. El Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) es la universidad más selectiva de Estados Unidos y la que más Premios Nobel de Física y Química ha aportado al mundo. Cerca de Harvard y del MIT, Boston posee otros cincuenta campus universitarios. La ciudad podría vivir sólo con la fama de sus universidades, el prestigio de sus laboratorios y el nivel de sus hospitales, un negocio magnífico y envidiable. Pero también tiene sus puertas abiertas al turismo. Boston recibe cerca de un millón de turistas, algunos atraídos por la posibilidad de ver ballenas jorobadas a una hora escasa de navegación desde la costa. Entre los turistas, hasta ahora había pocos españoles. Pero los nuevos vuelos directos entre Madrid y Boston pueden animar a viajar mucho más a los españoles a una urbe excepcional que este mes, además, exhibe en su museo de bellas artes, el MFA, una antológica de El Greco y Velázquez, y cuarenta obras de Antonio López García. Al menos este julio, Boston es la ciudad más española de Estados Unidos.