4 aventuras con glamour

La magia y el encanto de viajar en ferrocarril, descubriendo el paisaje desde vagones que son auténticas joyas, y con las comodidades que rebasan a los mejores hoteles del mundo, supone una auténtica delicia. En la simple intención de la escapada, comienza el placer del viaje. Damas y caballeros, ¡al tren!

Irene González
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Foto: Irene González

Conocer y descubrir han sido un objetivo del hombre desde que conquisto el planeta. Al principio de los tiempos, la necesidad le hizo nómada, y cuando tuvo asegurada la supervivencia, gracias a su curiosidad innata, siguió explorando otros lugares. Al igual que hoy, recorrer otras tierras ha sido una constante a lo largo del tiempo. Los grandes viajeros marcaron el camino, sobre todo durante la gran revolución que supuso el ferrocarril. En la simple intención de la escapada, comienza el placer del viaje, cuando se realiza a bordo de un lujoso tren. La magia y el encanto de viajar en ferrocarril, observando el paisaje desde vagones que son auténticas joyas, y con las comodidades que rebasan a los mejores hoteles del mundo, supone una auténtica delicia. Aquellos tiempos en los que se exploraba con calma, saboreando el recorrido y todo lo que este ofrece, se disfruta hoy en estos trenes, los más exclusivos del planeta

La época del Orient Express y el Transiberiano, está de plena actualidad. A principios del XIX, la guía Bradshaw ya reflejaba el placer del viaje. Lo que comenzó siendo un folleto de horarios, se convirtió en un codiciado libro de cabecera para los aventureros más acaudalados. La fascinante edición de 1913 era ideal para los para los enamorados de los viajes sobre raíles de finales del siglo XIX, y principios del XX, justo antes del comienzo de la I Guerra Mundial. Aquellos trotamundos eduardianos que disfrutaban del camino, serían hoy, sin duda, unos enamorados de los actuales viajes turísticos en tren. La excelencia sobre raíles, los detalles exquisitos, a través de unos paisajes únicos, existe. Flores frescas cada amanecer, la mayor y mejor variedad de cafés de todo el mundo, una cristalería de infarto, una cocina gourmet de temporada, sus acreditados chefs, y una tripulación selecta, que personaliza la estancia de cada pasajero, son, entre otras muchas, las referencias que les diferencian. 

Irene González

Al Ándalus, muestra el sur más hermoso a través de Andalucía, y el mágico oeste de la desconocida Extremadura. Este emblemático hotel rodante, que inició su andadura en 1985, posee coches suites construidos en Francia en 1920. Se fabricó con materiales nobles para que la monarquía británica, y los pasajeros de alta alcurnia, se desplazaran en verano desde Calais hasta la Costa Azul. La riqueza del norte de nuestra geografía se descubre con El Transcantábrico Clásico, y el Transcantábrico Gran Lujo. Los destinos que el Transcantábrico descubre, entre los que se encuentran el Guggenheim de Bilbao, la cueva prehistórica de Altamira, y otros tesoros el Parque Nacional de Picos de Europa, y la catedral de Santiago de Compostela, son tesoros universales. Y como no, con el emblemático Expreso de la Robla, que pone en valor una de las zonas menos conocidas y más sorprendente de nuestro territorio.

1. Al Andalus

by Irene González

Al Andalus es uno de los trenes más lujosos del mundo. Inspirado en el Orient Exprés, le ha superado con creces, y se ha consolidado como el referente de los viajes de gran lujo. En Al Andalus los detalles y la exquisitez, hacen al viaje un deleite para el gusto, la vista, el olfato y el tacto.  Recorre los lugares más bellos de Andalucía, pero también realiza increíbles viajes por la enigmática Extremadura. Las prodigiosas y desconocidas dehesas extremeñas, son su escenario en otoño.

2. El Transcantábrico Gran Lujo

Desde 1983 el Transcantábrico ha sido señero en gran lujo, y parajes solo accesibles a través de este seductor tren. Desde entonces, esta joya de la Belle Epoque, ha enamorado a los grandes viajeros.  El Transcantábrico Gran Lujo ofrece lo mejor desde San Sebastián hasta Santiago de Compostela, en un fascinante recorrido. En este hotel rodante de cinco estrellas, el pasajero se mimetiza con la costa y los parajes más recónditos del Atlántico. 

3. El Transcantábrico Clásico

by Irene González

En su versión tradicional, se puede elegir entre el itinerario completo entre León y Santiago de siete días, o viajes más cortos. Son casi viajes a la carta, enfocados en los caminantes que disponen de menos tiempo. En el Clásico, los paseos son cortos, la cocina es selecta, los vinos excelentes, y su tripulación supera todas las expectativas. Los destinos que el Transcantábrico descubre son tesoros universales

4. El Expreso de La Robla

El añejo trazado hullero es el protagonista en El Expreso de la Robla. El Paraíso Verde, que recorre la cornisa Cantábrica entre Bilbao y Oviedo; y el de La Robla, entre León y Bilbao, son dos magníficas propuestas que sorprenden en La Robla aún por descubrir. El Expreso de La Robla es un tren clásico lleno de encanto y comodidades. Agosto será el mes estrella del Expreso, que durante 4 días, transitará por una tierra casi desconocida.