Estás participando en la búsqueda de dos de las especies emblemáticas de Costa Rica –el quetzal resplandeciente y la rana de ojos rojos– que nos llevará por todo el país. Si logramos localizar a los ejemplares, entraremos en el sorteo de un vuelo de ida y vuelta a Costa Rica para dos personas. ¡Nuestra misión acaba de comenzar!

Entre montañas cubiertas de bosques y cafetales, aparece la Reserva Forestal Los Santos. Allí espera Beatriz, una ambientalista que lleva varios años trabajando en proyectos de protección del quetzal.

Un quetzal en su hábitat natural

Un quetzal en su hábitat natural / Unsplash / CampPhoto

–Los árboles de aguacatillo son numerosos en estos bosques nubosos.

Entre las ramas se distingue un quetzal y, muy cerca, vemos un trogón, un ave tropical de la familia del quetzal que a veces se puede confundir con éste. Entonces lo entendemos: en muchas de las zonas donde decían haber visto un quetzal, en realidad se trataba de un trogón.

No eran fenómenos aleatorios, migraciones extrañas ni animales perdidos. Los verdaderos quetzales aparecen en su hábitat natural, mientras que las ranas de ojos rojos son dependientes de los microclimas para sobrevivir, desplazándose a zonas donde pueden encontrar agua durante su ciclo reproductivo.

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La rana de ojos rojos puede avistarse a lo largo de toda Costa Rica / Istock

El último día nos acercamos al cantón de León Cortés Castro, donde visitamos la Piedra del Indio, una enorme roca rodeada de naturaleza en la que los antiguos pobladores grabaron líneas y caras antropomórficas. El misterio de las rocas con símbolos encontradas en distintos puntos del país corresponde a petroglifos precolombinos.

Gracias por contribuir a resolver el misterio de estas especies. Ahora ya sabes que el verdadero secreto es la extraordinaria red de ecosistemas que hace de Costa Rica un enorme puente ecológico donde todo está conectado. Para participar en el sorteo de un vuelo de ida y vuelta para dos personas a Costa Rica, pincha aquí.