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El refugio de Quevedo (24 años) es una playa virgen del oeste de Gran Canaria a la que solo se llega por sendero o barco: arena oscura, acantilados y un paisaje sin urbanizar

Este lugar permanece al margen del turismo masivo gracias a un acceso sin carreteras y un entorno natural que conserva el aspecto de la costa canaria de hace décadas.

El refugio de Quevedo es una playa virgen del oeste de Gran Canaria

El refugio de Quevedo es una playa virgen del oeste de Gran Canaria / iStock / GTres

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Hay playas que siguen conservando el privilegio de sorprender incluso a quienes conocen bien Canarias, y mira que es difícil no haber oído de todos los maravilloses rincones del archipiélago. La playa de Güigüí es de esos pocos lugares que siguen siendo desconocidos para muchos porque no se descubre bajando unas escaleras desde un paseo marítimo.

Este rincón del oeste de Gran Canaria ha aparecido vinculado a escapadas de Quevedo

Este rincón del oeste de Gran Canaria ha aparecido vinculado a escapadas de Quevedo / Istock / t

En el oeste de Gran Canaria, esta playa pertenece a ese reducido grupo de lugares donde el esfuerzo del viaje forma parte de la recompensa. Que se lo digan al cantante Quevedo, que ha hecho de este rincón su pequeño refugio. El canario nunca ha ocultado su estrecha relación con la isla donde nació y creció.

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Sin necesidad de grandes complejos turísticos ni paseos marítimos, Güigüí representa justo lo contrario: un paisaje donde la naturaleza es la protagonista y donde llegar requiere algo más de esfuerzo que en cualquier otra playa de la isla.

Una playa donde el camino forma parte de la experiencia

Situada en el municipio de La Aldea de San Nicolás, Güigüí es una de las pocas playas de Gran Canaria a las que no se puede acceder directamente por carretera y eso explica buena parte de su atractivo. Para llegar hasta la arena existen dos posibilidades: o bien recorrer el sendero que atraviesa el macizo montañoso desde la pequeña aldea de Tasartico (a una hora y media en coche de Las Palmas de Gran Canaria o una hora de Maspalomas) o bien hacerlo en barco desde distintos puntos autorizados de la costa (Tasarte, La Aldea, Puerto Rico o Puerto de Mogán), siempre que el estado del mar lo permita.

Si no tienes la opción de llegar por mar, la caminata dura aproximadamente 2 horas y media solo para llegar, ¡pero merece la pena!

El entorno forma parte del macizo occidental de Gran Canariai

El entorno forma parte del macizo occidental de Gran Canariai / Istock / v

Otras zonas de la isla han experimentado un importante desarrollo turístico durante las últimas décadas, pero aquí el paisaje apenas ha cambiado y eso es un lujo a día de hoy. Es difícil seguir sintiendo esa sensación de aislamiento inmediata. No hay hoteles, restaurantes, chiringuitos ni urbanizaciones. Solo arena oscura, acantilados y el sonido constante del océano. Ya estamos soñando con tumbarnos bajo el sol durante horas.

El entorno forma parte del macizo occidental de Gran Canaria, una de las zonas menos transformadas de la isla. Aquí predominan los barrancos, los riscos y una vegetación adaptada a un relieve extremadamente abrupto. La postal no puede ser más perfecta. Además, es el típico lugar en el que lo que ves va cambiando según la hora del día y la luz. El mejor momento es cuando el sol está bajo y las paredes de roca tienen tonos ocres y rojizos que contrastan con el azul intenso del Atlántico.

Un rincón protegido del turismo masivo

Güigüí no dispone de servicios turísticos permanentes, socorristas, ni restaurantes o chiringuitos, por lo que si te animas a visitarla, no puedes olvidarte de llevar agua, comida y todo lo necesario para la jornada, además de planificar el regreso con antelación.

Lejos de ser un inconveniente, esa ausencia de servicios ha sido una de las claves para conservar el carácter del lugar que te hace disfrutar de una experiencia muy distinta a la de otros destinos costeros de Canarias, donde el desarrollo urbanístico ha transformado buena parte del paisaje.