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10 viajes legendarios que deberías hacer después de los 60 años: son los destinos más bonitos que hay en el mundo

Te invitamos a explorar el mundo, de una punta a otra, para que te olvides de la edad y vuelvas a vivir.

Estos son algunos de los lugares más bonitos del planeta que tienes que conocer sí o sí

Estos son algunos de los lugares más bonitos del planeta que tienes que conocer sí o sí / Istock / Rowan Sims

La vida después de los 60 también existe y, de hecho, cada vez es más normal que las personas lleguemos con una muy buena condición física y mental a esta edad tan cercana a la jubilación. No es momento para encerrarse en casa y dejar de viajar, sino para todo lo contrario. Es el momento ideal para salir a conocer mundo, para descubrirse a uno mismo -un poco más de lo que ya lo haces- y, sobre todo, para amar la vida más que nunca. Los únicos límites te los pones tú mismo. El mundo es demasiado grande como para querer dejar de descubrirlo a los 60.

Los 8 viajes que debes hacer después de cumplir 60 años

Redacción Viajar

Los viajes que no puedes perderte

  1. Crucero fluvial por el Danubio

Un crucero en alta mar no es para todo el mundo, eso es cierto, pero uno por mitad de un río suena mucho más apetecible. Recorrer el río Danubio en barco es una experiencia única, teniendo la posibilidad de conocer ciudades tan bonitas como Viena, Budapest, Bratislava y Passau. Se trata de una forma maravillosa de descubrir varios destinos sin cansarse demasiado, con excursiones planificadas y toda la comodidad que ofrecen los cruceros.

Crucero por el río Danubio

Crucero por el río Danubio / Istock / tibor5

  1. Relax en el Algarve

El sur de Portugal es uno de los lugares que más invitan a relajarse, a bajar el ritmo y a disfrutar sin ningún tipo de prisa. En el Algarve se combinan playas casi paradisíacas, pequeños pueblos pesqueros y un clima que resulta agradable todo el año. Es similar a la costa andaluza pero con mucha menos masificación. Pasear por sus ciudades, desde Lagos hasta Albufeira, degustar su gastronomía y contemplar las vistas sobre el Atlántico, son parte de esta escapada donde la calma reina por encima de cualquier otra cosa.

Relax en el Algarve portugués

Relax en el Algarve portugués / Istock / Mlenny

  1. Descubrir los misterios de Jordania

Viajar a veces también trata de adentrarse en la historia del lugar, y eso es algo que resulta inevitable en Jordania, un país donde el pasado, los paisajes sorprendentes y una cultura fascinante confluyen para crear un lugar digno del síndrome de Stendhal. Desde la antigua ciudad de Petra, completamente excavada en la roca, hasta las aguas saladas del mar Muerto o el desierto de Wadi Rum. Todos sus rincones parecen extraídos de otro tiempo, repleto de tesoros que todo el mundo debería conocer alguna vez en su vida.

La antigua ciudad de Petra en Jordania

La antigua ciudad de Petra en Jordania / Istock / Travel Wild

  1. Vivir los colores de Cartagena de Indias

En la otra punta del mundo, encontramos una ciudad colombiana que enamora por la inmensa amabilidad de sus gentes, su ambiente alegre, sus calles coloridas y sus balcones siempre decorados con flores. Su casco histórico amurallado nos conduce a un pasado muy rico entre plazas animadas, edificios con encanto e iglesias históricas. A todo esto, se suma el gran atractivo caribeño y una gastronomía envidiable, se mire desde el punto del planeta del que se mire.

Calles coloridas de Cartagena de Indias

Calles coloridas de Cartagena de Indias / Istock / Gary C Tognoni

  1. Caminar por las Montañas Rocosas de Canadá

Un viaje mucho más activo, perfecto para los amantes del senderismo, es atravesando las Montañas Rocosas canadienses. Aquí se hallan algunos de los paisajes más espectaculares del mundo entero: lagos turquesas, bosques infinitos, montañas nevadas... Puntos como Jasper o Banff ofrecen al viajero rutas impresionantes, pero al mismo tiempo, tranquilas. Además, si tienes suerte podrás contemplar fauna salvaje en absoluta libertad.

Spirit Island en el lago Maligne en Jasper, Canadá

Spirit Island en el lago Maligne en Jasper, Canadá / Istock / tobiasjo

  1. Adentrarse en la Selva Negra

En Europa también hay lugares que parecen sacados de un cuento de hadas, como la Selva Negra al sur de Alemania. Sus frondosos bosques, pueblos tradicionales y carreteras panorámicas se funden con una gastronomía de infarto, tranquilidad y paisajes naturales llenos de verde. Una experiencia que se completa con actividades como visitar Friburgo o Baden-Baden, probar la mítica tarta que lleva el nombre de esta región o relajarse en los balnearios.

Casas de cuento en el entorno de la Selva Negra alemana

Casas de cuento en el entorno de la Selva Negra alemana / Istock / TONO BALAGUER

  1. Empaparse del arte de Florencia

Si lo que verdaderamente te atrae es el arte, entonces Florencia debería ser tu próximo destino. Es la cuna del Renacimiento y la capital de la Toscana, un destino que se disfruta sin necesidad de tener un rumbo fijo y donde se encuentran algunas de las obras más importantes de la historia del arte italiana. Algunos de sus puntos clave son las Galerías Uffizi, el Duomo, el Ponte Vecchio o las múltiples iglesias que se reparten a lo largo y ancho de la ciudad.

El arte de la cúpula del duomo de Florencia

El arte de la cúpula del duomo de Florencia / Istock / Luciano Mortula

  1. Hacer un safari en Sudáfrica

Vislumbrar en primera persona leones, elefantes, jirafas, rinocerontes, hipopótamos... aunque sea a lo lejos, es una experiencia emocionante a todas las edades. Uno de los lugares que más facilidades ofrecen para realizar safaris es Sudáfrica, concretamente, en el Parque Nacional Kruger. Además, en ese mismo viaje se pueden conocer urbes tan vibrantes como Ciudad del Cabo u otros paisajes espectaculares que normalmente caen en el olvido.

Elefantes en el Parque Nacional Kruger

Elefantes en el Parque Nacional Kruger / Istock / Brett Nattrass

  1. Conocer la cultura surcoreana

En los últimos años, Corea del Sur ha sido uno de los países que más ha crecido en todos los niveles, y también en interés entre los viajeros. Es un destino que combina tradición y modernidad de una manera única, donde conviven antiguos templos y palacios con la tecnología más vanguardista. Una ruta por Corea no puede perderse Seúl, su capital, así como otros pueblos tradicionales, paisajes montañosos y su gastronomía única que enamora a cualquiera.

La parte tradicional de Seúl, en Corea del Sur

La parte tradicional de Seúl, en Corea del Sur / Istock / CJNattanai

  1. Realizar el Camino de Santiago

Por último pero no menos importante, a una edad tan clave como los 60, hacer el Camino de Santiago puede ser una experiencia necesaria. No hace falta recorrer cientos de kilómetros, ni completar caminos enteros. A veces una etapa pequeña puede resultar incluso más reconfortante. Por el trayecto, además, te puedes adentrar en las costumbres gallegas, conocer la historia de sus pueblos y probar los platos más característicos de cada zona. A tu ritmo.

La Catedral de Santiago de Compostela, la meta del Camino

La Catedral de Santiago de Compostela, la meta del Camino / Istock / samael334

Elijas el viaje que elijas, recuerda disfrutar como si tuvieras 20 años. Porque la edad es solo un número, y bastantes límites nos pone ya la sociedad como para ponernos nosotros unos más grandes todavía. Tengas la edad que tengas, no dejes de viajar.