Un viaje a las localizaciones de la serie 'Patria' de la mano de su creador, Aitor Gabilondo

 Un recorrido por los lugares en los que se ha grabado la serie de HBO, que se estrena el 27 de septiembre: de San Sebastián a la comarca del Bajo Deba 

María Escribano
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Foto: David Herranz

Unos 14 minutos en coche separan las localidades guipuzcoanas de Elgoibar y Soraluze-Placencia de las Armas, ambas bañadas por el río Deba y, por tanto, pertenecientes a la verde comarca de Debabarrena. Las dos han servido para crear ese pueblo de cuyo nombre no quiso acordarse Fernando Aramburu en su novela Patria y que tampoco tiene nombre en su adaptación televisiva para HBO. Así nos lo confirma el creador de la serie, Aitor Gabilondo, con quien hemos charlado sobre los lugares en que se ha grabado Patria a través de las fotografías de Jorge Noguerales, director de localizaciones. 

Elgoibar. | Jorge Noguerales

Aitor se define como un contador de historias y en esta ocasión le ha tocado contar una muy especial, la de “dos mujeres, pero también de sus familias, que tienen que lidiar con mucho dolor y muchas circunstancias”. Y es especial porque Aitor es de Donostia, el lugar en el que está ambientada más o menos la mitad de la novela, por lo que los lugares de rodaje le han tocado de cerca. Como él dice, “en Donosti, pongas donde pongas la cámara, pues…”. Pues… es difícil sacarla fea, pero han intentado que las localizaciones no fueran muy pintorescas “porque buscábamos una estética realista”, nos cuenta Aitor. “Hemos evitado también hacer una Donosti de postal, que no pegaba con esta historia”, añade.

Monte Urgulll visto desde la playa de la Concha.  | Jorge Noguerales

En cuanto a la elección de Elgoibar y Soraluze, Aitor explica: “Buscábamos un pueblo más o menos mediano, guipuzcoano (que es muy importante esto), cercano a Donosti y lo hemos compuesto de dos pueblos, porque cada uno tenía cosas que necesitábamos y están muy cerca uno del otro. Necesitábamos un pueblo que tuviera una pequeña montaña, que a partir de la mitad de la ladera se desparramara hasta el río… Y necesitábamos también un río, porque es muy característico de la zona. Necesitábamos mucha fotogenia, pero que también conservara el sabor de años atrás, de los años 80”.

Soraluze.  | Jorge Noguerales

Y verdaderamente la comarca de Debabarrena conserva ese aire. Es un lugar perfecto para hacer senderismo y para reencontrarse con vestigios del pasado. Por ejemplo, cerca de Elgoibar y Soraluze está la Ruta de los Dólmenes. Tiene un recorrido de 11 kilómetros a través del cordal de Karakate-Iturriberri y da la oportunidad de descubrir un total de 19 dólmenes y elementos megalíticos. No lejos tampoco está el Geoparque de la Costa Vasca, con sus impresionantes acantilados de flysch.

Los responsables de la serie, cuyos dos primeros episodios se estrenan el día 27 en HBO España, han intentado contrastar ese aire rural (aunque Elgoibar, por ejemplo, es un pueblo eminentemente industrial) con el más urbano de Donostia. “Queríamos que se viera bien ese contraste entre Donosti y el pueblo. Ahora estamos en Donosti y ahora estamos en el pueblo”, explica Aitor.

Funicular al Monte Igueldo.  | Jorge Noguerales

Una vez ya rodando en Donostia, tendremos oportunidad de conocer, a través de la dura historia de estas dos familias, la Parte Vieja de la capital de Gipuzkoa, la playa de la Concha, el Boulevard, la calle Portu, el monte Igueldo, el Palacio de Miramar… y una chocolatería muy especial. “Cuando leí el libro –cuenta Aitor- y vi que ellas merendaban en la churrería Santa Lucía, que está en la parte vieja de Donosti… Yo la conozco de toda la vida. Me encantaba ir de niño con mi abuela, me hacía especial ilusión grabar allí, la verdad. Luego viene la técnica: si se puede, si no se puede, si es pequeño, si dejan… Pudimos hacerlo y me hizo mucho ilusión”.

Basílica de Santa María del Coro, en la Parte Vieja de Donostia.  | Jorge Noguerales

Otro lugar especial del rodaje, y que podemos ver en el primer episodio, “es el Boulevard de Donosti, donde hay una manifestación y el incendio de un autobús”, explica su creador. “De los años 80 aquí ha cambiado, ya no es como era antes. Antes el asfalto brillaba porque no se cambiaba tan a menudo y ahora todo es peatonal, muy bonito. Entonces, había que afearlo sin quitarle la fuerza visual”. Aitor reconoce: “Todo ha cambiado mucho y haces una serie de la Edad Media y con una antorcha quizá lo tienes solucionado y todo el mundo se lo cree, porque nadie se acuerda. Pero de los años 80 y 90 se acuerda todo el mundo, de los coches… Y aunque parece que no ha cambiado nada, cuando te empiezas a fijar, ha cambiado todo. Hay bolardos, calles peatonales que no había, rotondas, los semáforos distintos, las farolas, pintadas del parquímetro… Miles de detalles que hacían imposible rodar o que requerían muchísima transformación”.

Pero esa transformación se completó con éxito. “Hemos intentado recrear la época y hemos contado con un equipo de dirección de arte buenísimo, capitaneado por Juan Pedro de Gaspar. Hemos intentado que fuera viejo, pero no vintage (ahora tan de moda). Porque son unas familias de clase modesta que tienen los pisos de entonces y todo eso lo hemos intentado recrear lo mejor posible”.

Una de las localizaciones es este piso de Donostia, con vistas a la playa de la Concha.  | Jorge Noguerales

Fernando Aramburu, el escritor de Patria, comparte orígenes con Aitor, ya que también es de San Sebastián. La relación entre ambos en la adaptación televisiva de la novela ha sido perfecta y todo porque: “Desde el principio Aramburu dijo que no se iba a meter en nada, que él había hecho su obra y que yo hiciera la mía. Que si yo quería mandarle cosas, que le mandara, pero que él no se iba a meter en nada y así ha sido. Un trabajo para mí perfecto porque me ha dado libertad absoluta. Son lenguajes distintos”.

ESTRENO MUNDIAL

Y en cuanto a la recepción mundial de la serie (HBO la estrena también en Latinoamérica, en Estados Unidos y en Europa), Aitor cree que se entenderá bien: “La serie trata de asuntos muy universales, al final es la historia de dos mujeres que son casi hermanas que viven durante muchos años este viaje hacia una reconciliación teniendo que saltar obstáculos de muchos tipos, emocionales, sociales… Y creo que eso es universal y lo entenderá todo el mundo… Pero, claro, se pueden perder detalles, como nos pasa a todos con historias de otro sitio, sobre todo de sitios más pequeños, más minoritarios”.

Los caseríos vascos, también protagonistas en 'Patria'.  | Jorge Noguerales

Ilusionado porque Patria se haya preestrenado el día 18 de septiembre en el Festival de San Sebastián (“Es un apoyo para todo el sector y un escaparate y no tirar por la borda el trabajo de un montón de personas durante un montón de años”), Aitor nos reconoce: “No descarto volver a Donosti… para quedarme”.

LA ELECCIÓN DE LAS ACTRICES

Las dos protagonistas de esta historia (aunque en realidad hay nueve personajes principales) son Miren y Bittori y están encarnadas por las actrices Ane Gabarain y Elena Irureta, respectivamente. La primera es donostiarra y la segunda nació en Zumaia, donde también se ha grabado alguna escena de la serie. 

Rodaje en la puerta de la chocolatería Santa Lucía, en la calle Portu.  | David Herranz

Aitor nos explicó que no le costó nada elegirlas: “En cuanto leí la historia, ya me las imaginé. Con las dos había trabajado, solo tenía que proponérselo y que me dijeran que sí. Y ha ido fantástico, son estupendas. Gran parte del reparto hacen normalmente comedia y ellas son muy divertidas, tienen mucha energía, entienden los personajes porque son muy reconocibles para los que somos de allí, el hablar, el sarcasmo, el cariño áspero que desprenden las dos, que es muy característico. Y ellas como personas son geniales”.