
Adriana Fernández
El pueblo blanco más bonito de Andalucía no es ni Ronda, ni Frigiliana: fue hogar de Julio César, está entre el mar y la montaña, y tiene un castillo árabe del siglo XIII
Durante siete siglos, Roma transformó la península ibérica. Tanto en su etapa republicana como imperial, la ciudad italiana no solo urbanizó el territorio, sino que fue el principal motor de progreso técnico y cultural para de la población, y entre las idas y venidas del imperio en el territorio hispano, en el año 61 a.C., Julio César pasó una larga temporada en la región que hoy corresponde a la provincia de Málaga.
Su estancia se dio en los llamados Baños de la Hedionda, con unas aguas termales que, gracias a su alto contenido de azufre, aliviaban las dolencias de quien las usaba, en su caso una enfermedad hepática, y es precisamente en agradecimiento a este tratamiento, que el emperador mandó construir el pueblo mágico del que ahora hablamos, una suerte de casas blancas que aún recuerdan la historia de Roma. ¿Imaginas de cuál hablamos? Descúbrelo dándole al play!



