La estación de tren más bonita de Europa es “la catedral del ferrocarril”: parece el palacio de un rey, con una cúpula de 75 metros y un interior forrado con 20 tipos de mármol

Adriana Fernández

La estación de tren más bonita de Europa es “la catedral del ferrocarril”: parece el palacio de un rey, con una cúpula de 75 metros y un interior forrado con 20 tipos de mármol

Desde su aparición en el mundo del transporte, el tren se ha convertido en uno de los medios más utilizados por parte de los viajeros para trasladarse a sus destinos deseados. Aunque la emergencia del avión a principios del siglo XX significó un descenso en la importancia del ferrocarril en el ámbito del transporte, desde hace unos años éste último está volviendo a crecer.

Y es que, además de ser un método de transporte cómodo y mucho más respetuoso con el medioambiente que el avión, el tren cuenta con otro añadido que hace que viajar en él sea toda una experiencia: la belleza de las estaciones, cada una con su estilo y personalidad propias, las cuales reflejan a la perfección el entorno en el que se erigen.

Hoy viajamos hasta la estación de tren más espectacular de toda Europa, y la cuarta más bonita del mundo, según la revista estadounidense Newsweek. Construida entre los años 1895 y 1905 para reemplazar a la anterior terminal, su diseño estuvo a cargo del mismo que se encargó de la iglesia de San Pedro y San Pablo en la ciudad de Oostende. ¿Ya sabes de qué estación estamos hablando? Dale al play si quieres conocer la historia completa.