"Entrar en el Panteón de Roma es comprender que el hormigón moderno es un juguete comparado con la cúpula de Adriano”: Norman Foster, arquitecto ganador del Pritzker

Adriana Fernández

"Entrar en el Panteón de Roma es comprender que el hormigón moderno es un juguete comparado con la cúpula de Adriano”: Norman Foster, arquitecto ganador del Pritzker

Resulta cuanto menos curioso que una construcción que se levantó hace casi 2000 años siga siendo moderna. Moderna en términos de arquitectura e ingeniería constructiva, se entiende. Es lo que sucede con el Panteón, una de las obras maestras de la arquitectura de Roma. 

Lleva en la Ciudad Eterna desde el año 126 d.C. Fue una obra que mandó construir el emperador Adriano sobre un edificio antiguo, el templo de Agripa (fechado un siglo antes, en el 27 a.C), de ahí que se le llame el Panteón de Agripa. Y si hay un elemento que llama la atención por encima de otros edificios de la antigua ciudad imperial romana, es su inmensa cúpula de hormigón no reforzado con un óculo central. Dale al play y descubre por qué Foster admira tanto esta obra del mundo antiguo.