
Adriana Fernández
Conecta palacios reales con jardines que miran al mar y a orillas del Cantábrico: entramos en el paseo marítimo más elegante de España, una joya de la Belle Époque
Esta playa despliega un arco perfecto de arena dorada frente al Cantábrico que lleva siglos conquistando a los viajeros. Sus más de mil trescientos metros de longitud permiten convivir sin estrés, y sus accesos escalonados facilitan entrar y salir del arenal de forma rápida y sencilla.
Las aguas de esta playa son generalmente tranquilas, por lo que se convierten en terreno fértil para iniciarse en deportes como el kayak, el paddle surf o el bodyboard. En marea alta, el conocido Pico del Loro regala una rompiente urbana que reúne a habituales y curiosos en torno al espectáculo de las olas. Y cada verano, una plataforma flotante con toboganes y trampolines añade una nota de diversión despreocupada que hace las delicias de los más jóvenes. Sí, hablamos de la playa de La Concha, en pleno corazón de Donostia, San Sebastián. Dale al play y te contamos más detalles.



