La catedral más bonita del mundo está en un lugar olvidado de Zamora: tiene un cimborrio único, un románico de transición y siglos de historia mirando al Duero
El pueblo que une arquitectura, historia y mucho vino.
A pesar de ser un destino infravalorado, esta ciudad fue durante siglos un punto estratégico en el control del Duero, escenario de Cortes y acuerdos fundamentales para la historia peninsular. Su riqueza comercial, su posición geográfica y su peso político explican por qué se levantó una catedral de este nivel en una ciudad que hoy muchos pasan por alto. ¿Sabes cuál es? Dale al play y te lo decimos











