El viaje en tren más bonito del mundo recorre los paisajes del norte de España: pasa por preciosos lagos, montañas alucinantes y un entorno único
Este trayecto en tren es único en todo el mundo, va desde las llanuras más planas hasta el mismo Prepirineo.

Pocos viajes hay más romantizados que los que se hacen en un tren de época: esos paisajes que se van sucediendo a través de las ventanillas como si fueran películas, los asientos tapizados que parecen del tiempo de Agatha Christie, los vagones de madera... Son varios los trenes turísticos que circulan por España con estas características, como el de Sóller en Mallorca, el Expreso de La Robla en Castilla y León o el Tren de la Fresa en Madrid.

Uno de los más bonitos del norte del país conecta la ciudad de Baeza en Lleida con Saint Girons en Francia. El proyecto de crear esta línea transpirenaica surgió en los felices años 20, creando más de 89 kilómetros de vía. En febrero de 1924 se inauguró el primer tramo que unía la capital con Balaguer. Después de la Guerra Civil, RENFE amplió hasta Cellers, Tremp y La Pobla de Segur. Este trayecto se conoce hoy como Tren dels Llacs o de los Lagos.
El viaje sucede por la línea férrea de Lleida-Balaguer, partiendo de una llanura suave y verde a orillas del río Segre y finalizando en el Prepirineo a una altura insospechada. Es la única vía que pasa por las comarcas del Segrià, la Noguera y el Pallars Jussà. Atraviesa 17 estaciones, siguiendo el cauce del río Noguera Pallaresa hasta acabar en La Pobla de Segur. Aunque lo más impresionante es que pasa junto a 4 lagos, por 40 túneles y sobre 75 puentes.
Paradas más destacadas
Entre paisaje y paisaje, hay paradas muy interesantes. El entorno del Tren de los Lagos es absolutamente impresionante, con una gran variedad de experiencias para vivir en la zona. Una de las más llamativas es la visita al Museo de Gerri de la Sal, donde se cuenta la tradición de la villa medieval Pallars Sobirà con la sal. Muy cerca están las Tiendas Museo de Salàs de Pallars, un viaje en el tiempo por locales antiguos como ultramarinos, estancos o barberías.

Los amantes de la naturaleza encontrarán en este recorrido un auténtico paraíso, con lugares tan espectaculares como la Vall de Fosca en Pallars Jussà o las ermitas de Montserrat en el Pla de les Taràntules. Y los más cerveceros no pueden dejar pasar la fábrica de cervezas artesanas Ctretzte Pirineus, la cervecería con más producción del Pirineo; así como la fábrica de licores Portet, con más de cien años de historia.
Dos tipos de trenes para disfrutar de las vistas
Hay dos opciones de tren que pueden tomarse para conocer esta maravilla. Uno es el Tren Histórico, una locomotora de estética antigua cuyos coches se construyeron en 1968. Se conocían popularmente como "ye-yés" y en sus orígenes prestaban servicios mixtos de línea y maniobras. Este tren cuenta con un furgón postal y un coche cafetería, y desde todos ellos se pueden contemplar los preciosos paisajes que van sucediéndose a su paso.

Por otro lado, está el Tren Panorámico, que solo funciona en las semanas más fuertes del verano. Su diseño es más moderno y diáfano, puesto que su objetivo es mostrar los paisajes a través de los enormes ventanales como si fueran pantallas de cine. Desde los asientos -con menos encanto que los del histórico- se pueden apreciar las mejores panorámicas de las sierras del Monroig y el Montsec, así como las postales que dejan los lagos.
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