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El viaje en tren más bonito del mundo cuesta menos de 80 euros y tiene vagones de la Belle Époque: paradas gastronómicas, los lagos más grandes de Europa y una región con más vacas que personas

A bordo de este tren que recuerda a uno de los años 30 contemplarás los paisajes más impresionantes de Suiza.

Es el viaje en tren más bonito de Europa y a un precio asequible

Es el viaje en tren más bonito de Europa y a un precio asequible / Istock / Shawn.ccf

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Ya lo decía Agatha Christie, "en el tren uno tiene tiempo para pensar, mirar el paisaje y dejar volar la imaginación sin prisa". Si esto es algo que ya se puede romantizar en los trayectos más normales, en los viajes largos y en vagones tan bellos como los del GoldenPass Belle Époque más todavía. Este tren histórico conecta Montreux y Zweisimmen, en Suiza, mediante un recorrido de poco más de dos horas que atraviesa los paisajes más bonitos del país.

Los vagones del GoldenPass Belle Époque

Los vagones del GoldenPass Belle Époque / Istock / Rafael_Wiedenmeier

Como bien comentan desde la web de turismo My Switzerland, "revela la belleza polifacética y la diversidad cultural de Suiza". Sin olvidar el encanto de viajar en vagones de la Belle Époque. El diseño del tren está inspirado en el Golden Mountain Pullman Express, un lujoso tren suizo que funcionó en ese mismo recorrido únicamente en el año 1931. Así, el interior conserva una estética muy elegante, con maderas nobles, asientos de terciopelo azul y detalles cuidados.

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Adriana Fernández

Un recorrido por la historia de Suiza

Si comienzas en la pequeña ciudad de Montreux, de habla francófona, encontrarás una postal típica suiza: un enclave de casitas de colores que se alzan sobre un lago cristalino justo en la frontera con Francia. En cuanto subes al tren, viajas a una época en la que reinaban la prosperidad económica, las fiestas de la aristocracia y la positividad en cuanto al futuro. Aquello era la Belle Époque, que se vio truncada con el estallido de la Primera Guerra Mundial.

La ciudad suiza de Montreux en el lago Ginebra

La ciudad suiza de Montreux en el lago Ginebra / Istock / saiko3p

Esos años felices parecen regresar a bordo del GoldenPass Belle Époque. Comienza junto al lago Lemán, el mayor lago de agua dulce de Europa Occidental. A medida que el tren avanza, el paisaje se va transformando. De verdes y extensos prados pasa a enormes montañas o pequeños pueblos de arquitectura tradicional. También atraviesa los lugares más emblemáticos del país, como el lago de Ginebra, los Alpes o la región de Gruyères.

El lago Lemán, el más extenso de Europa Occidental

El lago Lemán, el más extenso de Europa Occidental / Istock / MICHAL LUDWICZAK

Uno de los puntos más reconocidos del viaje es el castillo de Chillon en Veytaux, sobre el lago de Ginebra. Cuenta con casi mil años de historia y el complejo está formado por 25 edificios, tres patios y bóvedas subterráneas. Además de magníficos salones, murales del siglo XIV, la Capilla de San Jorge o la mazmorra que inmortalizó Lord Byron en 'El prisionero de Chillon'. Es un lugar impresionante desde donde contemplar las mejores vistas del lago y las montañas.

El castillo de Chillon sobre el lago de Ginebra

El castillo de Chillon sobre el lago de Ginebra / Istock / zorazhuang

Al llegar a Zweisimmen nos encontramos con una ciudad de habla germanófona. Se encuentra en el valle Simmental del Oberland bernés y es una región muy popular para practicar senderismo y deportes de invierno. Además, se considera la puerta de entrada a la famosa localidad de Gstaad. Pasear por el centro es toparse con elegantes chalets de madera y muchísimas tiendas. Como dato curioso, se dice que Simmental tiene más vacas que habitantes.

Vistas hacia Zweisimmen desde los Alpes suizos

Vistas hacia Zweisimmen desde los Alpes suizos / Istock / Dirk Van Geel

Paradas gastro

En la región de Gruyères se puede degustar uno de los mejores quesos del mundo, que lleva el mismo nombre. Está disponible en muchos formatos, desde la fondue con vino blanco para mojar pan o la raclette, queso derretido a la plancha acompañado de patatas, pepinillo y cebollitas; hasta la crème double, nata espesa y muy cremosa que se suele acompañar con merengues o bayas. Pero no es el único punto del trayecto donde hacer paradas gastro.

Ciudad medieval de la región de Gruyères

Ciudad medieval de la región de Gruyères / Istock / bluejayphoto

Desde Montreux sale otro tren que va hasta la fábrica de chocolate Maison Cailler de Nestlé en Broc, una visita imprescindible para los más golosos. Las dos grandes especialidades de Suiza son el queso y el chocolate, así que nadie debería irse del país sin probar ninguna de las dos. Los vagones de este tren del chocolate también son de la Belle Époque, del año 1915, y se trata de un trayecto mucho más largo que dura un total de 7 horas y media.

El tren del chocolate en la fábrica Maison Cailler

El tren del chocolate en la fábrica Maison Cailler / Istock / CHENG FENG CHIANG

Información práctica

Sale cada hora desde ambos puntos, comenzando a las 6:04 y finalizando a las 23:04. Además, puedes reservar un pase en segunda clase por menos de 40 euros y en primera por menos de 60. Si quieres hacer una ruta más corta, de Montreux a Gstaad, la segunda clase vale en torno a 30 euros y la primera sobre 50. A este precio hay que sumar unos 9 euros de reserva de asiento, que no es obligatorio pero sí muy recomendable.