Este tren lleno de glamour atraviesa algunos de los paisajes más bonitos de Europa: sus lujosas suites y su restaurante son la guinda del pastel a un viaje lleno de belleza
La mayoría de los viajes se recuerdan por lo que se ve desde la ventanilla. Otros, en cambio, son rememorados por lo que sucede dentro.

Antes de subir a bordo del tren, el viaje ya ha comenzado: el andén se llena de viajeros enmocionados, los botones piden amablemente hacerse cargo del equipaje y el conductor sale de la cabina para saludar a todos los que se embarcan en la aventura.

El viajero salta con cuidado el hueco entre coche y andén y cruza el umbral con la sensación de entrar en un hotel histórico que, en lugar de tener vistas a una plaza, las tiene a toda Europa. Desde los Alpes hasta la Riviera, los paisajes se suceden rivalizando con la belleza que tiene lugar en el interior.
Con más de un siglo de experiencia a sus espaldas, en este tren todo está diseñado para que el trayecto sea tan importante como el destino. Nuestro viaje de hoy es a bordo del Venice Simplon-Orient-Express.
Así es viajar en el Vencie Simplon-Orient-Express
Este icono europeo, que en 2026 estrenará nuevas rutas para descubrir los tesoros de Italia, mantiene intacto el glamour de sus orígenes. Sus coches históricos, restaurados para recuperar la opulencia de los locos años 20, parecen sacados de una novela de Agatha Christie. Pero no habrá misterios escabrosos entre sus coches con chapados de madera, apliques metálicos, tapizados y bellos papeles pintados. Aquí hemos venido a disfrutar.

Los coches cama, divididos en suites y grand suites, destacan por su amplitud y su privacidad. También aquí esa estética art déco lo envuelve todo y anuncia un lujo de otro tiempo que se ha recuperado tras una minuciosa restauración.
Cada coche es más opulento que el anterior. Hay rincones pensados para contemplar el paisaje, una pequeña tienda donde adquirir un recuerdo de la experiencia y pasillos de madera que tienen el brillo de una joya antigua.

La gastronomía en Venice Simplon-Orient-Express
El viaje gastronómico empieza, por supuesto, en el desayuno, que puede servirse en la cabina o en el vagón restaurante. Salmón ahumado, huevos, trufa y caviar son algunas de las viandas destinadas a satisfacer a los más exigentes. Después llega la comida, que se presenta en tres pases. Y el gran momento es la cena.
En el vagón restaurante, el chef Jean Imbert crea menús que van cambiando con la temporada valiéndose de productos locales. No obstante, los viajeros tienen la posibilidad de personalizar al máximo su menú, saliéndose de aquello que el chef propone en la carta. Imbert no es el único talento gastronómico a bordo. El sommelier acompaña cada plato con un maridaje a medida.

Además de las comidas principales, en el vagón restaurante las tardes se dulcifican con un afternoon tea clásico servido con pastas, la puesta de sol se puede disfrutar con un aperitivo acompañado de Negroni, Martini o Spritzz, y a las 12 de la madrugada se sirve el capricho de los noctámbulos: el brunch de medianoche. Rollos de langosta y club sandwich con trufa esperan para matar la gusa de los viajeros tardíos.
Y es que no es raro que la noche se alargue en el Coche Bar 3674, que se convierte en el alma social del tren. Cócteles, conversación y la música de un pianista que atiende a peticiones amenizan cada velada.
Es en este vagón donde nos parece viajar al Orient Express original, que, a lo largo del siglo XX, acogió fiestas legendarias, personajes célebres, realeza y escritores en busca de inspiración. Hoy mantiene esa aura mítica, combinando historia, sofisticación y un toque de misterio.

Qué rutas se efectúan en el Venice Simplon-Orient-Express
Aunque, hay que reconocerlo, muchos se embarcan en esta aventura solo por lo que puede ofrecer el inteiror del tren, todo aquello que se disfruta por sus ventanas no desmerece en absoluto la experiencia. El tren efectúa rutas entre París y Portofino, Estambul, Roma, Budapest, Florencia, Praga y Amalfi, además de otras rutas adicionles como la que comunica Venecia con Bruselas. Se puede reservar desde aquí.
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