El tren más bonito de España recorre los paisajes más soberbios del norte: desde los Picos de Europa hasta la catedral de Santiago pasando por las urbes vascas
Vagones con 100 años de antigüedad, suites de lujo y un recorrido de ensueño mirando el mar y la montaña: creíamos que el viaje de nuestra vida estaría en la otra punta del mundo, pero se encuentra dentro de nuestras fronteras.

El avión es rápido, el coche es cómodo, pero no hay medio de transporte que convierta el trayecto en destino tanto como el tren. Atravesar los paisajes locales mientras el tranquetreo te acuna es una experiencia viajera en sí misma. Por eso cada vez se está reivindicando con más fuerza el regreso a este medio.

En España tenemos la suerte de contar con una de las redes ferroviarias más completas y eficientes de Europa. Pero, más allá de la conveniencia de los trayectos, hay un puñado de viajes verdaderamente especiales con papeletas para convertirse en la experiencia de nuestra vida. El que posiblemente sea el más bonito de todos, por los lugares que atraviesa y por la belleza de sus coches, es el Transcantábrico.
Qué es el Transcantábrico y cuál es su origen
Operado por Renfe Viajeros, el Transcantábrico es un recorrido de 8 días y 7 noches que viaja desde San Sebastián hasta Santiago de Compostela (y viceversa). Además de ser uno de los que recorre paisajes más bellos, es también el más antiguo: fue inaugurado en el año 1983; y desde 1999 está incluido en la lista de los 25 mejores trenes del mundo que elabora la Sociedad Internacional de Viajeros del Ferrocarril.
No es casualidad: sus viajeros se alojan en vagones históricos originales de los años 20 que combinan el elegante lujo del siglo pasado con las comodidades actuales. Todos ellos se alojan en una suite con salón, dormitorio y baño privado con paredes revestidas de madera natural y adornadas con ricos textiles; y pueden disfrutar de cuatro coches salón abiertos 24 horas para ellos: el Salón de Té, el Coche Panorama, el Salón de Entretenimiento y el Vagón Restaurante, donde se ofrece cada mañana un desayuno buffet y a la carta.

Cuáles son las paradas del Transcantábrico
Durante el trayecto, el tren efectuará parada en San Sebastián, Bilbao, Santander, Cabezón de la Sal, Unquera, Llanes, Ribadesella, Arriondas, Oviedo, Gijón, Candás, Luarca, Ribadeo, Viveiro, Ferrol y Santiago de Compostela. Además, un autobús de lujo irá siguiendo el convoy y hará recorridos adicionales, como paradas en Covadonga o Santillana del Mar.
Los viajeros tienen incluidas en su billete visitas guiadas en cada uno de los destinos, además de transporte y entradas a lugares emblemáticos como el Museo Guggengheim, el circuito termal de La Hermida, la cueva de Altamira o la Playa de las Catedrales.

Cuánto cuesta el Transcantábrico y qué incluye el precio
Los billetes en el Transcantábrico parten de los 17.100 euros por cabina. En este importe se incluye no solo el trayecto en sí, sino bebidas sin alcohol ilimitadas dentro de la suite, todos los desayunos, comidas y cenas servidos bien en restaurantes de alta gastronomía en destino o bien elaborado por el chef de a bordo, las visitas y las actividades nocturnas en el tren.
Además, se incluye como cortesía un billete de ida y vuelta desde las ciudades de origen y destino hasta el lugar de residencia del comprador (por ejemplo, un billete de Renfe Madrid - San Sebastián y Santiago de Compostela - Madrid).

Un recibo elevado, sí, pero es el precio de un viaje único en un entorno exclusivo: solo hay catorce cabinas en el tren y el itinerario está pensado para cumplir con los más altos estándares del lujo. En pocas palabras: es el gran viaje de una vida.
Síguele la pista
Lo último