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El tren más bonito de España cuesta menos de 10 euros y tiene vagones de la Belle Époque: de estilo modernista, pasa por 13 túneles y un viaducto en un paisaje Patrimonio de la Humanidad

Se construyó en 1912 en una de las ciudades más bonitas de España: la estación de salida es una joya desconocida del modernismo.

Es uno de los trenes históricos más bonitos de España, y todavía sigue funcionando.

Es uno de los trenes históricos más bonitos de España, y todavía sigue funcionando. / Istock

La historia del ferrocarril en España está llena de hitos y acontecimientos casi épicos que siempre es un gusto recordar. Sobre todo teniendo en cuenta que, a pesar de la modernización y el paso de los años, hay trenes míticos y preciosos que todavía hoy siguen funcionando. Y eso sí que es un gusto, sobre todo para los viajeros y turistas que pueden subirse a bordo.

Un tren que lleva directamente a uno de los paraíso baleares más bonitos.

Un tren que lleva directamente a uno de los paraíso baleares más bonitos. / Istock

Sucede en Mallorca, la preciosa isla de las Baleares que presume de tener uno de los trenes más bonitos de España. Y funciona. Se inauguró en 1912, justo en ese momento en el que Modernismo era el absoluto protagonista tanto en la arquitectura, como en el desarrollo industrial y, por supuesto, la vida social, llenando de glamour y sofisticación todo lo que tocaba. 

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Adriana Fernández

Y es precisamente lo que pasó con el tren de Sóller, el primer ferrocarril que se ponía en marcha en la isla de Mallorca a comienzos del siglo XX, conectando el bullicio de la capital de la isla con la serenidad del pueblo pesquero de Sóller, al norte de la isla, con el aliciente de atravesar la profundidad y la calma de la sierra de Tramuntana

Un tren histórico que lleva en pie desde 1912.

Un tren histórico que lleva en pie desde 1912. / Istock

El viaje en tren más bonito y barato del mundo

Es como un viaje en el tiempo que apenas dura una hora, que es lo que tarda este convoy de madera original de 1912 en recorrer los 27 kilómetros que separan Palma de Sóller. Hoy puede parecer un paseo (porque lo es), pero hace más de un siglo, se trataba de una verdadera obra de la ingeniería más revolucionaria. 

Hasta la inauguración del tren de Sóller, los mallorquines solo podían ir de Palma hasta este pueblo situado en el norte de la isla a través de un camino estrecho y presumiblemente nada cómodo para los viajeros. De ahí la importancia del estreno del tren, un icono del Modernismo balear que todavía sigue en funcionamiento y cuyo billete más barato apenas cuesta 11 euros (entre Palma y Bunyola); la ruta completa hasta Sóller solo cuesta 23 euros. 

Es como hacer un viaje en el tiempo.

Es como hacer un viaje en el tiempo. / Istock / JAN SIEMINSKI

Una ruta por un paisaje declarado Patrimonio

Mallorca no es solo la isla de sol y playa que la mayoría tiene en la cabeza. Y esta ruta en tren histórico es el mejor testimonio de esa isla interior, de paisajes profundos y tradicionales e inesperados (para quien no haya visto nunca esa otra cara balear). 

A bordo de vagones que te llevan de vuelta a la Belle Époque, el tren cruza paisajes de olivos centenarios, almendros y bancales de piedra seca, una particularidad que solo se da en este paisaje de la Sierra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad en la categoría de Paisaje Cultural

Atraviesa un paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad.

Atraviesa un paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad. / Istock / JAN SIEMINSKI

El recorrido, además, está salpicado de otras obras de la ingeniería de la época, como 13 túneles que están excavados, literalmente, en el paisaje rocoso de la sierra. El más espectacular de todos es el de Alfàbia, con una longitud de casi tres kilómetros y capaz de sumergir a los viajeros en la total oscuridad: el momento en el que se encienden las lámparas de a bordo es pura magia. 

Y no es la única sorpresa. A lo largo del camino, el tren atraviesa también varios viaductos históricos, como el de Els Cinc Ponts, el más famoso de todos: es el viaducto de Montreals, de más de 20 metros de altura y construido en curva por encima del Torrent dels Montreals. 

No es solo una ruta en tren: es un precioso viaje en el tiempo.

No es solo una ruta en tren: es un precioso viaje en el tiempo. / Istock

La estación de Sóller es otra maravilla. A diferencia de la estación de salida en Palma, un edificio modernista de tres cuerpos, la estación de llegada es historia viva que todavía sigue en pie. Conocida como Can Mayol, es el edificio de estación más antiguo del mundo. Y tiene sorpresa: en su planta baja alberga una exposición permanente de artistas como Dalí y Picasso. Eso sí que es una sorpresa.