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Rutas en tren para conocer Catalunya sin usar el coche: de trenes históricos a panorámicos

Olvídate de avión. Ahora lo que se lleva es el turismo sostenible. Escapadas ‘eco-friendly’. En Catalunya puedes hacerlas con los Turistrenes de la Generalitat.

Conocer Cataluña entre raíles; te va a encantar.

Conocer Cataluña entre raíles; te va a encantar. / Istock / Oleh_Slobodeniuk

Desde que Greta Thunberg hizo de Pepito Grillo climático, cada vez son más los que abandonan los contaminantes aviones y solo viajan en tren. Turismo ‘eco-friendly’, con vistas todo el trayecto y, encima, ahorrándote el tiempo muerto que malgastas cada verano en un aeropuerto. Hay cientos de rutas para pasar unas vacaciones sobre raíles. Algunas de las opciones más populares son (los lujosos) Transcantábrico y el Glacier Express de los Alpes suizos. ¿Quieres algo más local y accesible? En Catalunya también tenemos opciones: el Turistren de la Generalitat.

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Adriana Fernández

Primera recomendación. El Tren del Ciment, una ruta con más de 100 años de historia que unía la fábrica de cemento Asland (Castellar de n’Hug) con Guardiola de Berguedà. Ahora puedes subirte en un recuperado tren histórico que va de La Pobla de Lillet al Clot del Moro (donde puedes visitar el Museu del Ciment).

Otra opción es el Tren dels Llacs, con un espectacular recorrido: desde Lleida hasta la Pobla de Segur, pasa por 4 lagos, 40 túneles y 75 puentes. Todo eso, rodeado de la frondosa naturaleza del Prepirineo. La ruta además, se puede hacer de dos formas, o en un tren histórico datado de los 60, una joya en funcionamiento que te hará sentir como un pasajero del Hogwarts Express, o un tren panorámico, que cuenta con grandes ventanas para no perderse ni un centímetro de las vistas, por si prefieres priorizar echar fotos de la naturaleza a una experiencia más histórica.

Algunos de los Turistrenes más populares sirven para adentrarte en dos de los paisajes más icónicos de Catalunya: el Cremallera de Núria (el único transporte permitido a este increíble paraje natural, lleno de verde y con un gran lago) y el Cremallera y Funiculars de Montserrat, la vía más cómoda para visitar el monasterio y subir hasta los miradores de Sant Joan (y disfrutar de las vistas sin sudar lo más mínimo).

Si estas recomendaciones te pillan demasiado lejos y lo que quieres es pegarte un viaje sin salir de Barcelona, visita el Orient Express. O al menos, a una réplica en tamaño miniatura. Podrás hacerlo en el Orient Express Bar (Comte d’Urgell, 134), un local donde te sirven la bebida con un tren cuyos raíles ocupan toda la barra. Por supuesto, la carta del Orient Express también está dedicada a la locomoción: sus bebidas se piden a través de un pasaporte donde, como si fueran sellos de entrada al país, vas poniendo los ingredientes y sabores que deseas de tu bebida. ¿Próxima parada? Una buena resaca.