Multarán a todos los pasajeros que lleven esto en su equipaje: las sanciones ascenderán hasta los 2000 euros

Hay que tener especial cuidado, pues dispositivos como las baterías portátiles pueden generar problemas y están prohibidas.

Cuidado con las normas de las aerolineas, te pueden estropear el viaje.
Cuidado con las normas de las aerolineas, te pueden estropear el viaje. / Istock / welcomeinside

¡Atención, viajeros! Si este verano vas a volar por Europa y piensas facturar tu equipaje sin revisar lo que llevas dentro, puede que estés cometiendo un error de principiante… y caro. La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha puesto el foco sobre un objeto más común que las chanclas en la playa; las baterías portátiles, también conocidas como power banks. Y ojo, porque llevarlas en el sitio equivocado puede costarte hasta 2.000 euros de multa.

Sí, has leído bien. Un cargador de móvil podría arruinarte el viaje.

Imagen del interior de un avión.

Imagen del interior de un avión.

/ Istock / izusek

¿Qué está prohibido exactamente?

A partir de mayo de 2025, entró en vigor una norma que prohíbe transportar baterías externas de litio en el equipaje facturado. Es decir, si metes tu power bank en la maleta que despachas en el mostrador, estás cometiendo una infracción grave.

Viajero con una batería portatil.

Viajero con una batería portatil.

/ Istock / shisheng ling

Solo está permitido llevarlas en el equipaje de mano, y aun así bajo ciertas condiciones: deben ir protegidas para evitar cortocircuitos (por ejemplo, con los bornes cubiertos) y, por supuesto, no se pueden usar durante el vuelo. Según la normativa, se permite un máximo de dos baterías por pasajero, con una capacidad inferior a 100 Wh. Si supera esa potencia necesitarás la autorización expresa de la aerolínea.

 ¿Por qué tanta alarma?

Las baterías de litio pueden ser muy prácticas, pero también altamente inflamables si se sobrecalientan o sufren un golpe. Y en la bodega de un avión (lejos del control de la tripulación) un incendio puede convertirse en una pesadilla. De hecho, ya ha habido incidentes documentados en vuelos internacionales, como el del pasado enero en una aerolínea asiática, en el que una batería mal almacenada provocó una situación de emergencia a bordo.

Imagen de las vistas desde una ventanilla de avión.

Imagen de las vistas desde una ventanilla de avión.

/ Istock / TPopova

Por eso, tanto la EASA como otras autoridades, como la TSA en Estados Unidos, están tomando cartas en el asunto. ¿El objetivo? Prevenir antes que lamentar.

 ¿Y las multas?

Aquí viene el susto… Si los agentes de seguridad detectan que has facturado una batería externa, pueden confiscarla y, además, imponerte una multa de entre 500 y 2.000 euros. En los casos más graves (como llevar varias baterías, hacerlo de forma reincidente o superar los límites de capacidad) incluso podrías quedarte en tierra.

Imagen de una mujer subiendo a un vuelo.

Imagen de una mujer subiendo a un vuelo.

/ Istock / SolStock

 ¿Cómo evitar problemas?

Te dejamos unos consejos rápidos para no convertir tu escapada en una odisea burocrática:

  • Lleva siempre el power bank en la mochila o bolso de mano. Nunca en la maleta facturada.
  • Revisa la potencia (Wh) de tu batería. Si no lo pone, multiplica voltios (V) por amperios hora (Ah): el resultado te da los Wh.
  • Protege los bornes metálicos con cinta aislante o una funda.
  • No lo cargues a bordo, y es que usarlo en pleno vuelo también está prohibido.
  • Consulta las condiciones específicas de tu aerolínea, algunas tienen normas aún más estrictas.
Imagen de una mujer en un vuelo con su teléfono móvil.

Imagen de una mujer en un vuelo con su teléfono móvil.

/ Istock / RossHelen

 ¿Dónde aplica esta medida?

En todos los vuelos que salgan o lleguen a la Unión Europea, independientemente de la aerolínea. También se están sumando países como Estados Unidos, Canadá, Australia y varios del sudeste asiático. Así que, por si acaso, mejor hacer los deberes antes de despegar.

Personas bajando de un vuelo.

Personas bajando de un vuelo.

/ Istock / Xavier Arnau

Por lo que, si eres de los que mete todo por si acaso en la maleta y luego cruzas los dedos en el control de seguridad, esta vez no vale jugársela. El power bank no es el enemigo, pero sí su ubicación. Colócalo bien, protégelo y sigue viajando con energía… y sin sustos. Porque en tiempos de vuelos low cost y vacaciones exprés, lo último que necesitas es empezar el viaje con una sanción digna de crucero de lujo. ¿Y tú, ya sabes dónde llevas tu batería?

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