Las azafatas advierten, "paga la diferencia y cámbiate": este es el motivo por el que nunca debes sentarte en el último asiento del avión
Si alguien conoce verdaderamente los trucos de los aviones, esas son las azafatas... Y ellas lo tienen claro: merece la pena cambiarte de asiento si te toca el último del avión.

El motivo por el que elegir estos asientos del avión no es un acierto. / Istock
Con el verano a la vuelta de la esquina, los aeropuertos se preparan para una de las temporadas más intensas del año. El calendario todavía marca primavera, pero las altas temperaturas ya tienen a miles de viajeros con sus escapadas reservadas, y otros muchos, con planes improvisados de fin de semana, mientras otros ultiman los detalles de sus vacaciones. Sin embargo, cabe destacar que existe un factor que amenaza con encarecer los desplazamientos: el aumento del precio de los billetes de avión. Por eso, numerosos viajeros suelen optar por viajar en asientos aleatorios... Lo que supone una desventaja que casi nadie conoce.

Este es el motivo por el que las azafatas advierten de que nunca debes sentarte en la última fila del avión / Istock / RossHelen
Ante este escenario, como veníamos avisando al principio de este artículo, los pasajeros buscan fórmulas para reducir gastos. Renunciar al equipaje facturado, evitar cargos adicionales o no seleccionar asiento son algunas de las estrategias más habituales. Sin embargo, quienes deciden pagar para elegir su plaza, o aquellos que tienen la mala suerte de que les toque en la última fila por azar, deberían prestar atención a un consejo que llega desde dentro de la propia industria aérea: no lo pienses, cámbiate.

Adriana Fernández
Las azafatas aconsejan no sentarse en la última fila del avión
En ocasiones, entre las prisas por cerrar las maletas, comprar los protectores solares y repasar el itinerario, muchas veces dejamos la elección del asiento para el último minuto, aceptando lo que el sistema nos asigne de forma automática sin pararnos a pensar en las consecuencias. Mientras tanto, en el mundo de la aviación comercial, la experiencia no se mide en años, sino en miles de horas de vuelo acumuladas. Por eso, hacer caso a los consejos de los profesionales del medio, como las azafatas y los tripulantes de cabina, marca la diferencia entre un viaje placentero y una auténtica pesadilla a diez mil metros de altura.

Desventajas de la última fila del avión, según las azafatas / Istock
La polémica en torno a estos asientos ha vuelto a estallar con fuerza en las redes sociales debido a un vídeo viral en TikTok de la azafata e influencer argentina Barbiebac, quien ha sido tajante al recomendar a los viajeros que paguen la diferencia si les toca ese lugar. La tripulante explica con total naturalidad que el mayor problema de la última fila es que el asiento no se reclina en absoluto, ya que choca directamente contra la pared del fondo del avión. Pasar un vuelo de varias horas en una posición completamente vertical, sin margen para estirar la espalda, transforma cualquier viaje en una tortura física evitable: "Nunca reserves la última fila del avión. No se reclina para nada. Vas a pasar todo el viaje completamente recto", advierte.
Otras desventajas: proximidad con el baño (y lo que implica)
Es cierto que en vuelos cortos este detalle puede pasar desapercibido, pero en rutas de larga duración o durante trayectos nocturnos la diferencia resulta mucho más evidente. Permanecer sentado durante horas sin posibilidad de modificar la postura puede dificultar el descanso y aumentar la sensación de fatiga al llegar al destino. ¡Pero eso no es todo! A ello se suma otro aspecto poco atractivo: la cercanía a los baños. El constante tránsito de pasajeros, las colas en el pasillo, el ruido de las puertas y la actividad continua en esa parte del avión convierten la experiencia en un episodio de lo más incómodo.
Además, Barbiebac advierte sobre un factor desagradable, pero real: los olores que emanan de los baños, agravados por el calor de la cabina. Ella lo tiene claro: "Si te toca la última fila, paga la diferencia y cámbiate". Y si todavía tenías dudas... Te damos otro dato que a veces pasa desapercibido: se suma la desesperación final del desembarque. Cuando el avión toma tierra, los pasajeros de las últimas filas son los últimos en salir, teniendo que esperar pacientemente a que cientos de personas saquen sus equipajes de mano de los maleteros superiores. Nosotros lo tenemos claro, ¿y tú?
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