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291 puentes y 91 túneles hasta coronar los 2.033 metros de altura: así es la escapada en tren más espectacular y refrescante del mundo, ocho horas de paisajes a través de los Alpes suizos

El expreso más lento del mundo: apenas supera los 42 kilómetros hora de velocidad.

La escapada en tren más espectacular y refrescante del mundo está en Suiza: un tren panorámico que atraviesa los Alpes y cruza 291 puentes

La escapada en tren más espectacular y refrescante del mundo está en Suiza: un tren panorámico que atraviesa los Alpes y cruza 291 puentes / Istock

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Que ‘el trayecto también forma parte del viaje es una expresión que, según el destino y el medio de transporte elegido, es una realidad absoluta e indiscutible. Es lo que sucede en Suiza con uno de sus trenes panorámicos, y no por ser precisamente la opción más rápida. Más bien es todo lo contrario, porque este es el tren expreso más lento del mundo. El más bonito, también.

Cruzar Suiza en tren es un espectáculo para la vista.

Cruzar Suiza en tren es un espectáculo para la vista. / Istock / t

El Glacier Express realiza un recorrido único e irrepetible entre Zermatt y St. Moritz, dos de los destinos de montaña más famosos de Suiza, a través de un trazado singular que cruza el corazón de los Alpes. El paisaje que dibuja el trayecto entre las dos ciudades está salpicado de gargantas, bosques, viaductos (el más famoso es el de Landwasser), pueblos alpinos y el Paso de Oberalp, la cumbre que corona el trayecto a 2033 metros de altitud.

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Adriana Fernández

Un puente por cada kilómetro de trayecto

Y esa es la magia de esta ruta, un trazado que, para alegría de los amantes de la naturaleza en general, y de la montaña en particular, no es precisamente breve: más de ocho horas de viaje para recorrer solo 291 kilómetros. Eso confirma que, en ocasiones, el objetivo no es llegar pronto, sino disfrutar de la magia del trayecto, y es lo que sucede con este tren, que atraviesa los paisajes alpinos más espectaculares de Suiza.

Hay un puente por cada kilómeetro de trayecto

Hay un puente por cada kilómeetro de trayecto / Istock / Dirk von Mallinckrodt

Uno de los datos más curiosos que ofrece el viaje está en los casi mil puentes que cruzan las vías de este tren. Son un total de 291, y eso significa que prácticamente hay un puente por cada kilómetro de viaje. Un dato que confirma el gran hito para la ingeniería de la época que supuso la puesta en marcha de este tren que atraviesa 91 túneles de montaña y que, hoy en día, apenas supera los 42 kilómetros hora.  

El inicio del turismo de lujo en Suiza

Su historia está vinculada, curiosamente, con el desarrollo de la industria del turismo de lujo. Hablamos del primer tercio del siglo XX pasado. Y es que a finales del siglo XIX y principios del XX, las dos ciudades se convirtieron en un gran reclamo para la aristocracia y la alta sociedad europea. Sin embargo, estaban más que alejadas entre sí y unirlas por varia terrestre parecía algo inviable. Hasta que llegó el tren. 

St. Moritz, la cuna del turismo de lujo en Suiza.

St. Moritz, la cuna del turismo de lujo en Suiza. / Istock / R

Se puso en marcha por primera vez en 1930 y el viaje duraba 11 horas, un acontecimiento que solucionaba el problema de conexión y, a la vez, abría la puerta al turismo en todo su esplendor. “Ya desde sus inicios se concebía como una experiencia turística: atravesar algunos de los paisajes alpinos más espectaculares de Europa, cruzando puentes, gargantas, túneles helicoidales y puertos de montaña. Ese concepto sigue siendo hoy la esencia del Glacier Express”, apuntan desde la compañía ferroviaria.

El impresionante glaciar que da nombre al tren.

El impresionante glaciar que da nombre al tren. / Istock

Por qué se llama Glacier Express

Uno de los grandes atractivos del viaje en aquel momento era su paso muy cercano por el glaciar del Ródano (Rhone Glacier), en el paso del Furka. Sin embargo, era el culpable de que la ruta solo fuera viable en verano e impracticable durante el invierno… hasta que en 1982 se inauguró el túnel de base del Furka, que evitaba el paso por el puerto de montaña. Y aunque eso hizo que ya no se pasara por el glaciar, el tren sigue llamándose igual, haciendo honor a uno de sus puntos originales emblemáticos.