Wakana, el primer festival boutique de España

Descansar durante un festival cuando el agotamiento y el sueño te vencen, es un placer absoluto. Hacerlo en un tipi o una yurta en mitad de un parque natural, no tiene precio. Descubrimos el primer festival boutique de España. Se llama Wakana y está en la sierra de Cádiz. 

Yolanda Guirado
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Foto: Wakana

17052019, ese es tu código

Nacho Borrella

Ya está aquí. Si te declaras un festivalero incondicional, sabes de qué estamos hablando. Llega la época de festivales. La oferta cada vez es mayor. Por eso nos encanta descubrir esta joyita: Wakana Reuniones. Un festival boutique en el parque natural de Los Alcornocales que acoge solo a 1000 personas. Así que nada de aglomeraciones. Podemos bailar sin parar en con las vistas al lago o disfrutar de los atardeceres más instagrameables. (Aunque tendrás que esperar a volver a casa. La cobertura brilla por su ausencia en este paraje. Y eso nos encanta.)

Wakana

El 17 de mayo arranca el primer festival boutique de nuestro país. 3 días de diversión y encuentros con la naturaleza. La luna llena se dejará ver en el cielo sobre el lago. Durante el día las opciones se multiplican: kayak, paddle surf, y hasta pondremos a prueba nuestra valentía en la tirolina o pasearemos en bicicleta con los más pequeños. Porque los niños también están invitados. (Hasta hay una zona de recreo para ellos).

Una yurta de Mongolia para el descanso del guerrero

Wakana

Blues, Cumbia. Folk. Funk. Flamenco. 42 artistas de todo el mundo se dan cita este año. Un cartel donde encontramos a grandes músicos como Mira, Kalabrese, Otzeki, Geju, Marino Canal B2B Miguel Payda, Dorado, Tribu Oro (Live), Coma Soundsystem (Sugar Free & Fonte) y Omar Dahl.

Wakana

24 horas de música non stop en la segunda edición de este encuentro (A los organizadores no les gusta llamarlo festival, y realmente no lo es). Desde el espectáculo de flamenco que da por inaugurada la Wakana Reunion hasta la timbalada o el ritual del cacao. Y al final de la noche, o del día. (Que cada uno tiene sus horarios), nos iremos a dormir en un tipi indio o en una Yurta de Mongolia. Alojamientos nómadas para los espíritus más libres.

Tocar la vía láctea con las manos 

Wakana

Dicen que tiene la energía de esos lugares que son magnetismo puro. Como la ibicenca Es Vedrá. También nos cuentan que aquí pudo estar la Atlántida, aquel imperio misterioso que se lo tragó la tierra hace miles de años. Desde luego, la energía fluye en este oasis de silencio. Al caer la tarde, el lugar impone mucho más. La Vía Láctea se intensifica ante nuestros ojos. Parece que se acerca y pudiéramos cogerla con las manos.

Wakana

En el paseo encontramos dólmenes. La herencia de Neolíticos y Tartesos que lo habitaron 4.000 años atrás sigue intacta. Bajo tierra, tumbas fenicias que el tiempo ha mantenido. Y ese lago que vemos en el horizonte esconde un gran secreto: una villa Romana. Cuando las temperaturas suben, un chapuzón a media tarde o un paseo en barca. (O las dos cosas a la vez). 

Wakana

En la oscuridad de la noche, camino a la yurta, entendemos el por qué del nombre. En japonés Wa significa ‘armonía’, Kana quiere decir ‘crear música’. Para los indios sioux, Wakana significa ‘sagrado’. Así que el nombre, que parecía ser escogido al azar, tiene enjundia.

Wakana

Y entonces te das cuenta de que no necesitas cobertura en tu móvil, porque no hay nada que puedas que necesitas más que lo que nos rodea en ese momento: la magnitud de la naturaleza. Imponente. Majestuosa. Algo pasa aquí. En Wakana. Y solo aquí. No podemos describirlo. Podemos sentirlo. Suficiente.