Vive el carnaval con los ancestrales antruejos de la provincia de León

Un tesoro inmaterial único que renace...

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: María Teresa García

La provincia de León no sólo cuenta con el mayor número de Reservas de la Biosfera de España y un maravilloso patrimonio histórico y artístico. Junto a todo ello, la riqueza cultural y la herencia de sus costumbres y tradiciones suponen un valor que cada año van descubriendo, poco a poco, más amantes de los viajes.

Uno de los mayores baluartes de esa riqueza y testimonio de las celebraciones más ancestrales de esta zona se encuentra situado a medio camino entre León y Astorga, en dirección del curso del río Órbigo, donde varias poblaciones han recuperado y dado de nuevo interés a los carnavales, en especial en los tres días previos al Miércoles de Ceniza, conocidos éstos, en su conjunto como periodo, con la denominación de antruejo.

Antruejos que entroncan las raíces de sus festejos en antiguos ritos relacionados con tradiciones paganas, en los que se rendía culto a la tierra, la mujer o la fertilidad, y que han pervivido arraigados en la cultura popular y han sobrevivido, mezclándose y volviéndose más complejos, con las prácticas cristianas, dando lugar a pintorescos eventos de los cuales podemos formar parte.

Un legado ancestral que permanece vivo 

Son muchos los pueblos de la provincia de León en los que se llevan a cabo este tipo de carnavales, cada uno de ellos con sus particularidades y manifestaciones locales, dando lugar a espectáculos de gran valor etnográfico en los que se pone en valor el más fiel reflejo del antruejo celebrado en las zonas rurales, siendo uno de los mejor conservados de la península ibérica.

María Teresa García Montes

Un claro ejemplo, y quizás uno de los más destacados, es el de Velilla de la Reina, considerado como una de las expresiones del carnaval más antiguas de España. En él podrás admirar aún primitivos rituales anclados en el más puro sentir de nuestros ancestros, así como llevar a la máxima expresión la diversión y el interés que provocan sus diferentes desfiles y representaciones.

Ya el sábado previo al Domingo de Carnaval, y durante toda esa semana, se celebran la Cachiporrada, el Encisnao y la Conducción del arado y siembra de la cernada. 

Durante la Cachiporrada, los jóvenes del pueblo golpean las puertas de las casas para llamar la atención y ser respondidos, mediante diálogos ya establecidos, dando a todo el vecindario por enterado del comienzo de los eventos; mientras, el Encisnao consiste en una reunión, alrededor de una hoguera, en la que todo el mundo participa manchando la cara de negro con un tizón a toda aquella persona que se aproxime; de otro lado, un arraigado y antiquísimo ritual, ligado al mundo agrícola, consistente en recorrer las calles simulando la siembra de la cernada (una mezcla con ceniza), con un arado y unos bueyes representados por varios jóvenes y otro que los guía disfrazado con un atuendo de mujer.

Llamas de la Ribera | Dinamita71

Posteriormente, el Domingo de Carnaval, el día más importante, se desarrolla el desfile de antruejos o mascaradas, acompañado de música folclórica, así como la danza del toro y el Guirrio, un personaje que proviene de la mitología celta y cuya llamativa máscara con una especie de gran abanico multicolor a modo de penacho, personifica una escena de lo más vistosa y pintoresca. Esta danza, teatralizada en la plaza principal de la localidad, encarna el culto a la fertilidad bajo el símbolo del toro, que es reemplazado por un esqueleto de madera cubierto por una sábana y soportado por una persona en su interior quien, espoleado por el Guirrio y los gritos de los asistentes, embiste tanto al personaje como al público, en especial las mujeres, que son invitadas por el Guirrio a pasar por encima de los cuernos.

Más allá de los desfiles y danzas con los antruejos como protagonistas, son igualmente peculiares y no hay perderse las distintas comedias y parodias que los propios vecinos realizan por todo el pueblo, con representaciones llenas de chascarrillos y mucho humor.

Cimanes del Tejar | Rodelar

Al mismo tiempo que Velilla de la Reina, la cercana localidad de Llamas de la Ribera supone otro magnífico ejemplo de este tipo de formas de sentir el carnaval, con múltiples personajes que ensalzan los antruejos con sus típicos y expresivos disfraces, como los ya mencionados Guirrios, que portan aquí grandes tijeras de madera y vejigas hinchadas, u otros muchos como las Madamas, los Gomios, los Gochos, el Caretón o la Gallina Tocahuevos, todos ellos con su propia misión y significado, haciendo tomar parte a los asistentes y, en muchas ocasiones, a los forasteros que se acercan a vivir esta experiencia.

Junto a ellos, otros dos espléndidos lugares donde disfrutar de cerca los antruejos son Cimanes del Tejar y Carrizo de la Ribera, en los que, a ritmo de dulzainas y tamboriles, poder conocer e, incluso, ser partícipe, de los desfiles y representaciones más diversas, en los que poder mezclarse con una de las más puras y arraigadas tradiciones de la provincia de León.