Un viaje en globo por los viñedos de la Ribera del Duero

La Milla del Vino, a vista de pájaro

Yolanda Guirado
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Foto: ROCIOGARROTE

Y por fin lo conseguimos. Volamos. Junto a las aves. Sobre las cepas. Aquí arriba, el silencio suena diferente. Abajo, las viñas. Los corzos, ciervos y liebres las atraviesan. Ese edificio que ves más allá es la bodega de Condado de Haza. Su fama ha llegado hasta el rey emérito Don Juan Carlos, Julio Iglesias o Antonio Banderas. Es ahí abajo donde nace Condado de Haza Crianza, “uno de los 100 mejores vinos del mundo”, según Wine Spectator .

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Seguimos subiendo. Nos movemos a 13 kilómetros por hora. Jugando con el viento. Sobre el monasterio de Santa María de Valbuena. La cuenca del río Duero recorre Soria, Segovia, Valladolid y Burgos. La sobrevolamos en una cesta de mimbre. Como si fuéramos uno de esos dibujos animados que hemos visto cientos de veces. Como los primeros que emprendieron la aventura. Fueron un pato, una gallina y una oveja.

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En el horizonte, divisamos la sierra de Segovia. En los días muy claros se puede ver Madrid desde aquí arriba. La silueta del castillo de Peñafiel se asoma entre la niebla. “No miréis hacia abajo que os mareáis”. No es que toquemos el cielo. Es que estamos en él. La mañana promete. Y eso que solo ha amanecido hace unos minutos. Volamos a 600 metros de altura. (Dicen los que saben de esto que es la mejor hora para salir a volar).

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Una alfombra de viñas

Abajo, como pinturas de Van Gogh; el cereal y el trigo, la cebada y los campos de maíz. Los pinares, la alfalfa o la remolacha se convierten en alfombras perfectas.  El momento tiene un punto de romanticismo. Nos agachamos para el aterrizaje. Estamos junto a un campo de viñas. No podía ser de otra manera. Es así como conocemos a la familia Fernández Rivera. Aquí el enoturismo se vive intensamente. A cientos de metros sobre el suelo.

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Es la hora del bautismo. Y del brindis por el buen vuelo. Bajo la sombra del globo. La tradición se remonta a los orígenes. Fueron los primeros en surcar el cielo, los que llevaron una botella de Champagne y unas copas de cristal, descorcharon la botella y brindaron ante los agricultores. Hoy la historia se repite. En todo el mundo. 

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Pesquera del Duero. Terruño y vides.

Estas son solo algunas de las experiencias que nos propone el AF Hotel Pesquera, una antigua harinera rehabilitada. Hoy es un edificio de contrastes. En Peñafiel, se erige peculiar. En la milla de oro de la Ribera del Duero nos enseñan a querer al vino para toda la vida. A unos pocos  kilómetros,  Pesquera del Duero, pueblo de bodegas. Vallisoletano. De pura cepa. Cuna del Tinto Pesquera.

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Un lugar donde abundan las bodegas en cuevas subterráneas. Bajo el suelo y con respiraderos. Una tradición que se remonta a muchos años atrás. Aquí dentro, guardaban las barricas. Las de la familia Fernández Rivera tenían nombres y apellidos. Juanita Reina o Lola Flores, las llamaban. La historia del vino es su historia.

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Cómo late el corazón de la Ribera del Duero. En el alma de la bodega Tinto Pesquera, un lagar de piedra del siglo XVI nos recuerda los orígenes del vino. De este vino. Y a aquellos que pisaban la uva en familia. Hoy, solo una uva nace en estas viñas. Siempre 100% tempranillo. El terreno habla por sí solo.

El Dios Janus, Robert Parker y el número 11

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Es Janus. El Dios del tiempo que tiene dos caras, una mira al pasado y otra al futuro. La bodega Tinto Pesquera lo convierte en un vino que solo se elabora con añadas excelentes. El último Gran Reserva fue en 2003. Para Robert Parker, uno de los mejores vinos del mundo. “Lo considera el Petrus de España”.

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Y es en estas tierras donde nace el MXI. El año de la Reconquista en Valladolid. Y el número de las parcelas donde crecen estas uvas. El 10 y el 11. Un vino hecho por la tercera generación de mujeres. Mientras paseamos entre 200 hectáreas de viñedos donde la cepa crece en espaldera y recogen la uva a mano, volvemos a sentirlo: “El vino es un ser vivo”. Hay que venir a la Ribera del Duero para amarlo. Y entonces no lo olvidarás nunca.

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Datos de interés:

Visita a las bodegas:

Bodega Tinto Pesquera: calle Real, 2. Pesquera del Duero, Valladolid. Teléfono: 983 87 00 37

Bodega Condado de Haza: Ctra. Horra, s/n. Burgos. Teléfono: 947.525.254

La experiencia en globo: www.vallaglobo.com. Reservas: 655.857.738

Dónde dormir: AF Hotel Pesquera. Paseo de la Estación, 1. Peñafiel, Valladolid. Teléfono: 983.88.12.12